Derecho a decidir, catolicismo, Vendimia y oportunismo mediático - La Trenza - Mendoza Post
Sábado 16 Mar 2019Sábado, 16/03/19 atrás
porMilagros Martín Varela
Periodista

Cuando Luz Martina Mercol, de Lavalle, fue coronada Virreina Nacional de la Vendimia 2019 el sábado 9 de marzo, rezó la oración de consagración de la Virgen María. Pocos días después, se difundió una foto de ella en una marcha por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se realizó el lunes 26 de noviembre del año pasado y que se conmemora en todo el mundo cada 25 de ese mes. La sociedad apuntó con el dedo a Luz Martina por una supuesta contradicción y en los medios, lejos de asumir la responsabilidad que implica el periodismo, fomentaron el cuestionamiento a la joven.

La palabra más usada en los títulos y publicaciones de redes sociales de distintos medios de Mendoza (y también de otras provincias, ya que el "caso" llegó a la prensa nacional) fue "polémica". La Real Academia Española (RAE) establece una relación directa, prácticamente de sinónimo, entre "polémica" y "controversia". A este último concepto se lo define como una "discusión de opiniones contrapuestas entre dos o más personas", por lo que queda a la vista que el hecho de que la virreina de la Vendimia 2019 sea católica y milite la erradicación de la violencia hacia las mujeres no es una "polémica". En primer lugar, porque no implica opiniones, sino creencias religiosas y posturas acerca de los derechos humanos y, particularmente, de las mujeres. Tampoco hay discusión y, finalmente, no se trata de algo entre dos o más personas.

Luz Martina Mercol, virreina nacional de la Vendimia, rezando a la Virgen.

¿Acaso sería contradictorio que una persona sea devota de la virgen y, a su vez, militara la legalización del aborto? Cabe aclarar aquí que no se pretende poner palabras no dichas en boca de Luz Martina Mercol, quien ha manifestado que tiene una postura "neutral" acerca del tema, sino que se parte de la pregunta formulada en encuestas de la mayoría de los diarios digitales de Mendoza. La respuesta es no, no es contradictorio. De hecho, existe en el mundo -y, desde hace 25 años, en Argentina- la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD). No sólamente existen sino que son y han sido parte fundamental y fundacional de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Marta Alanis, referenta y fundadora de las CDD en Argentina, comentó que esta organización surgió como movimiento latinoamericano de personas que adhieren al catolicismo y disienten con algunos aspectos del discurso de la jerarquía de la Iglesia Católica Apostólica Romana en temas de moral sexual y de género, particularmente.

"Trabajamos por la justicia social, salud sexual y reproductiva, por los derechos humanos de las mujeres, por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, entre otras luchas", dijo a La Trenza, Alanis.

Marta Alanís. Crédito: Página/12

"No hay razones que sean contradictorias en la Iglesia para estar a favor de la legalización del aborto. Las mujeres son personas con capacidad ética y moral para tomar decisiones difíciles en su vida", afirmó. Y agregó: "Nosotras no somos sólo biológicas, somos también sociales, culturales, tenemos capacidad y derecho a decidir y proyectos de vida. No nos comparen con una hembra animal."

Alanis aseguró que las mujeres católicas también abortan, en la misma proporción y situación de clandestinidad que aquellas que no simpatizan con esta religión. También usan anticonceptivos. Las CDD, al igual que toda persona que milita por la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), apuesta a la Educación Sexual Integral (ESI, contemplada en la Ley Nacional N°. 26.150) y "recurrimos al aborto cuando lo anterior no ha funcionado", dice Alanis.

"Condenar a la mujer al aborto clandestino es una crueldad. Obligar a una mujer a parir es una violación a los derechos humanos", sentenció la militante. También aclaró que en la doctrina católica, el aborto no es un dogma, no es algo indiscutible y hay diferentes posiciones dentro de la Iglesia. Y, aunque no fuera así -explicó-, la doctrina permite el derecho a disentir. Marta Alanis señaló que en la Iglesia Católica hay una jerarquía misógina y apuntó contra los abusos sexuales a niños y niñas por parte de curas y obispos, entre otros. "No toleran que las mujeres seamos libres. Nos revelamos a un mandato que la institución no tolera", cerró.

