Los diez mitos de la llegada del hombre a la Luna - Mendoza Post
Post: Mendoza PostMartes 16 Jul 2019Martes, 16/07/19 atrás

La misión del Apolo 11 cumplió hoy cincuenta años de su llegada a casi 15 kilómetros de la superficie lunar, una aventura que apenas pasa desaparecida en la historia de la conquista espacial pero que representó un paso fundamental para que dos meses después el Apolo 11 pudiera al fin alunizar.

"Su misión fue un ensayo general para la misión de aterrizaje lunar, un objetivo que el presidente John F. Kennedy estableció para la nación ocho años antes", informó la NASA en su página web para recordar la misión del Apolo 10.

El Apolo fue lanzado el 18 de mayo de 1969 desde el Complejo de Lanzamiento 39 del Centro Espacial Kennedy (KSC) y, como dijo su comandante Thomas P. Stafford durante una conferencia de prensa previa al vuelo, su objetivo era "resolver todas las incógnitas" para hacer posible el aterrizaje de la Luna. Esto era comprobar de qué manera funcionaban el Módulo Lunar (LM) y el Módulo de Mando y de Servicio (CSM) bajo la gravedad lunar, y revisar los sistemas de acoplamiento y separación de ambos módulos.

No obstante, rondan muchos mitos sobre este hecho histórico. Rafael Clemente, ingeniero industrial y ex director del Museo de Ciencia de Barcelona y Mariano Ribas, coordinador de divulgación científica del Planetario porteño, explicaron algunos de ellos, en una entrevista con Clarín.

La bandera estadounidense ondea, pero en la Luna no hay viento

Es uno de los argumentos más extendidos. Ribas explica que en las fotografías se puede observar que la bandera tenía un mástil superior para que permaneciera extendida. Los astronautas movían la bandera al colocarla, y tenía arrugas y ondulaciones por haber estado replegada durante el viaje hacia la Luna,? lo que le daba en las fotografías una apariencia que puede confundirse con la de una bandera ondeando.

Muchas de las fotos de los paisajes lunares no tienen sombras paralelas

Los negacionistas aseguran que este efecto comprobaría el "fraude", ya que este tipo de sombras sólo se pueden crear con varias fuentes de luz o con un foco cercano. Ribas explica que las fotos que se tomaron en la Luna son panorámicas de 180 grados. "Al presentarse como un rectángulo, las sombras presentan una curvatura en un plano rectangular. Entonces las sombras no quedan paralelas". Mientras, García cuenta que durante la expedición se utilizaron focos para iluminar el suelo porque "la luz es muy débil en la superficie lunar".

En las fotos no se ven las estrellas

Los teólogos de la conspiración argumentan que la ausencia de estrellas en las fotografías de la Luna es inaceptable. Esto, dicen los especialistas, se explica por un problema fotográfico. "Si uno saca una foto de noche en la Tierra, las estrellas tampoco se ven. Para que salgan en la imagen, tiene que haber una larga exposición fotográfica. Las fotos que se tomaron en la Luna estaban calibradas para el día, para que los astronautas salieran bien expuestos", cuenta Ribas.

Las huellas de los astronautas no son posibles en un ambiente seco y sin aire

Los denunciantes aseguran que las huellas no tienen explicación, ya que, según dicen ellos, éstas son el resultado del peso desplazando al aire o la humedad entre las partículas de polvo o arena. Los expertos explican que no es necesario que haya humedad para dejar huellas en un terreno. "El suelo de la Luna está hecho de regolito. Es una especie de ceniza muy gruesa, que tiene varios metros de profundidad. No hay ninguna razón por lo cual no se forme una huella", afirma García.

Al aterrizar, el módulo lunar no dejó un cráter en el suelo

El módulo lunar pesaba entre 15 y 17 toneladas en la Tierra. Sin embargo, en la Luna la gravedad es aproximadamente seis veces menor, con lo cual allá pesaría una sexta parte de lo que pesa aquí. "Lo que hizo el módulo fue despejar el polvo de la superficie lunar. Para hacer un cráter tenés que impactar fuerte contra el suelo. La única manera de hacer esto es que se hubiera estrellado", cuenta Ribas.

El módulo lunar, por su peso y tamaño, no era capaz de escapar de la gravedad de la Luna

Beatriz García explica que el módulo "sólo tenía que ir hasta el orbitador, que estaba a pocos kilómetros de la Luna", con lo cual no necesitaba mucha fuerza para despegar. "Las distancias no son tan largas. La Estación Espacial Internacional está sólo a 500 kilómetros de la superficie de la Tierra. No se necesita mucha potencia para escapar de la gravedad de la Luna. Depende de la gravedad del planeta y la dimensión del objeto del que querés escapar. Y la Luna es la cuarta parte de la tierra en dimensión".

Los astronautas caminaban como si estuvieran en la Tierra 

Los defensores de la falsificación de los alunizajes alegan que la apariencia de ausencia de gravedad se hizo con una serie de cables de los que colgaban los astronautas y luego pasados a cámara lenta. Ribas dice que la baja gravedad explica el "caminar lento y pausado de los astronautas" y también cuenta que el traje y las botas "era muy pesados", justamente para que los astronautas, al caminar, no dieran "saltos mucho más grandes".

El viaje es falso porque nunca más se volvió a la Luna

Es uno de los argumentos más utilizados por los negacionistas para defender sus teorías conspirativas. Sin embargo, no toman en cuenta que hubo otras seis misiones tripuladas al satélite terrestre, la última en diciembre del 72. "Se terminaron porque ya no tenía sentido regresar: los viajes costaban mucho dinero, no decían nada nuevo y habían perdido el interés del público", comenta Ribas.

Aunque el espacio exterior está inundado de radiación que emana del Sol, ningún astronauta contrajo cáncer

No hay constancia de que hubiera una erupción solar importante durante los vuelos de las misiones Apolo. En su nota para El País, Clemente apunta que los astronautas no recibieron ninguna radiación extraordinaria, sino "una dosis total similar a la de una radiografía".

Las grabaciones del viaje a la Luna fueron rodadas por Stanley Kubrick en un estudio

Esta teoría no necesita una refutación científica. Surgió a partir de un falso documental francés llamado Operación Luna, que especulaba con la posibilidad de que el viaje fuera una farsa fabricada por el entonces presidente Richard Nixon, y filmada por Stanley Kubrick, quien, un año antes había filmado 2001, odisea en el espacio. Vivian, la hija del cineasta, publicó en 2016 una carta en Twitter en la que decía que no podía entender "cómo uno de los grandes defensores de la humanidad podría cometer semejante traición. Creo que las obras de mi padre son su defensa más incuestionable".

Fuente: Clarín