La Ciudad de Mendoza no es amigable con las mujeres - La Trenza - Mendoza Post
Jueves 11 Jul 2019Jueves, 11/07/19 atrás
porConstanza Terranova
Periodista

El feminismo invita a mirar todos los aspectos de la vida social y personal con perspectiva de género. Ando Habitando es una organización social que trabaja el hábitat desde la mirada feminista. Con abordajes desde diferentes escalas reflexionan, debaten, analizan y trabajan el acompañamiento en construcciones comunitarias de nuestra provincia.

"Acompañamos ese proceso desde lo comunitario, lo social y cultural, hasta la parte más arquitectónica, para diseñarlo y hacerlo colectivamente", explicó Florencia Chapini, una integrante del colectivo.

Hábitat y género

La relación entre hábitat y género tiene origen en uno de los pilares del patriarcado: la división sexual del trabajo. Las tareas y los espacios que histórica y culturalmente han sido asignados a las mujeres nos limitan. Desde los espacios que se ocupan en las casas, los roles sociales dentro de la familia, el barrio y la ciudad, hasta la forma de desplazamiento y transporte dentro de las ciudades son indicios de otra forma de subordinación.

La naturalización de la mujer "en la cocina" o de la mujer "madre" y "cuidadora" va de la mano con la invisibilización de lo poco adaptados que están los espacios modernos a nuestras necesidades. Cumplir con el cuidado de niñes y personas mayores implica más de lo que se podría imaginar.

Estudios urbanísticos afirman que los recorridos de transporte público tienden a ser unidireccionales, pensados para ir "de casa al trabajo". Esto no toma en cuenta a la persona a cargo del cuidado de menores y ancianos - usualmente mujeres -, que debe trasladarse de forma zigzagueante: "de la casa al colegio o guardería, al trabajo, al super, al colegio nuevamente, al hospital, y finalmente a la casa".

La revista National Geographic ha sugerido que"el diseño de los sistemas de transporte sería mucho más eficiente si se tomara en cuenta lo que se denomina la 'movilidad de los ciudadanos': gente que viaja durante el día y tiene que llevar niños y ancianos a lugares específicos para luego hacer las tareas del hogar".

Ando Habitando relevó algunos de los obstáculos de Mendoza a la hora de maternar en la ciudad. Las conclusiones fueron claras: faltan salas de lactancia y baños en los espacios públicos y las veredas se encuentran en pésimas condiciones. La ciudad no es amigable con las mujeres, mucho menos con las madres, esto se ve reflejado en cada cuadra y hasta en la la falta calles con nombres de mujeres.

¿Cómo llega el feminismo al hábitat?

En cuanto a la legislación Chapini explica que la Ley de Ordenamiento Territorial de Mendoza no tiene en cuenta a las mujeres. También afirma que es necesario que no sólo se las incluya, sino que también sean ellas las que trabajen en la producción de leyes y su ejecución.

"La ley de ordenamiento territorial no tiene perspectiva de género"

Chapini señala que "en la escala barrial, en los momentos de crisis, las mujeres son las primeras que salen a la calle y que salen a intentar resolver un montón de necesidades básicas que el Estado no resuelve". Por esto, Ando Habitando insiste en la necesidad de que las mujeres y disidencias sean tenidas en cuenta a la hora de la toma de decisiones en cuanto a políticas habitacionales y de planeamiento urbanístico.