La dura revelación de Marley: pobreza y mala alimentación en su infancia - Mendoza Post
Post: Mendoza PostLunes 13 Ene 2020 6 días atrás

La vida de Alejandro Wiebe no siempre fue glamour y viajes con Susana, su amiga Florencia Peña o Vicky Xipolitakis: la infancia de quien hoy se hace llamar Marley fue dura, sin vacaciones de verano y dentro de una familia que nunca pudo darse un lujo.

Para promocionar la vuelta de "El muro infernal", el conductor se sentó frente a Santiago del Moro en "Quién quiere ser millonario" y se confesó. Siempre habla de cosas lindas: viajes, anécdotas y cine, pero este domingo recordó lo mucho que peleó su padre cuando era chico.

"Mi papá era el mayor de seis hermanos. Vino de Alemania, estuvo en la guerra y se escapó del régimen nazi. Primero se fueron a Paraguay, donde murió su mamá, y él se hizo cargo de todos sus hermanos. Cuando llegó a la Argentina aprendió el idioma y se enamoró de mi mamá. Su vida fue muy dura", contó. Y dijo que a su papá un militar "le puso un arma en la cabeza porque había robado una papa para que sus hermanos pudieran comer".

"Mis papás no veraneaban, destinaban todos sus ingresos a la educación mía y de mi hermano. Pagaban una escuela con idiomas, por eso cuando repetí en segundo año me sentí muy culpable, pero yo no tenía la maduración para el nivel que estaba en la escuela. Después me fue mejor. Mi viejo decía que lo importante era la educación, y gracias a lo que me insistieron en estudiar idiomas me permitió lo que logré".

"Mi viejo tenía muy buen humor pero laburaba mucho, venía agotado. Me acuerdo que no les alcanzaba la plata y yo escuchaba las preocupaciones", contó. El hombre falleció en 2004, pero antes pudo disfrutar de lo que ganó su hijo.

"Lo mejor que me dio la televisión fue la posibilidad de ayudar a que mis viejos se jubilaran. Un día les di una tarjeta de crédito para que se compren lo que quieran y les pagué vacaciones. Le dije a mi papá que no trabajara más. Él falleció en el 2004".

En su casa le exigieron que estudiara una carrera y eligió administración hotelera. Mientras tanto, grababab VHS que nadie miraba, aunque los mandaba a todos los canales. Hasta que Nicolás Repetto, una megaestrella, se sentó a verlo y lo llamó.

. "Había grabado un material en VHS con mi hermano en Londres. Cuando lo llevé vino Repetto y se presentó. Era una megaestrella en ese momento, sin embargo me saludó como uno más. Me dijo que le caía simpático y me preguntó qué sabía hacer. Le dije que era fanático del cine y le conté tres anécdotas y me dijo que le gustaba, que volviera el martes para salir al aire", contó el conducto. Tenía 19 años y acababa de empezar una carrera exitosa.

De adolescente llegó a saltearse comidas para conseguir revistas de cine. "No teníamos plata, entonces yo me guardaba la plata de la comida que me daban para el mediodía y me compraba revistas. Le mentía a mi mamá, hasta que una maestra se dio cuenta de que yo no rendía como antes, estaba mal alimentado porque no comía bien", dijo. "De adolescente era muy tímido. Siempre me gustó la televisión. Tenía una vecina con la que jugaba a que éramos Mónica y César y dábamos las noticias".

Hoy, ayuda a otros niños. "Apadrino a cinco chicos. Hablás directamente con el niño, le pagás la educación, la salud y los alimentos hasta los cinco años. Me gustaría poder hacerlo en Argentina, con chicos de distintas provincias. Si cada uno apadrina a un niño estaría todo más nivelado", señaló, y mostró un dibujo que le envió una de las nenas que ayuda en Haití, con quien se manda cartas.

"Es difícil verme enojado, soy de ver la parte llena del vaso vacío y no soy de deprimirme. Siempre dije que si alguien me hace mal no le devuelvo lo mismo porque me rebajo. Prefiero devolver algo bueno, ir por el humor", dijo el padre de Mirko.

La última pregunta a la que se enfrentó Marley fue: "¿Qué día de la semana fue el 2 de abril de 1982, la jornada del desembarco argentino en las Islas Malvinas?". El conductor no sabía la respuesta, por lo tanto se "plantó" y se quedó con 500 mil pesos. La opción correcta, reveló luego Santiago del Moro, era "viernes".