Reducir la pobreza al 9% puede demorar hasta 20 años

Ello según un estudio realizado por el CIPPEC, CEDLAS y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Reducir la pobreza al 9% puede demorar hasta 20 años

Por: Agencia NP

Un estudio revela que la reducción de la pobreza extrema en Argentina puede llevar hasta 20 años, siempre que el país se mantenga en un sendero de crecimiento económico constante, y que además, se combine ello con políticas activas del Estado, escenario que generalmente no se produce en el país.

El estudio fue realizado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Universidad de La Plata, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

El estudio plantea diferentes escenarios de crecimiento del PBI como condición necesaria para reducir el número de personas que viven casi en condiciones de marginalidad. Se afirma que en general, la pobreza tendió a caer luego de que el país atravesó las dos grandes crisis macroeconómicas producidas desde 1983, es decir la hiperinflación de 1989- 1990 y la caída de la Convertibilidad. Pero que un núcleo duro persiste.

Según indica el estudio, para que la Argentina pudiera volver a tener niveles de pobreza comparables que los que había en la década del 70?, previos a que entrara en crisis el modelo de crecimiento endógeno basado en sustitución de importaciones, se demoraría 20 años creciendo a tasas razonables del 3%, compatibles con un modelo macroeconómico sustentable.

"Según las estimaciones de este trabajo, con un crecimiento del PBI per cápita de 1%, la pobreza caería a 27% en cinco años (con respecto a 2018); a 24,5% en diez años y a 20% en 20 años. Una tasa de crecimiento del 3% anual permitiría reducir la pobreza de 30% a 25,8% en 5 años, a 16% en 10 años y a 9% en dos décadas. Con una tasa de crecimiento económico muy alta (5% anual), la pobreza podría caer de 30% en 2018 a cerca de 20% en 2023. Si esos valores se mantuvieran un lustro más, la pobreza podría caer a alrededor del 10% en 2028, y con una década adicional de crecimiento, la pobreza podría reducirse a menos del 4%. Es decir, solo en un escenario de crecimiento sostenido a tasas altas durante dos décadas, la pobreza de ingresos quedaría reducida a un grupo poblacional pequeño".

Se trata de escenarios ideales para la Argentina donde la regla es que el país altere ciclos de expansión y contracción de la economía. Lo más factible es que el país pueda mantener un crecimiento del 3% del PBI por cinco años.

Edad: El 47,9% son niños menores de 15 años, mientras que solo el 0,5% de los pobres crónicos supera los 65 años de edad.

Hogar: El tamaño promedio del hogar en pobreza crónica es de 6,1 personas, con un promedio de 2,5 niños menores de 12 años. El 43,4% tiene jefatura femenina.

Condiciones habitacionales: El 98,5% de los pobres crónicos accede a agua corriente pero sólo el 63,4% tiene baño con retrete con descarga de agua y apenas el 28,9% tiene acceso a cloacas.

Educación: Casi el 70% de los pobres crónicos tiene un nivel educativo bajo (menos de nueve años de educación) y prácticamente ninguno posee un nivel educativo superior (más de 12). Sólo el 89,3% de los jóvenes entre 13 y 17 años asiste a la escuela mientras esta cifra se eleva al 100% para los jóvenes en situación de menor vulnerabilidad.

Empleo: La mayoría de los adultos que se encuentran en situación de pobreza crónica trabaja. Sin embargo, su inserción en el mercado laboral se da en condiciones más precarias: un 35% declara no tener un trabajo fijo, y pocos tienen un empleo con derecho a jubilación (33%) y seguro de salud (36%). A su vez, la participación laboral es significativamente menor en el grupo de jóvenes y de mujeres que se encuentran en la pobreza crónica en comparación con el resto de la población.

Gala Díaz Langou, directora del programa de Protección Social de CIPPEC, señaló que "una estrategia de erradicación de la pobreza podría articularse alrededor de tres ejes clave: el de garantía de ingresos a través del mercado de trabajo y la protección social; el de inversión en el desarrollo humano y el hábitat y un eje transversal de institucionalidad y de financiamiento para coordinar y asegurar las líneas estratégicas principales. Esto demanda articular las medidas tomadas por la nación, las provincias y los municipios".

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