El regreso del jefe - Mendoza Post
Domingo 27 Ene 2019Domingo, 27/01/19 atrás
porEmiliano Rodríguez (*)

Marcos Peña recobró protagonismo en las últimas semanas, después de haber adoptado un perfil más bajo del que solía gozar tras la crisis financiera del año pasado y los cambios en el Gabinete nacional.

El jefe de los ministros se mostró activo en el comienzo del verano, en especial durante las vacaciones que se tomó el presidente Mauricio Macri en Villa La Angostura.

Peña lideró reuniones de Gabinete, visitó a Elisa Carrió en la casa de la diputada nacional -en busca de fortalecer la alianza Cambiemos durante la campaña electoral- y se reunió con el senador peronista Miguel Pichetto para negociar el temario de las sesiones extraordinarias de febrero próximo en el Congreso, entre otras iniciativas que lo mantuvieron ocupado.

Tras haberse salvado de la guillotina en 2018, ahora que se acallaron casi definitivamente las voces que reclamaban su cabeza después de la disparada del dólar a más de 40 pesos, el jefe de Gabinete volvió a concentrar poder y según pudo averiguar la agencia Noticias Argentinas, ya se ha puesto al frente de la campaña 2019.

Los arquitectos políticos de Cambiemos, con Peña a la cabeza, diseñaron una estrategia basada en cuatro ejes: seguridad, narcotráfico, transparencia y concreción de las obras públicas iniciadas durante el actual Gobierno.

"Marcos está trabajando intensamente, trabajando en la gestión y en la campaña. Seguramente va a ser jefe de campaña de nuevo", dijo a esa agencia una fuente del oficialismo.

Cambiemos intentará enfocarse justamente en la gestión en los meses que restan para las cruciales elecciones de este año, en las que se espera que Macri busque renovar su mandato.

El Gobierno estima que el peronismo no logrará finalmente unificarse con vistas a los comicios y considera que la división entre Alternativa Federal y Unidad Ciudadana pueden beneficiar al oficialismo en las urnas.

"No subestimamos a la oposición, pero no estamos viendo la posibilidad de una unificación entre el peronismo y el kirchnerismo", comentó la fuente consultada por esa agencia, que agregó que en la actualidad la "foto" de la elección general "es favorable" a Cambiemos, de acuerdo con las mediciones que maneja la Casa Rosada.

Asimismo, el Gobierno entiende que Macri se ubica cerca de los 40 puntos de imagen positiva en el ámbito nacional, lo que le permite trabajar la campaña en un escenario alentador con miras a la votación del 27 de octubre próximo.

Un punto de diferencia

También espera la Casa Rosada que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sea finalmente candidata -a la Jefatura de Estado-, pese a las causas judiciales por presunta corrupción en las que ha quedado contra las cuerdas en Comodoro Py.

En este sentido, una encuesta de la consultora Ricardo Rouvier & Asociados difundida en las últimas horas, y realizada sobre la base de 1.200 casos, mostró que en un eventual balotaje -previsto para el 24 de noviembre próximo, en caso de ser necesario- Cristina se impondría por escaso margen sobre Macri si las elecciones se celebrasen hoy.

El Presidente obtendría el 37,9% de los votos y Cristina, considerada "jefa de una asociación ilícita" por la Justicia en causas vinculadas con la concesión de obras públicas durante el Gobierno anterior, 38,9%.

De todos modos, consultados por una hipotética segunda vuelta entre ambos, el 23,6% de los encuestados dijo no saber por quién votar o bien que preferiría una tercera opción. Teóricamente, el Gobierno manejaría otros números y entiende que sería provechoso para Macri una polarización con Cristina.

El peronismo federal, mientras tanto, aún debe esforzarse para consolidar a un candidato y corre riesgo de que potenciales aliados provinciales terminen acordando con el kirchnerismo al verse amenazados por el caudal de votos que, eventualmente, podría obtener un postulante bendecido por Cristina.

En estos días, el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, cambió por ejemplo de parecer y llamó a unificar el Partido Justicialista (PJ) con Cristina "adentro", tomando nota probablemente de que la ex jefa de Estado mide alrededor de 40 puntos en encuestas de intención de voto en ese distrito.

En este contexto, comenzó a tomar volumen la figura del ex mandatario provincial José Alperovich -apadrinado por el kirchnerismo- en la interna local con Manzur, mientras Cambiemos enciende velas para que una división del peronismo termine beneficiando a su candidato, probablemente José Cano.

El ruido político dentro del PJ en otras provincias como Entre Ríos, Chaco, Chubut y Tierra del Fuego también es seguido de cerca por los estrategas electorales del oficialismo, en momentos en los que Cambiemos procura agudizar el ingenio para pelear por las Gobernaciones de distritos centrales como Santa Fe y Córdoba, además de La Pampa y Neuquén, entre otros.

En tanto, en Buenos Aires, allí donde la gobernadora María Eugenia Vidal mide largamente mejor que Macri, un hipotético desdoblamiento de las elecciones no se resolverá hasta marzo próximo, según dijeron fuentes oficiales a Noticias Argentinas.

La posibilidad existe: "Todo lo que potencie la reelección de Macri es una alternativa, aunque no está definido aún", indicaron voceros de la Casa Rosada a esta agencia.

Timbreo de riesgo

El objetivo primordial para Cambiemos debería ser lógicamente favorecer las condiciones electorales para que el Presidente renueve su mandato por cuatro años más.

Sin embargo, el vicegobernador bonaerense, Daniel Salvador, consideró que un eventual desdoblamiento tendría que resolverse en función de lo que "sea mejor" para la Provincia y agregó: "A la continuidad del proyecto es a lo que tenemos que apuntar".

En las últimas horas, Macri y Vidal volvieron a mostrarse juntos (por segunda ocasión en el año) y seguramente la estrategia de fotos compartidas se mantendrá en estos albores de la campaña 2019.

Con Marcos Peña eventualmente como jefe de la "misión reelección", también se espera que continúen los timbreos, por más que algún funcionario de Cambiemos termine llevándose un chasco, en especial, en el Conurbano bonaerense, allí donde la crisis golpea duro el bolsillo de los vecinos.

El Gobierno, en este sentido, continúa prometiendo "brotes verdes", o algo por estilo, durante el primer semestre de este año, cruzando los dedos y esperando que la recesión concluya -al menos- antes de las elecciones.

Lo cierto es que según datos oficiales, la actividad económica sufrió en noviembre pasado su contracción más pronunciada desde junio de 2009, al caer 7,5%. En el acumulado anual (de 2018), la variación negativa alcanza al 2,2%.

Irónicamente, el mismo día en el que se conoció este indicador, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, fueron felicitados en Davos por la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, por haber "estabilizado" la economía argentina.

Horas más tarde, el mismo Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que los próximos comicios presidenciales en el país pueden agregarle "incertidumbre" a la economía.

Además, alertó que un "cambio" en la política económica podría ocasionar un "riesgo considerable". Así lo afirmó el director del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Verner.

(*) NA, especial para Mendoza Post