Los británicos eligen nuevo gobierno en comicios marcados por el Brexit - Mendoza Post
Por: Mendoza PostJueves 12 Dic 2019

 Ciudadanos del Reino Unido votaban hoy para elegir un nuevo gobierno que resuelva años de estancamiento en torno al proceso del Brexit, en unos comicios prenavideños considerados unos de los más importantes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La contienda enfrenta al primer ministro conservador, Boris Johnson, que dice que sacará al Reino Unido de la Unión Europea (UE) el 31 de enero, con el líder del opositor Partido Laborista, Jeremy Corbyn, que promete otro referendo sobre el Brexit.

Johnson votó temprano en un centro metodista en el centro de Londres acompañado de su perro Dilyn, mientras que Corbyn fue ovacionado por partidarios laboristas al llegar a su centro de sufragio en el distrito del norte de la capital por el cual es diputado, informó BBC. Una clara victoria de Johnson muy probablemente pondrá fin a 46 años de pertenencia del Reino Unido a la UE a partir del mes que viene y fijará curso a un nuevo futuro para el país basado en relaciones más estrechas con Estados Unidos e incluso con China.

El primer ministro conservador, Boris Johnson .

Pero un triunfo laborista podría derivar en una marcha atrás con el Brexit y dar al Reino Unido su gobierno más izquierdista en décadas, liderado por el veterano Corbyn, quien propone volver a nacionalizar empresas clave y aumentar el gasto público.

Locales de comida, pubs y hasta un molino funcionaban como centros de votación en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte para estas elecciones, vistas como las más importantes en una generación y las terceras en menos de cinco años.

Los sondeos, que erraron casi por unanimidad en las últimas elecciones, en 2017, predicen un triunfo del Partido Conservador de Johnson, pero posiblemente por un margen muy pequeño como para formar gobierno por sí solo, sin necesidad de alianzas.

Los británicos deciden el futuro del Reino Unido.

La totalidad de los 650 asientos de la Cámara de los Comunes están en juego en estos comicios anticipados, que se celebran más de dos años antes de la fecha prevista.

El primer ministro convocó las elecciones con la esperanza de poder romper divisiones en el Parlamento que han impedido aprobar el acuerdo de divorcio que alcanzó con la UE en octubre pasado.

Johnson no tenía mayoría en el Parlamento saliente, y el pequeño partido norirlandés que apoyaba su gobierno en minoría, el Partido Unionista Democrático (DUP), le retiró su apoyo por el estatus reservado a Irlanda del Norte en el acuerdo con la UE.

Las líderes del partido Liberales Demócratas, Jo Swinson, y del independentista Partido Nacionalista Escocés (SNP), Nicola Sturgeon, votaron en Glasgow, Escocia.

Aunque es muy improbable que el Partido Laborista obtenga una mayoría por sí solo, pequeñas agrupaciones opositoras esperan sacar un buen número de votos para poder aliarse con la de Corbyn y bloquear los planes de Brexit de Johnson.

Los británicos aprobaron salir de la UE en un referendo celebrado en junio de 2016.

Los primeros indicios sobre el resultado final llegarán en una encuesta a boca de urna que se difundirá apenas cierren las mesas, a las 22 (las 19 en Argentina).

Johnson asumió en julio en una elección interna conservadora luego de la renuncia de su antecesora y correligionaria Theresa May ante su incapacidad de hacer sancionar su acuerdo del Brexit en el Parlamento, que lo rechazó en tres ocasiones este año.

Los sucesivos votos en contra del acuerdo obligaron a aplazar el Brexit tres veces desde su fecha prevista inicialmente, el 29 de marzo.

"Sólo imagínense qué maravilloso sería cenar pavo esta Navidad con el Brexit decidido", dio ayer Johnson en su mensaje de cierre de cinco semanas de campaña.

Sin embargo, la UE ha dicho que las posibilidades de alcanzar un acuerdo sobre las líneas generales de la relación comercial con el Reino Unido antes de expirar el plazo de diciembre de 2020 son muy escasas.

Esto volvería a hacer posible el escenario de un Brexit sin acuerdo, algo que según empresarios y el propio gobierno británico sería devastador para la economía del Reino Unido y muy perjudicial también para la del bloque europeo.

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