Post: Mendoza PostJueves 6 Dic 2018 7 días atrás

Un anciano de 65 años acosó sexualmente a una adolescente de 17 años en un colectivo y por eso fue condenado a realizar trabajo comunitario, luego de incumplir el artículo 83 del Código Contravencional provincial. La joven decidió dejar de tomarse el micro por seguridad.

La víctima fue atacada en diferentes oportunidades en diferentes viajes, incluso llegó a dejar de tomarse el mismo servicio para esquivar al depravado.

De todos modos, la damnificada denunció al acosador apenas cumplió los 18 años, pudo reconstruir los hechos sin la necesidad de tener que presentarse acompañada por sus padres y logró conocer la sentencia.

La niña fue atacada en un micro en reiteradas oportunidades. 

Según publicó Los Andes, la adolescente decidió no volver a tomar la misma frecuencia para no volver a encontrárselo y sentirse "segura".

Del mismo modo, ese medio informó que la víctima se basó en el artículo 83 del Código Contravencional de la Provincia en donde se tipifica como acoso sexual callejero a "las conductas físicas o verbales, de naturaleza o connotación sexual, basadas en el género, conforme a la Ley Nacional 26.743, realizadas por una o más personas en contra de otra u otras, que no desean o rechazan estas conductas en tanto afectan su dignidad, sus derechos fundamentales como la libertad, integridad y libre tránsito, creando en ellas intimidación, hostilidad, degradación, humillación o un ambiente ofensivo en los espacios públicos y en los espacios privados de acceso público".

El depravado será obligado a hacer trabajo comunitario.

Además, este punto prevé una sanción económica o entre 8 y 20 días de trabajo comunitario para el infractor.