Latinoamérica, el lugar más violento del mundo - Mendoza Post
Latinoamérica, el lugar más violento del mundo

Un estudio del BID dice que "la región es una anomalía".

Latinoamérica, el lugar más violento del mundo

Por: Mendoza PostViernes 30 Nov 2018

Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Latinoamérica y el Caribe es la región más violenta del planeta. Es en esta parte del mundo  tienen lugar el 39% de los asesinatos del mundo

Latinoamérica es la única región en la que el homicidio es la principal causa externa de muerte (52%).

En 20 años, hubo 2,5 millones de asesinatos, de los cuales el 75% fueron cometidos utilizando armas de fuego. Los robos también son 3 veces más comunes que el promedio mundial (321,7 contra 108, por cada 100.000 habitantes). Otro dato: 41 de las 50 ciudades más peligrosas del mundo están en la región.

Caracas (Venecuela), Acapulco (México), El Salvador (San Salvador) y San Pedro Sula (Honduras), son las ciudades más violentas del mundo y tienen todas tasas de homicidio mayores a 80 por cada 100.000 habitantes.

 "La región es una anomalía".

"La región es una anomalía", según el Banco Interamericano de Desarrollo, porque la violencia no ha bajado a pesar del incremento en los niveles de desarrollo en los últimos años. Entre el 2004 y el 2014, la mayoría de los países de la región, experimentó un crecimiento económico anual de alrededor del 4%, los índices de pobreza bajaron y aumentaron los niveles educativos y la riqueza. Y sin embargo, plantea el informe, "los indicadores más relevantes de criminalidad, victimización y percepción de inseguridad, permanecieron altos".

Uno de los problemas de la región es la baja legitimidad de la policía y la justicia. En Latinoamérica y el Caribe, sólo 20 de cada 100 asesinatos terminan con una condena, mientras que el promedio mundial es de 43%.

El panorama, por otro lado, apunta a empeorar. Se espera que la tasa de homicidios de la región suba de 22 por cada 100.000 habitantes en 2017, a 35 en 2030.

La proliferación de armas de fuego es otro factor contribuyente, especialmente en América Central, así como el crimen organizado, el narcotráfico, el tráfico de personas y la minería ilegal.