Empezarán a dar aceite de cannabis gratuito en enero - Mendoza Post
Lunes 24 Dic 2018Lunes, 24/12/18 atrás
porAna Montes de Oca
Periodista

Desde hace más de un año, Mendoza tiene legalizado el uso medicinal de la marihuana. Sin embargo, la reglamentación de la Ley Provincial 8892 establece que sólo se podrá usar para una enfermedad específica, y como parte de un protocolo de investigación.

La realidad es que el uso del aceite medicinal derivado del cannabis no es "legal", no se puede producir ni comercializar y hay algunos casos en los que se han confiscado los frascos de aceite. A pesar de ello, se vende por Internet y hay cientos de mendocinos que lo consumen para distintas enfermedades, incluso, bajo consejo médico.

Hay médicos que aconsejan el uso del aceite.

Ver también: "Mendoza reglamentó el uso de cannabis medicinal"

"La ley es en realidad el marco de un protocolo de investigación. La norma Nacional es un poco más amplia porque deja lugar a usarlo en otras enfermedades, pero en Mendoza sólo se aprueba para pacientes con epilepsia refractaria, se abrió un registro pero hasta ahora no le han dado aceite a nadie", aclaró Gustavo Granella, presidente de la Asociación Redes Nueva Frontera, de personas que viven con VIH.

Granella administra también la Clínica del Cannabis Mendoza, adonde informan sobre los efectos del uso medicinal de los compuestos canabinoides y ayudan a quienes lo necesitan con la presentación de amparos judiciales. "Yo soy un activista en este tema porque necesitamos que la ley sea más amplia. Por ejemplo, las personas que viven con VIH hace mucho que usan los compuestos porque uno de los efectos es que abre el apetito. Nosotros para tomar la medicación tenemos que pesar como mínimo 50 kilos pero la medicación y la enfermedad te hacen adelgazar mucho, por eso la marihuana medicinal nos ayuda mucho a mantenernos en peso y también, claro, a manejar el dolor".

Según la ley provincial, los pacientes con epilepsia refractaria que se inscriban formarán parte de un protocolo de investigación realizado íntegramente con fondos nacionales. El aceite se importaría de Canadá, pero recién ahora los pocos que se inscribieron en el registro tuvieron noticias: aparentemente les entregarían los frascos para los dos primeros meses de tratamiento los primeros días de enero del año entrante.

Granella es un activista por la legalización del uso medicinal

Sin embargo, Granella advirtió que el presupuesto asignado al programa a nivel nacional es muy bajo: "el monto total es de $366 mil para todo el año, algo como mil pesos por día, el tratamiento es muy costoso y hay que ver si alcanza".

El cannabis medicinal es muchísimo más caro que un porro: cada frasco sale alrededor de $6 mil, y un niño puede consumir cerca de ocho frascos por mes.

No es legal, pero...

"En la parte privada hay un avance, hay muchos médicos que lo están recomendando porque los efectos están cada vez más comprobados, pero al ser tan caro, lo que se recomienda es el autocultivo. Nosotros hemos logrado autorizaciones vía judicial que les permiten a las familias tener hasta 15 plantas. Eso no solo ahorra costos sino que además impide que se convierta en un negocio. La epilepsia refractaria y otras enfermedades crónicas utilizan el aceite de por vida y por supuesto que cualquier madre va a pagar lo que sea, pero lo ideal es que pueda tener su autocultivo y no hacer rico a nadie", explicó Granella.

En este sentido, la ley nacional autoriza al Conicet y al INTA a cultivar la planta. El INTA tiene preparado para ello un terreno en la provincia de Buenos Aires, pero aún no han comenzado. En cuanto a la elaboración del aceite, ya expresaron su intención de hacerlo cuatro laboratorios públicos y tres universidades.

