Los negocios de Alberto Fernández y el atentado contra su "segundo" en 2007 - Mendoza Post
Domingo 19 May 2019Domingo, 19/05/19 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción

A mediados de julio de 2007, el socialista Jorge Rivas ingresaba como segundo de Alberto Fernández a la jefatura Gabinete de Ministros.

En esos días, entrevistado por el periodista Mariano Grondona, el flamante funcionario sostenía: "Si yo veo corrupción en la Jefatura de Gabinete, la denuncio y me voy".

Pocas semanas después, apareció involucrado en un suspicaz incidente, al que Ariel Basteiro -amigo de Rivas- calificó como "muy extraño".

Jorge Rivas nunca se recuperó del todo

¿Lo fueron a buscar e intentaron liquidar a Rivas o fue solo como dice la contradictoria historia oficial un robo violento en circunstancias confusas?

Basteiro siempre tuvo dudas de la historia oficial, pues cenó la noche anterior al incidente con Rivas y este le contó "secretos" del gabinete a cargo del hoy candidato a presidente por el kirchnerismo.

Ver además: Historia confidencial: el archivo más incómodo de Alberto Fernández

Una de las cuestiones que le reveló fueron las visitas permanentes que hacía a la Jefatura de Gabinete el siempre sospechado Jorge "Corcho" Rodríguez. Su presencia era a efectos de conversar con las dos secretarias privadas de Alberto, conocidas como "las hermanitas Cantero".

Se trata de María y Viviana Cantero, hijas de quien era un humilde dueño de una inmobiliaria en la calle Rivadavia al 2000 en la zona de Congreso, y luego se ramificó siendo un poderoso empresario inmobiliario de la Capital Federal, con varias sucursales de la ascendente "Inmobiliaria Cantero".

Los archivos incómodos de Alberto

En sólo cuatro años de la gestión de sus hijas María y Vivi se convirtieron en las "mujeres fuertes" de la entonces Jefatura de Gabinete. De hecho, la familia Cantero ascendió en la escala social y ambas hermanas empezaron a moverse en 4x4 (llegaban en 2003 al despacho de SOMISA, donde estaba la Jefatura, en subte de la Línea A).

En esos días, el "Corcho" decía estar huérfano de operatividad después de la muerte de su amigo y socio Rodolfo Galimberti, pero reconocía en privado que lograr ponerse a la sombra de Alberto Fernández lo había vuelvo a la primera línea de fuego en la escena de los negocios turbios.

Si alguna vez alguien se animara a investigar a la familia Cantero ello quedaría al descubierto, porque algunos de los negocios se hicieron sin cuidar las formas. Otros no tanto.

Según comentaba Viviana Cantero en esos días, las propiedades que se adquirían en la inmobiliaria familiar por pedido de Alberto Fernández, y nunca sobrepasaban los 100.000 dólares para no despertar sospechas.

El "Corcho", en medio de una trama espesa

En el propio edificio de SOMISA había un secreto a voces que solía mencionarse a quien quisiera escuchar: cuando la familia Cantero realizaba una operación importante como aquella de Felisa Micelli, utilizaban la custodia de la Jefatura de Gabinete para trasladar los dineros de las transacciones y nunca la dejaban olvidada en baño alguno.

El día que Jorge Rivas se anime a contar estas y otras cuestiones públicamente, la figura del hoy flamante candidato a presidente se derrumbará como castillo de naipes.