CFK tuvo su fiesta en Mendoza, donde empata con Macri - Mendoza Post
Sábado 27 Jul 2019Sábado, 27/07/19 atrás
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

Fueron 56 minutos que duraron cuatro horas.

Los 56 minutos es el tiempo que ocupó Cristina Fernández para hacer su acto de campaña en Mendoza en la modalidad: presentación del libro Sinceramente.

Las cuatro horas es el tiempo que demandó a los espectadores y/o militantes para verla a esta especie de rockstar de la política.

El punto es que la expresidenta llegó a Mendoza con la calculadora en la mano. Un distrito que es dominado por Alfredo Cornejo que le ha hecho subir en la consideración a Mauricio Macri según las últimas mediciones.

Veamos este punto antes de revisar lo que pasó en la tarde soleada del sábado en San Martín.

Sonríe la ex presidenta ante la audiencia del Centro de Congresos de San Martín.

Empate-empate

De acuerdo a la encuestadora Tendencias, de CABA el único que ha mostrado dinamismo en las encuestas es Macri. Las demás facciones políticas se han estancado en su intención de voto por lo que el presidente ha recuperado terreno en el último mes donde se ha dedicado a hacer proselitismo.

Pero en Mendoza hay una precisión más fina respecto de esta tendencia nacional. La figura local predominantes de Alfredo Cornejo, más las señales positivas de la Nación (control cambiario  medidas para estimular el consumo) además de la puesta en marcha del aparato de campaña llevaron hacia arriba a la fórmula presidencial Macri-Pichetto.

El presidente y el gobernador en campaña. Aquí en una visita en IMPSA,

Tanto es así que hay un "empate-empate" con el binomio desafiante Fernández-Fernández. Mauricio Macri y Alberto Fernández alcanzan 36 por ciento de la intención de voto respectivamente de acuerdo a una medición de la consultora Dalla Torre.

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Y un detalle más en este escenario peliagudo: Cornejo como primer candidato a diputado nacional cuenta con el 48 por ciento de la intención de voto y aventaja a su rival kirchnerista, Marisa Uceda que llega al 33 por ciento, de acuerdo a esta medición que cerró el martes 23. O sea, esta lectura del electorado se hizo a 18 días de las elecciones nacionales PASO.

En un equilibrio tan delicado y con un final incierto la especulación se centra en cuánto será capaz el gobernador de empujar a Macri hacia arriba y cuánto podrá Cristina tirar hacia arriba a Uceda.

Toca Cristina

Hubo una relación de esta presentación de CFK con aquella la actuación de hace seis años del Indio Solari en el predio del parque Agnesi de San Martín.

Fue una celebración preparada para que ella se luciera como disertante de crisis. Ironizando sobre el gobierno de Mauricio Macri y dándole continuidad a sus dichos que marcaron la agenda política desde hace ocho días.

La liturgia K a pleno se vivió después de la presentación del libro de Cristina Fernández.

Es decir le sacó el jugo a "pindonga y cuchuflito", como si fueran nombres de payasos de un circo montado por Macri, de acuerdo a la metáfora que hizo el partenaire de actuación de CFK, el escritor Marcelo Figueras.

La fiesta de San Martín reunió en el recinto a 2500 personas, y afuera otro tanto.

Hubo mucha militancia. Hubo liturgia K en toda su expresión y ella opacó cualquier símbolo histórico peronista. Eso la hace un personaje de culto con todo lo que se eso representa. Adhesión y rechazo en la misma proporción. 

El merchandising cristinista se desplegó en el predio sanmartiniano. Pero hubo poca venta. 


Con ese telón es que la candidata a gobernadora Anabel Fernández Sagasti estuvo pegada a ella como dilecta hija política. 

Qué quiere decir ella en campaña

La caída del consumo es el eje del argumento de Cristina. Y en ese tren sacó provecho de la opinión del economista Guilermo Calvo y seguir exponiendo en lenguaje K el "blindaje mediático" del que, según ella, goza el presidente.

Hizo ironías milimétricas ejerciendo un rol play de ingenua acerca de que si este gobierno "la choca (a la economía) o es un plan (para hacerla chocar)". Ella infiere que lo de Macri "es un plan". Y a la vez desliza que para salir "se necesita un plan".

Si habla de Calvo, es porque quiere tener un discurso de un "buen" capitalismo.

Y tuvo un acto de improvisación oportuno para ganarse al electorado conservador mendocino aceptando la pequeña imagen de la Virgen de la Carrodilla.

La candidata y la imagen de la Virgen de La Carrodilla.

Pareció que todo estaba en la misma sintonía. Hasta un vendedor de gorros y banderas con el rostro de la candidata a vicepresidenta me dijo que venía de Buenos Aires y que acompañaba por todo el país la campaña de Cristina y que él tenía "una pequeña empresa de aires acondicionado y hoy vendo banderas gracias a Macri, para colmo no se vende nada porque la gente tiene hambre".