Las CDD y la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito comenzó a organizarse con los Encuentros Nacionales de Mujeres (ENM) que se realizan anualmente en Argentina desde 1986, particularmente en los XVIII y XIX ENM, realizados en Rosario (2003) y Mendoza (2004) respectivamente.

Según el libro El aborto como derecho de las mujeres: otra historia es posible (una compilación realizada por Ruth Zurbriggen y Claudia Anzorena, publicada en 2013) fue en mayo de 2004 cuando, en Buenos Aires, se hizo el Primer Encuentro Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Un año después, el 24 de ese mes pero en 2005, se concretó la primera reunión nacional en la Ciudad de Córdoba, organizada con el aporte financiero de las CDD, lo cual facilitó la presencia de activistas de numerosas provincias. En tal evento, decenas de mujeres de todo el país se nombraron como Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Pañuelazo Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Pañuelazo en el ENM de 2016 en Rosario. Crédito: Rosario Plus.

Por otro lado, la periodista María Florencia Alcaraz comenta acerca del rol de las CDD en la Campaña en su libro ¡Que sea ley! La lucha de los feminismos por el aborto legal (2018). Allí, Alcaraz explica que las CDD Argentina fue la organización que repartió los pañuelos verdes por primera vez el 16 de agosto de 2003 en el mencionado XVIII ENM. "Antes que verdes, los pañuelos fueron lilas", escribe la periodista y cuenta que en determinado momento, Marta Alanis junto a Susana Chiarotti pensaron que debían encontrar un color que representara la lucha por la legalización del aborto en Argentina para llevarlo al ENM en Rosario.

"Pensaron en un color articulador que esté vinculado a la salud, al medioambiente, a la ecología, a la esperanza: los pañuelos tenían que ser verdes", dice el libro de la codirectora y fundadora del portal Latfem Noticias.

Manifiesto lo anterior, queda más que clara la relación -no contradictoria, sino sumamente estrecha- que puede realizarse entre el catolicismo y la lucha por el aborto legal en Argentina.

La revolución de las pibas, el oportunismo y la violencia de los medios

La investigadora del Incihusa (Conicet) y especialista en comunicación y género, Valeria Hasan, comentó que el comportamiento específico de la prensa con respecto a la virreina de la Vendimia no sería estrictamente violencia mediática contra las mujeres (definida en la Ley Nacional N°. 26.485) sino que se trata, más bien, de oportunismo mediático.

Esta situación no puede analizarse aisladamente del proceso de expansión del movimiento feminista en 2018, explicó la especialista, en el que muchas jóvenes se vieron identificadas por la propuesta de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito: "Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir". Esto interpeló a muchas jóvenes más allá de las distintas creencias religiosas, de sus recorridos y trayectorias.

Chicas con pañuelos que simbolizan la lucha por el aborto legal en distintos países de Latinoamérica. Crédito: Perfil

"En cuanto al tratamiento de la prensa, -observó la experta- no sería estrictamente violencia mediática, más bien tiene que ver con un tratamiento oportunista por parte de los medios. Este año la elección de la reina estuvo cruzada por el debate que ellos llaman 'la grieta' entre los pañuelos verdes y los celestes. Algunas de las chicas que tenían inquietudes genuinas y otras que no tenían posición formada se vieron obligadas a tomar partido."

Con esto, aseguró Hasan, los medios de comunicación "arman un show, una farandulización de la reina y la virreina, con un fin que no tiene que ver con la agenda feminista ni con un interés genuino en la militancia de las jóvenes. Tiene que ver con la lógica de venta de los medios." Lo que Hasan sí dijo que sin ninguna duda es violencia mediática es el concurso de belleza de la elección de reinas de la Vendimia, el hecho de volver objetos a las chicas y el consumo de los cuerpos. Pero el resto, afirmó, tiene que ver con la banalización y vaciado de sentidos de determinados temas que ni siquiera llegan a tratarse en profundidad.