El incómodo tuit de Alberto, jingles apócrifos y otros chimentos políticos - Mendoza Post
Post: Mendoza PostLunes 15 Jul 2019Lunes, 15/07/19 atrás

Alberto me mandó a cocinar

En lo que va de campaña, el Frente de Todos demostró que le da importancia a los reclamos sociales que están en debate: Cristina Kirchner aseguró que su hija Florencia la ayudó a "deconstruirse" y ahora está a favor del aborto legal seguro y gratuito, mientras que Alberto Fernández defendió al suyo de las críticas que recibió por hacer cosplay y ser drag queen, una forma de expresión que se basa en que una persona masculina se vista con atuendos propios de mujer.

Pero en Twitter, muchos usuarios comenzaron a recordar un mensaje que el ahora candidato presidencial publicó hace dos años, cuando le recomendó a una mujer que lo criticaba que mejor "aprenda a cocinar" porque "tal vez así" logre "hacer algo bien".

El asunto se fue agrandando y en la red social hasta apareció el hashtag "#AlbertoMeMandóACocinar", con el que otros usuarios compartieron capturas de más comentarios misóginos de Fernández, algunos de dudosa veracidad.

El que sí es real, ya que todavía se puede encontrar en su cuenta oficial, es uno que publicó en enero pasado, en el cual le dice a una persona que no puede contestarle los insultos "por su condición de mujer".

Jingles apócrifos

El candidato a gobernador bonaerense por el Frente de Todos, Axel Kicillof, lanzó hace poco su spot de campaña, pero en las redes sociales algunos militantes se encargaron de crear otros más divertidos.

Así es que surge uno que fue muy compartido en Twitter y que se trata de un video de una canción de Depeche Mode, pero con la letra original cambiada a una nueva versión que asegura: "Para la Provincia, hay gobernador: Axel Kicillof".

Por su parte, El Destape Radio también hizo una canción apoyando la candidatura del ex ministro de Economía, en este caso reversionando el famoso tema "I love Rock and Roll", de Joan Jett.

Regaños de Grabois a Cristina por el cierre de listas

El líder de la CTEP, Juan Grabois, le hizo saber a Cristina Kirchner su malestar porque en las listas del Frente de Todos "no hay pobres".

A su espacio, el Frente Patria Grande, le dieron dos lugares entrables en la Ciudad de Buenos Aires, pero lo dejaron huérfano en la provincia, donde Grabois pretendía colocar a dos referentes "pobres" de la economía popular como candidatos.

"No quieren visibilizar a los pobres. Sólo aceptan a los progresistas cool", habría sido, más menos, el planteo que Grabois le hizo llegar a la presidenta luego del 22 de junio.

En provincia, el jefe de la CTEP postulaba a Federico Fagioli, un dirigente social que vive en una villa de Glew, y a Natalia Zaracho, una cartonera de Villa Fiorito, quienes firmaron en la boleta pero sin posibilidades reales de entrar.

En cambio, a Grabois sí le "pagaron" dándole el tercer lugar de la lista de diputados nacionales por la Ciudad para el economista Itai Hagman, y el tercer lugar en la nómina de legisladores porteños para la joven feminista de 19 años Ofelia Fernández, una ex activista estudiantil de la escuela preuniversitaria Carlos Pellegrini, colegio ícono de la clase media "cool" e "intelectual".

2023: con la mira en la gobernación bonaerense

Una vez que complete su mandato en la Cámara de Diputados como titular de la Cámara baja, Emilio Monzó quedará con el pase libre y -ya sin ataduras a ningún espacio nacional- comenzará a construir un armado propio en torno a una candidatura a gobernador bonaerense para el 2023.

Después de haber sido una pieza clave para la victoria de Mauricio Macri y de Cambiemos en 2015, Monzó, acaso el más fiel representante del "ala política" del oficialismo, sintió como nadie el destrato del núcleo duro del macrismo, que lo marginó de la mesa de decisiones.

Amagó con pegar el portazo varias veces, y hasta pidió infructuosamente una embajada en España como "exilio de oro", pero al final aguantó para no retirarse por la puerta de atrás y así completar su mandato con decoro.

Una vez liberado de las amarras, empezará a delinear un camino propio, y se anotarían para acompañarlo algunos dirigentes de su riñón como el también diputado Nicolás Massot, y el secretario del Interior de la Nación, Sebastián García de Luca.