Efectividad y simpleza, la clave de la eliminación - Mendoza Post
Miércoles 3 Jul 2019Miércoles, 03/07/19 atrás
porEmanuel Tristán
Editor de Deportes

 En el fútbol, los pequeños detalles hacen grandes diferencias y en ese sentido Brasil apeló a la "letra chica" para eliminar a la Selección Argentina de la Copa América y clasificar a la Final.

Es que el combinado local (y gran favorito a obtener el título) no ejerció durante el partido una superioridad abrumadora. Incluso fue durante gran parte del segundo tiempo superado por la Albiceleste. No obstante, la victoria fue justa y merecida.

El resultado premió al equipo que más entendió el partido y mejor ejecutó su plan, y el 2 a 0 final, pese a que el equipo de Lionel Messi mereció mejor suerte, es indiscutido.

Brasil pegó primero y luego liquidó el partido de contra. Partido de manual.

Al ritmo carioca

El guión del partido fue de manual, escrito por Brasil e interpretado a la perfección por sus actores. Argentina, sin darse cuenta, jugó como quiso su rival.

El objetivo de ahora en más será seguir puliendo y potenciando la transición de cara a la Copa América 2020 y al Mundial de Qatar.

El elenco de Tité salió con todo desde el primer minuto y basado en su juego dinámico, ofensivo y repleto de triangulaciones sometió a una Selección que se mostró inconexa entre sus líneas y no demostró mayores argumentos para lastimar al local.

Además el primer gol llegó relativamente rápido (18 minutos) y eso hizo que la Verdeamarelha se sacara toda la presión de encima y Argentina reflotara sus viejos fantasmas del pasado, que siempre juegan un partido aparte en la cabeza de los jugadores.

Vení que te espero y te mato de contra

En el complemento se vio la mejor expresión del elenco de Scaloni. Pese a no contar con espacios de mitad de cancha hacia adelante, Messi, Agüero, Lautaro Martínez y luego Di María lograron prosperar en la cancha, encontrar espacios y lastimar a medias.

La simpleza para atacar y la contundencia para marcar fueron las grandes virtudes de Brasil.

Se insinuaron muchas situaciones que no pudieron concretarse. La más clara fue un remate de Messi que pegó en el palo,  pero la Albiceleste tuvo varios "casi-gol" que de terminar con la pelota adentro del arco definitivamente el curso del partido hubiese sido otro.

Pero el fútbol no vive de hipótesis ni mucho menos merecimientos, y Brasil liquidó el partido a lo Brasil: el equipo de Tité casi que ni había cruzado la mitad de la cancha en todo el segundo tiempo, pero en una contra de manual sentenció la historia con 20 minutos por delante en el reloj.

Mejor, pero igual

En plena transición, Argentina mostró señales que el futuro puede ser más auspicioso, pese a que la Selección sigue estando lejos de la potencia que supo ser y que el resultado final haya sido otra vez la foto de Messi retirándose derrotado.  Eso sí, esta vez el mejor del mundo no miró el piso y abandonó la cancha con la frente en alto.

Messi, Agüero y Dybala dejan la cancha. Argentina estuvo a un paso de jugar por tercera vez consecutiva la final de la Copa América.