Samid vs. Nacha Guevara: la primera gran pelea del año - Mendoza Post
Domingo 24 May 2015
porRodrigo Lussich
Espectáculos

 Pudo ser Nacha como hace años fue Mauro Viale, y vaya que las comparaciones son bien extremas. El común denominador es un señor que nunca supo manejarse con quienes no piensan como él. 

Llevar a Alberto Samid al Bailando no pareció, en principio, acompañar la propuesta de ir por un certamen de gente que haga reír con armar nobles aparte de probarse en el baile.

Samid es gracioso cinco minutos; una hora y media es un peligro, a instancias de hacer volar todo por los aires más tarde o más temprano.

El maestro de ceremonias, Marcelo Tinelli, sabe como nadie manejar esos bordes, aunque en algunas oportunidades se haya visto desbordado por la situación, en ese ring donde todo puede suceder. 

Pasaron Fort -que en paz descanse-, Alfano y sus desmayos de mentira, Pachano y su insoportable actitud ególatra, la escupidora Sabrok, el primario Mole Moli y todos están en sus casas -salvo Fort- mientras que Tinelli sigue tan campante.

 "Samid es gracioso cinco minutos".

 Por lo tanto el éxito no depende de una renuncia o no. Teniendo en cuenta esto, ¿qué necesidad había de llevar a un señor declarado antisemita cuando por mucho menos -supuestamente por hacer correr carreras a los galgos- el boxeador Moli se quedó sin bailar?

Nacha Guevara fue quién crispó los nervios de Samid, quién a su vez aclaró que si se tratara de un hombre, lo arreglaría a la salida. Que se prepare Polino, si el carnicero se queda. Si Nacha le molestó, media frase del jurado del moñito le puede costar varias trompadas, aunque Polino no es ningún tonto a la hora de elegir con quién meterse. Igual si no es Polino será De Brito o Nacha de nuevo. El problema lo tiene Samid, no el resto.

 "Si se tratara de un hombre, lo arreglaría a la salida", le dijo a Nacha. 

Nuevamente la televisión -y particularmente Showmatch cae en su eterna debilidad- prueba con correr los límites con aquello que en la jerga televisiva se llama “que garpe” en términos de rating y rebote mediático. 

El pan para hoy llena egos más que panzas. El show televisivo de Marcelo Tinelli es altamente popular, al mismo tiempo sofisticado en su enorme producción, tiene a toda la farándula al servicio de su impronta, al mejor conductor de la tele, genera todo lo que quiere en materia televisiva y entiende como nadie el gusto de la gente. Showmatch no necesita -por lo tanto- bailar con la más fea, o en este caso el más feo del salón.