La firma canadiense Wayland puso U$S  8,5 millones en San Juan

Mientras tanto, en San Juan, una firma canadiense, líder en el mercado de canabinoides para uso medicinal, compró 829 hectáreas para cultivar la planta. La inversión de la empresa Wyland Group fue de 8,5 millones de dólares. "Eso es un despropósito, los argentinos tienen prohibido cultivar en nuestro país pero los canadienses no", subrayó Granella.

Gabriel y las convulsiones

Roxana Aballay lucha desde hace casi cuatro años contra la Epilepsia Refractaria, que es la que no responde a la medicación. Su hijo Gabriel nació con hidrocefalia y, luego de una cirugía, comenzaron las convulsiones.

Hace más de un año comenzaron el tratamiento con el aceite de cannabis y el resultado fue inmediato: Gabriel no tuvo más convulsiones. Todavía le quedan algunos espasmos, pero la peor parte, la de soportar todo su cuerpo retorcerse y muchas veces quedar con alguna extremidad paralizada por horas o días, ya pasó. También se fueron las ausencias y su cerebro mejoró muchísimo.

Unas gotas bajo la lengua bastan para detener el ataque 

"Fue muy difícil entrar en el registro de la Ley Provincial, porque su médico, el doctor Adi, nos decía que no estaba de acuerdo, a pesar de que él es uno de los que tiene a cargo el programa. Nos daba vueltas, nos decía que no estaba comprobado, que el protocolo todavía no estaba listo, y otras cosas. Fuimos directamente al ministerio de Salud y ahí nos dijeron que sí estaba, nos dieron la información y ahí a Adi no le quedó otra que incluirnos. Pero él dice que no cree que el ministerio mande el aceite, que no le va a alcanzar el presupuesto, o que van a cortar".

Efectivamente, la ley provincial establece que el protocolo de investigación con cannabis en pacientes de Epilepsia Refractaria, estará a cargo de los médicos que llevan estos casos en algunos hospitales, entre ellos, el Notti.

Javier Adi y María Beatriz Gamboni son los especialistas que atienden en el hospital pediátrico y los responsables de hacer cumplir la ley provincial 8892. Sin embargo, ninguno de ellos le habló a Roxana del registro ni de la posibilidad de incorporarse al protocolo. El doctor Adi, incluso, afirmó en una nota al diario Los Andes el 15 de septiembre pasado que el uso del cannabis medicinal "es de tipo compasivo, es decir, como última instancia".

Roxana y Gabriel

Como Roxana no se quedó quieta, una vez que logró que Adi la ingresara, le hicieron a Gabriel un estudio (video telemetría) requerido en el protocolo. "Para eso, el médico dijo que debíamos quitarle el cannabis, él quería mostrarnos que no hacía nada, incluso le hicieron un dosaje para verificar que no había restos en su cuerpo. A las 24 horas de suspender el aceite Gabriel empezó a convulsionar, hacía siete meses que no convulsionaba. Estuvo 24 horas convulsionando y uno de los ataques duró cerca de tres horas. Cuando volvimos a darle el aceite ya no convulsionó más".

Ese estudio arrojó que el cerebro de Gabriel había mejorado. "Había grupos de neuronas que antes no tenían actividad y en el último estudio sí, la mejoría no se ve solo a simple vista, se ve en los electroencefalogramas. Incluso ahora cambiamos de neurólogo y el nuevo, viendo los estudios, nos dijo que las convulsiones se ven más focalizadas, ya no están en todo su cerebro como antes, y eso abre la posibilidad de hacer una cirugía", contó Roxana.

"Con el cannabis, Gabriel mejoró mucho. Ahora ya puede sostener su tronco y cabeza, todavía no camina pero se mantiene sentado y antes no lo hacía. Habla poco pero está empezando y sus electros son normales", resumió.

Si el ministerio de Salud de Mendoza cumple con lo que le dijeron, Roxana comenzará a recibir el tratamiento de manera gratuita a partir del 5 de enero. Sería un excelente regalo de reyes para Gabriel. 

Así es el efecto que hace el aceite en una convulsión