Sábado 15 Dic 2018Sábado, 15/12/18 atrás
porAna Paula Negri
Periodista

Mucho se dijo esta semana sobre la denuncia pública de Thelma Fardín a Juan Darthés por violación pero lo más impactante fue que algunas personas no le creyeron. Seguramente ella sabía que eso pasaría y también sabía que para la Justicia argentina incluso el relato de una persona que sufrió un abuso sexual o violación es una prueba en la investigación del caso.

Pero más allá de eso -y a sabiendas de que todas las personas podemos mentir- creerle a Thelma hizo que muchas más nos animemos a hablar, a dejar de ser cómplices del abuso que sufrimos con nuestro silencio, a contarlo para que ellos sepan que estamos juntas y que no nos callamos más.

Lo contamos en las redes porque la policía y la justicia no nos creen, porque nuestras familias no nos cree. Si no le creen a Thelma, ¿por qué me van a creer a mí?

Yo te creo hermana, te creo y sé que las compañeras me creen. Sé que mujeres que no me conocen me creen tan solo con publicar un relato en Twitter. "El feminismo me salvó", dicen quienes sufrieron años en relaciones violentas. El feminismo nos salvó a todas y queremos que salve a todes.

"Ya no se puede decir nada" o "¿cómo me voy a levantar una mina ahora?", frases escuchadas en las calles y lugares de trabajo. Pónganse a pensar muchachos, sean originales, sean creativos, sean ustedes mismos, acérquense con cariño y dejen de manosearnos, de decirnos sus fantasías sexuales al oído, de resaltar nuestras tetas y el culo y empiecen a respetarnos.

Como dijo Diego Ramos en el Bailando, sí, en el Bailando después de que Mery del Cerro contara que fue abusada cuando tenía 11 años: "Creo que fueron muchos años en que los hombres fuimos muy machos, muy duros, muy fuertes y ahora nosotros nos tenemos que bancar con esa dureza, con esa fortaleza que sea su momento para ser desmedidas, para ser extremadamente sensibles, para ser desprolijas, para ser lo que tengan que ser" y agregó: "Es nuestro momento para 'soportar' hasta que encuentren el equilibrio y si son desmedidas bienvenido sea porque fueron muchos años de estar tapándose y callándose la boca".

Yo los quiero de nuestro lado, los quiero junto a nosotras porque sin ustedes, sin su cambio, su deconstrucción, su renuncia a sus privilegios, ninguna revolución feminista va a ser posible. Créannos.