El camino del PJ que lo pone en controversia con los intereses de Mendoza - Mendoza Post
Martes 4 Feb 2020
porPamela Verasay (*)
Senadora Nacional

El Presidente de la Nación hizo desafortunadas declaraciones sobre la deuda de nuestra provincia, alguien le pasó un relato equivocado para intentar desacreditar la gestión al frente de Mendoza del líder emergente de la oposición Alfredo Cornejo. Un camino inconducente para el debate político que el país y la democracia necesitan. Es imperiosa la necesidad de que el sistema político tenga distintas voces, propuestas y estrategias, en ese camino se construyen las propuestas que luego el pueblo elige, en elecciones libres.

Vale la pena reiterar que el señor presidente puede tener la posición que crea conveniente, es un hombre de la política y nadie se va a escandalizar por eso; pero tratándose de cuestiones sensibles como lo es la deuda, uno espera de la máxima autoridad institucional de la Nación que sus posiciones estén encuadradas en un marco de responsabilidad y precisión que uno no espera de un panelista de tv. Al peronismo mendocino lo desacomoda, poner la disputa política nacional, por delante de los intereses de Mendoza, no soluciona los problemas y si me permiten tampoco va a mejorar la imagen.

A pesar de estas diferencias voy a acompañar al señor presidente en el proyecto que envió al Congreso con la intención de mostrar un frente político del país unido de cara a las dificultades que afrontamos para negociar la deuda emitida bajo legislación extranjera. Nuestras diferencias políticas siguen estando presentes, pero no las vamos a jugar a costa del debilitamiento de la posición Argentina, frente a los acreedores. Esto es hacer oposición responsable.

Retomando el tema de la deuda provincial creo que hay un dato interesante para poner sobre la mesa, la deuda provincial está mejor conceptuada que la deuda del país, por las calificadoras de riesgo.

Ahora bien, el aumento de la deuda puede tener distintos destinos, por ejemplo, el endeudamiento que el señor gobernador Suarez le solicita a la Legislatura, ¿Es para financiar gastos corrientes (sueldos, proveedores, bienes de uso, etc.) o es para financiar obras? En este caso, es para financiar obras que significan trabajo, mejora de la infraestructura y es lógico que su costo se reparta en el tiempo ya que muchas generaciones se verán beneficiadas por éstas y no podrían ser ejecutadas con recursos propios.

Y ¿Cómo procede la oposición? Se opone. Hablamos de créditos convenientes por tasa y plazo que hacen viable el plan de obras. Venimos escuchando esto desde que se opusieron en 2019 al endeudamiento por 130 millones de dólares con el BID. En ese momento estábamos en campaña y llovían excusas para bloquear. La campaña terminó seguimos escuchando todo tipo de artilugios contables para hacer un relato que justifique su negativa. En estas condiciones dejar la provincia sin la posibilidad de ejecutar obras no parece consistente con políticas públicas de incentivo tan reiteradas durante la campaña donde se mencionaba una extensa lista de convenios con la Nación.

El señor gobernador no ha solicitado ningún poder especial, no ha enviado ninguna declaración de emergencia, ni siquiera modifica la baja de alícuotas de ingresos brutos alcanzada en 2019, eso es responsabilidad fiscal, ¿Cuántas provincias hacen este esfuerzo para no aumentar la presión tributaria sobre sus habitantes? ¿Le soplarán también esto al señor presidente, el esfuerzo de Mendoza?

El otro tema es el conocido como roll over, es una forma de gestión de la deuda que se utiliza en la provincia desde 1983. Se busca ampliar los plazos y bajar los intereses de la misma, así se mejoran las condiciones en las que se paga la deuda, en especial cuando la misma proviene de momentos poco propicios para tomar crédito. El roll over NO ES ENDEUDAMIENTO NUEVO, es una forma de gestión eficiente de la deuda que usamos durante toda la democracia. Es difícil interpretar que motivación los anima a no aprobar este instrumento que es el mismo artículo en el presupuesto a lo largo del tiempo. No se entiende la actitud de la oposición.

Mendoza tiene por delante un desafío enorme, su dirigencia, la sociedad toda, tiene que consensuar un plan estratégico que nos vuelva a poner como una provincia pujante en crecimiento y socialmente justa. Nadie desconoce que esta discusión tiene fuertes condicionantes macroeconómicos nacionales, pero eso no nos exime que sobre esa base generemos las mejores condiciones locales posibles.

Estos planteos requerirán tiempo, tiempo que excede el mandato de un gobierno, mientras tanto la provincia tiene que seguir funcionando, el sector público prestando los servicios más eficientes posibles, el sector privado produciendo e invirtiendo. Para conseguirlo conozco una sola forma de hacerlo posible, dialogando, construyendo consensos razonables; en síntesis, dejando de lado los caprichos. El espacio para acordar está abierto y lo estamos convocando.

(*) Pamela Verasay es Senadora Nacional por Mendoza (UCR- Juntos por el Cambio)