La industria olivícola desde hace años que está sufriendo una fuerte caída y eso hizo que muchos productores decidieran abandonar la actividad. Los que pudieron sostenerse son, en su mayoría, los que tienen la actividad olivícola como un negocio secundario, complementario de la elaboración de vinos.
Luego de haber acordado el bono que retumbó en todo el mundo sindical, el titular de Aceiteros, @DanielYofra remarcó que "cualquier trabajador tendría que estar ganando 64 mil pesos". Además pidió "que pongan el hombro los que más ganaron en estos años".https://t.co/j97aptr0Do
"De los que han quedado, porque casi todos se han ido a la quiebra, las empresas que tienen bodega y olivícola, como Millán que tiene a la gente de Laur, tienen a los empleados bajo la rama principal, es decir, con el convenio de bodega", explicó Gabriel Guardia, gerente de millán a Mendoza Post.
Claramente, la crisis del sector hizo que muchas pequeñas olivícolas cerraran y que quedaran en pie las empresas diversificadas como bodegas que también hacen aceites, acetos y se dedican al turismo.
Laur es una de las que sobrevive y es premiada mundialmente
"Lo que pasó fue que los aceiteros entraron como rubro de oleaginosas y cuando el valor de las oleaginosas comenzó a subir, los sueldos también se ataron de eso", subrayó Guardia.
El ministro Rodolfo Montero anunció un incremento del 10% para los profesionales del régimen 27, representados por AMPROS. El gremio era el único estatal que todavía no había aceptado la propuesta salarial oficial.
Según cifras del propio Ministerio de Economía, las transferencias a las universidades bajaron incluso nominalmente. Además, contemplando el factor inflacionario, la caída real se acercó al 50% en comparación con abril del año pasado.
El índice de precios al por mayor sumó su segundo mes consecutivo en alza, según informó el INDEC. El petróleo crudo y el gas estuvieron entre los rubros que más empujaron el incremento.