El día que Boca clasificó a la Libertadores en un escritorio - Mendoza Post
Por: Mendoza PostJueves 21 May 2015

El mundo Boca se está quejando (quizás con razón) de que los partidos se ganan y se pierden en la cancha, como consecuencia de la eliminación de la Libertadores por parte de la Conmebol sin completar los 45 minutos que faltaban ante River luego del papelón de la Bombonera.

Pero la misma institución xeneize antes fue beneficiada por situaciones similares. Sin ir más lejos, la llegada del equipo de Arruabarrena a esta edición del torneo continental de clubes se dio en un escritorio, cuando la AFA decidió jugar un partido desempate entre Boca y Vélez siendo que el Fortín era el clasificado por reglamento.

Pero esa vez no fue la única que al Xeneize lo favoreció la situación que ahora está criticando y condenando. Infobae rescató una serie de notas del diario Clarín de finales de 1988 y principios de 1989 en donde el club de la Ribera llegó a la Copa Libertadores a partir de un fallo de la Asociación del Fútbol Argentino luego de que un petardo arrojado desde la tribuna provocara la suspensión de un partido definitorio ante Racing Club, en el Cilindro de Avellaneda. Ese hecho ocurrió el 22 de diciembre de 1988, día que académicos y azuloros se disputaban la clasificación a la Copa del año siguiente.

La precoz finalización del encuentro se dio cuando los equipos salieron a disputar la segunda etapa. El Mono Carlos Fernando Navarro Montoya se dirigió al área donde tenía que defender el arco de Boca cuando un petardo le explotó al lado, dejándolo tirado y aturdido. La situación, lejos de calmarse, incrementó su grado de violencia: a la continuidad de la pirotecnia arrojada al campo de juego se agregó la de las piedras. Una de ellas impactó en el rostro de Juan Simón, defensor del Xeneize, quien sufrió un severo corte.

El partido fue suspendido por el árbitro Carlos Espósito, pese a que el presidente de Racing, Juan Destéfano, ingresó al campo de juego para tratar de convencerlo de que revocara su decisión. Sí, cualquier similitud con lo que hizo Rodolfo D'Onofrio en la Bombonera (aunque con intensiones invertidas) es pura coincidencia.

D'Onofrio entró al campo de juego en medio del caos y provocó el repudio de los xeneizes.

Tras la suspensión, Racing hizo su descargo aludiendo que los incidentes fueron provocados por hinchas de Boca infiltrados, pero la AFA no le dio lugar y le dio el partido por ganado a los Xeneizes. Esa determinación hizo que ambos equipos finalizaran en la cima de la tabla con 39 puntos, y clasificaran los dos a la edición de la Libertadores de 1989. Caso contrario, el segundo clasificado hubiera salido de un desempate entre Independiente, Argentinos Juniors y Deportivo Español, que compartieron la segunda ubicación.