Cómo reanimar a tu perro cuando tiene un paro cardíaco - Mendoza Post
Sábado 22 Jun 2019Sábado, 22/06/19 atrás

Los animales domésticos se han convertido en auténticos miembros de las familias y cada vez más personas asumen la necesidad de aprender técnicas de reanimación para mantener vivas a sus mascotas en situaciones de emergencia antes de la llegada del veterinario.

Éstas son las recomendaciones para socorrer a tu mascota en caso de emergencia:

COMPROBAR LA RESPIRACIÓN Y EL PULSO 

Para comprobar el pulso del animal, se debe colocar el dedo índice en la cara interna de su Cómo salvar la vida a tu mascota en una situación de emergencia muslo (arteria femoral), por debajo del tobillo, o en el pecho.

Otras señales de alerta pueden ser:

- Las encías y los labios tienen un color gris.

- Las pupilas están dilatadas y no responden a la luz.

Cómo salvar la vida a tu mascota en una situación de emergencia

Si el animal no respira ni tiene pulso, se debe iniciar una maniobra de reanimación cardiopulmonar (RCP) inmediatamente. Es importante no realizar esta maniobra en caso de que la mascota tenga pulso, ya que podría resultar contraproducente para su estado de salud. Los pasos a seguir para reanimar a una mascota sin pulso son los siguientes:

Cómo salvar la vida a tu mascota en una situación de emergencia

- Tumbar al animal sobre el costado derecho, de modo que el lado izquierdo quede hacia arriba y pueda aplicarse la maniobra directamente sobre el corazón.

- Colocar las palmas de las manos sobre las costillas (justo detrás de la articulación de la pata delantera).

- Comenzar a realizar compresiones. El masaje debe ser firme, pero no debe ejercerse demasiada fuerza. - Comprobar el pulso después de un minuto y, si no lo ha recuperado, volver a hacerlo después de varios minutos.

- Continuar realizando la RCP hasta que el animal tenga pulso y respire.

- Concluir la maniobra si el animal no ha sido reanimado después de 20 minutos.

Para reanimar a gatos y perros con una masa corporal inferior a 15 kilos, deben realizarse cinco compresiones por cada soplo de aire, las mismas que en perros de entre 15 y 40 kilos. Para animales de más de 40 kilos, deben realizarse diez compresiones por cada soplo de aire.