Las fotos nunca vistas del caso Ángeles Rawson - Mendoza Post
Miércoles 24 Jun 2015
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

A las 9 de la mañana de hoy se reanudará el juicio por el crimen de Ángeles Rawson. Se prevé que se conozcan los alegatos de los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes, ello luego de que la familia de la joven exigió la pena máxima para el único acusado, el tristemente célebre Jorge Mangeri.

El abogado querellante Pablo Lanusse pidió que el portero del edificio donde vivía la adolescente sea condenado a prisión perpetua como "culpable de abuso sexual con acceso carnal agravado en grado de tentativa, homicidio agravado 'criminis causa'" para ocultar el delito previo y lograr impunidad, y femicidio.

Asimismo, el letrado sostuvo que la estudiante de 16 años "murió en manos de Mangeri en un claro contexto de violencia de género".

Ángeles Rawson tenía de 16 años cuando desapareció el 10 de junio de 2013. Volvía a su casa de una clase de gimnasia.

Ángeles desapareció el 10 de junio de 2013

Al día siguiente fue hallada muerta en un predio de tratamiento de basura de la CEAMSE, en José León Suárez, provincia de Buenos Aires.

Al momento de iniciarse el juicio oral, el expediente que investiga su muerte acumulaba unos 25 cuerpos con 5.000 fojas y 17 incidentes. Allí aparecen poco más de un centenar de fotos en las cuales puede verse cómo quedó el cuerpo de Ángeles luego de haber sido destrozado por la compactadora del CEAMSE.

Algunas de ellas son publicadas hoy por primera vez por el Post, con el cuidado de omitir aquellas tomas que pudieran herir la sensibilidad de los lectores.

Lo que llama la atención de las imágenes es, aparte de la crudeza intrínseca de lo que allí se ve, la aparición de material hospitalario junto al cuerpo de Ángeles.

Por caso, sobre el cuerpo de la joven aparece una bolsa de consorcio rota, pero en realidad cubre un tubo “respirador” y cánulas. Según una fuente del propio expediente, que aportó las fotografías de marras, los pies de Ángeles “se meten en las bolsas, o sea no viene arrastrado en la basura; si te ponés a mirar con atención, se nota lo que quisieron ocultar”.

Y allí aparece la pregunta del millón: ¿Qué quisieron tapar? No hay respuestas a ello, solo más preguntas: ¿Quién quiso hacerlo? ¿Por qué?

El informante se niega a responder, solo insiste en sembrar más dudas: “Hay muchas más fotos que corroboran esta situación, inclusive una entrada de cánula en el cuerpo, que es una de las últimas que te envío”.

Se insiste: quien lo dice es alguien involucrado en el expediente de manera directa, que participó de la recolección de evidencia y analizó todos los elementos que se recabaron.

“Todo lo que ves en las fotos venía con el cuerpo, nada de nada se levantó como evidencia, ni para analizar, descartar, nada”, culminó.

¿Es esto prueba de que Mangeri es inocente, o que la muerte de Ángeles fue menos cruel de lo que se sostuvo? Para nada, se trata solo de un tópico novedoso, que pasó desapercibido para quienes se interiorizaron en el caso, y que podría indicar que alguna parte de la investigación ad hoc no se hizo como corresponde.

Este diario decidió esperar para publicar las fotos, para no entorpecer el curso del expediente judicial. No obstante, nunca es tarde para alzar una mirada diferente a un tema que todos dan por sentado; para aportar una porción de incredulidad.

Ya lo dijo claramente Karlheinz Deschner: “Mi escepticismo me salvaguarda de volverme un fanático, algo contra lo que ninguna fe ha conseguido nunca proteger”.