Habrían lazos entre manifestantes chilenos y anarquistas argentinos - Mendoza Post
Post: Mendoza PostDomingo 10 Nov 2019Domingo, 10/11/19 atrás

El viernes pasado, un grupo de violentos aprovechó las manifestaciones en Chile para entrar a la embajada argentina en ese país y atacar la residencia del embajador José Octavio Bordón.

Allí, explotaron dos bombas molotov. Otra no funcionó y quedó tirada en el jardín del frente de esa casa, ubicada en pleno centro de Santiago.

Las personas que forzaron la entrada estaban vestidas de negro y tapaban sus caras con capuchas, no se robaron nada, arrasaron con todo y los vidrios del frente quedaron en pedazos, y según publicó Clarín este domingo, quienes cometieron esos delitos forman parte de "satélites" de organizaciones chilenas que se identifican como "terroristas", aunque no formen parte de ninguna lista oficial que las considere como tales. 

Se trata de agrupaciones que generan caos, envían cartas bombas y se adjudican asesinatos e incendios. Se nutren entre sí con sedes que mantienen en la Argentina, aseguraron ellas mismas en sus páginas web, algo que fue ratificado por funcionarios de Chile y por informes reservados del gobierno de Mauricio Macri que reconstruyó Clarín. Esos movimientos se expandieron, o viceversa, a México, Escocia y España.

Los grupos violentos de Chile, entre los que se destacan el llamado "Individualistas Tendiendo a lo Salvaje" (ITS), se adjudicaron algunos de los actos más salvajes de los últimos tiempos en el país vecino. 

A lo anterior se suma un nuevo elemento inquietante. A partir de una investigación de la Policía Metropolitana, a cargo de Marcelo D'Alessandro y del ministro de Seguridad porteño, Diego Santilli, se detuvo a un supuesto grupo piquetero que en realidad se dedicaba a fabricar bombas.

Esa organización se llama "22 de Agosto". A sus líderes se les encontró un  arsenal, no sólo de armamento de puños sino, sobre todo, de explosivos caseras pero sofisticados. 

Fuentes a cargo de esa investigación aseguraron a ese diario que militantes del ITS de Chile viajaron en los últimos meses varias veces a Buenos Aires. Y que una de sus organizaciones de contacto era la "22 de agosto" -por la fecha de la Masacre de Trelew, ocurrida en 1972-, entre otras asociaciones anarquistas y sociales que conforman el llamado "grupo guevarista".

Los nexos entre "22 de Agosto" e ITS de Chile dicen estar probados por los investigadores nacionales. Igual que el accionar de grupos que copiaron a sus pares chilenos cuando se realizó una protesta frente al consultado de Chile en la Argentina. 

El ex ministro del Interior de Chile, Andrés Chadwick, quien debió renunciar tras la dinámica de caos que se instauró en la gestión presidencial de Sebastián Piñera, fue la primera autoridad de ese país en confirmar, como mínimo en agosto pasado, que ITS tenía una réplica en Argentina.

Fue después de que esa agrupación enviara una carta bomba al director del Metro (subterráneo) chileno, Louis de Grange. El hombre no abrió el paquete. Los carabineros descubrieron que dentro había una bomba. No explotó.

No le ocurrió lo mismo al presidente de la empresa estatal Corporación del Cobre, Oscar Landerretche. Él si abrió una encomienda que le estallo en la cara: la onda expansiva le laceró un brazo, y el tórax.

En un comunicado que ahora se reactualiza, ITS admitió el envió frustrado de la carta bomba enviada al titular del Metro fue obra suya. E incluso informó que "el arquitecto" de esa bomba estaba "en Buenos Aires". Agregó Chadwick: "Ellos mismos, públicamente, en esa reivindicación señalaron de que habían hecho o recibido la bomba explosiva desde Argentina e incluso firman esa declaración bajo la expresión ITS Chile-Argentina".

Es la misma información que se conocía en el gobierno de Macri, pero de forma reservada mantenía bajo reserva. Más allá de eso, no se puede establecer que el ataque a la residencia de Bordón haya sido un objetivo planeado debido a que es una sede diplomática de la Argentina.