La nena que denunció a su madre por matar a su padre 10 años después - Mendoza Post
Viernes 16 Ago 2019Viernes, 16/08/19 atrás
porLeonardo Otamendi
Editor Post

Una noche, en su casa de la finca que está ubicada en El Carrizal, vio por la ventana  de su cuarto a la madre y hermano con un bulto grande rodeado de nylon. Agudizó la mirada, porque era de noche y no distinguía bien,  y advirtió que también estaban quemando algo. Era una niña la que estaba parada observando por la ventana. Tenía 9 años. Su mamá se dio vuelta y vio a la nena mirando por la ventana. La retó. Le dijo que se acostara, que no tenía por qué estar allí. Le pequeña obedeció.

Esas imágenes quedaron guardadas en la retina de la niña. Su memoria no la dejó en paz, porque también vio sangre en la habitación de sus padres. Volvían una y otra vez los recuerdos durante sus años de niñez, pubertad y adolescencia. 

Pero luego de esa noche que jamás olvidó, al día siguiente, su madre Ema Queirolo le dijo que el papá se había ido de la casa, que no sabía donde estaba. La mujer, en ese momento de casi 40 años, fue a la Policía y radicó la denuncia por paradero sobre Emilio Esteban Ghione. 

El trabajo de los expertos antropólogos fue determinante.

Nunca más vieron a este hombre, un contratista de finca, que hoy tendría 65 años. Aquella niña que vio a su madre y hermano en el patio con un bulto, nunca dejó de preguntarse qué era lo que estaban haciendo. Creció, fue atando cabos sueltos y a medida que avanzaba en años también se profundizaban cuestionamientos, remordimientos y se debatía entre qué debía hacer: lo correcto o lo doloroso.

Los restos óseos estaban envueltos en nylon.

Hace unos días,  en una reunión familiar en la que estaba esa nena que vio aquel extraño episodio por la venta,  recodaron que en agosto era el cumpleaños de su padre. Ya no era la misma pequeña, hoy tiene 19 años y el comentario sentido sobre el cumpleaños de su papá fue la gota que rebalsó el vaso. La lucha interna había llegado a su fin. 

Durante años maduró lo que observó, comentarios que escuchó, la sangre en el cuarto de sus padres y situaciones que se vivían en su casa. Esa maduración estuvo cargada de angustia, es difícil imaginarse vivir tantos años con la sospecha de un episodio tan terrible.

Antropólogos encontraron la evidencia que podría determinar que la persona enterrada es Emilio Esteban Ghione.

La adolescente decidió presentarse en la Justicia. Denunció lo que había visto, dijo que para ella a su padre lo mató su madre y hermano y que lo habían enterrado en la finca Elaskar Elmelaj, ubicada en El Carrizal abajo.

La chica les indicó al personal de la División Homicidio el lugar en el que vio a su madre y hermano con el bulto. Excavaron en el preciso sitio indicado y encontraron restos óseos envueltos en nylon. También hallaron enterradas, junto a los huesos, las prendas que había descripto su hija que según su padre vestía aquella noche.

No debe haber sido fácil para la joven denunciar a su madre y hermano. El fiscal de Homicidios, Gustavo Pirrello, es quien tiene la causa y de inmediato hizo detener a Ema Queirolo. Pero su hijo y presunto cómplice no vivía más con ella en la casa de la finca. Por ello, los investigadores le pidieron al POST demorar la publicación del terrible caso a los fines de poder arrestar al sospechoso, porque al leer una nota podía escabullirse.

Finalmente, este viernes lo detuvieron. Junto a su madre están sospechados de matar a Ghione y enterrar su cadáver. A una chica, hija de la pareja, el fiscal Pirrello le tomó declaración informativa (una especie de instancia intermedia entre testigo y sospechoso) porque al momento del hecho era menor de edad.

Dos hipótesis del crimen

Fuentes ligadas a la investigación le confiaron a este diario que trabajan en dos líneas sobre la motivación del asesinato, aunque el Cuerpo Médico Forense aún debe determinar si los huesos son del papá de la chica denunciante. Todo hace suponer que sí, pero resta una confirmación científica y oficial.

Una de las hipótesis es que, como Emilio Ghione era contratista, había cobrado una importante suma de dinero por sus trabajos y que su esposa quería quedarse con todo.

La otra teoría sobre por qué habrían asesinado a Ghione es que obligaba a su esposa a ejercer la prostitución. Ella, harta de este sometimiento, decidió matarlo un día con el apoyo de su hijo.