Mendoza se prepara para el Censo de Población 2020 - Mendoza Post
Sábado 3 Ago 2019Sábado, 03/08/19 atrás
porAna Montes de Oca
Periodista

El año que viene se hará el Censo Nacional de Población y Mendoza se está preparando desde hace dos años para el megaoperativo que significa entrevistar uno por uno a todos los ciudadanos del país. 

Se trata de un barrido territorial para medir las características demográficas, sociales y económicas de toda la sociedad y se realiza cada diez años. El último se hizo en 2010 y el próximo será en octubre de 2020. Para ese día, se decreta feriado nacional.

El último Censo fue en 2010

En Mendoza, el operativo está a cargo de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) que dirige Facundo Biffi.

Si bien aún no está calculado el presupuesto total, Biffi aclaró al Post que "todo el financiamiento es externo, ni la provincia ni la Nación ponen los fondos".

De todos modos, ya desde 2017 se está trabajando en las etapas previas que son las necesarias para armar el diseño.

Los censistas recorren casa por casa

Una de ellas es la realización del Archivo de Domicilios de la República Argenina (ADRA) en la que se relevan puerta por puerta, las viviendas de las ciudades con más de 2 mil habitantes.

"Con los resultados de este relevamiento vamos a poder calcular cuántos censistas se necesitan y cada cuánto establecer los radios (las cuotas de viviendas que tendrá cada censista), que es de 30 viviendas por censista aproximadamente", explicó Daniel García, encargado del ADRA.

Desde la DEIE calculan que solo en Mendoza se necesitarán entre 5 y 6 mil personas para censar, más la estructura para coordinar y capacitar. En tanto que, para el total del país, el cálculo es de unos 200 mil censistas.

Además, aunque la estructura educativa se pone al servicio de este operativo, en muchas zonas que tuvieron gran crecimiento (y de las cuales el INDEC no tiene información porque maneja los datos de hace diez años). "Por eso nosotros estamos haciendo más zonas porque vemos cuáles son las que superaron esa cantidad de habitantes en los últimos años"

Varones y mujeres

Respecto a la modificación de las preguntas que se pudieran hacer, Biffi contó que, hasta ahora, no hay modificaciones importantes.

"Un tema que se evaluó fue el del género: cómo preguntábamos, si lo ponía el censista en base a lo que veía o si hacía la pregunta. Y aunque parece un tema menor, se calculó que sumar otra opción, ni hablar si sumábamos todo el espectro de género, demandaba cerca de USD 1 millón", sorprendió el director del organismo.

No se pondrán otros géneros en el formulario

Es que, como bien dice el dicho, tiempo es dinero, y nada más claro que el cálculo de cuánto tiempo podría demandar ampliar esa pregunta, que redunda en la necesidad de más censistas.

"Además, los parámetros que mide un censo poblacional responden a medidas internacionales, ya que después deben poder cruzarse a nivel internacional para hacer otras sistematizaciones de datos", explicó.

De todos modos, a fines de este mes hay una reunión plenaria de los directores de los organismos estadísticos de todas las provincias y allí se verá el cálculo provisorio y se decidirá si se modifica el cuestionario.

Cambios culturales y desafíos

Los censos poblacionales son una herramienta importantísima para conocer en qué provincia, país y mundo estamos viviendo. Los datos de estos relevamientos sirven para conocer los problemas, las fortalezas, las oportunidades, los déficits, todo lo que hace a la organización de las sociedades.

Es imprescindible saber cuántas mujeres y hombres integran una sociedad

Pero la realización del censo se enfrenta con varios inconvenientes: "Por un lado hay un cambio cultural generacional, los mayores de 30 años comprenden la importancia de responder, pero la juventud no lo entiende tan fácilmente", subrayó Biffi.

Esto tiene que ver, en realidad, con vivir en un país atrasado en lo que se llama integración de sistemas, es decir, lo que comúnmente llamamos entrecruzamiento de datos.

"En Argentina hemos hecho grandes avances pero todavía falta mucho", aceptó el funcionario. "En Holanda por ejemplo, ya están en la posición de no hacer más censos, porque cuando tenés un buen sistema registral y un buen entrecruzamiento, deja de ser necesario".

El otro inconveniente es el de la demora en la carga y sistematización de los datos. El último censo tardó más de 4 años en tener los datos definitivos a disposición y, en un país como el nuestro, en cuatro años puede modificarse drásticamente lo medido.

Para esta edición calculan que ese tiempo se acortará a la mitad, aunque dos años también sea un lapso muy extenso en un mundo que está en constante cambio. 

Facundo Biffi, titular de la DEIE