Post: Mendoza PostJueves 8 Nov 2018 6 días atrás

El poder de los gremios aeronáuticos es enorme. Cualquier rama sindical interna de sólo uno de los siete gremios principales -en realidad son más, lo que representa otra de las increíbles desmesuras de la Argentina- tiene el poder de frenar la actividad aérea; porque la logística de los vuelos es un complicado rompecabezas donde todos dependen de los demás.

Este jueves, cinco gremios aeronáuticos realizaron una "retención de servicios" en forma de "asambleas". Por la protesta, más de 150 vuelos cancelados y 30.000 pasajeros varados. En Mendoza, la protesta afectó también a todos los vuelos de Aerolíneas Argentinas y Austral y aún no tiene horario de finalización, por lo que los vuelos de la tarde -al igual que los de la mañana- están cancelados.

La línea aérea denunció a los gremios. La medida de protesta no fue comunicada por los sindicatos, por lo tanto la empresa denunció al ministerio de Trabajo que no tiene "cómo dialogar ni a qué atenerse".

Uno de los principales sindicatos que impulsa la medida es APLA. La poderosa asociación de pilotos y reclama el alcance de la cláusula gatillo que había arreglado en el último acuerdo salarial, si el escenario inflacionario superaba el 17% pautado.

El conflicto es si el arreglo debía incluir o no septiembre, cuando la inflación, una de las más altas del año, alcanzó nada menos que el 6,5%. La mayoría de los pilotos gana más de 200.000 pesos, según publicó Infobae.

Pasajeros de la tarde en El Plumerillo.

La protesta de los gremios puede calificarse de salvaje. Por sorpresa, con 26.000 pasajeros y sus familias pendientes de los vuelos. Tomaron a todos los viajeros a punto de embarcar, con los vuelos cancelados de improviso. No puede haber una cabronada mayor. Una huelga salvaje ante la indefensión total de personas que no van a llegar a sus viajes de trabajo, negocios, citas médicas, vacaciones, o lo que fuere. Los sindicalistas, con tal de salirse con la suya, no tuvieron empacho en aplicar una huelga feroz, ilegal y abusiva contra miles de inocentes. Después, habrá algún juez que los apañe.

La postal de los pasajeros esperando en Aeroparque.

Según fuentes del ministerio de transporte de la Nación, y un calificado vocero de Aerolíneas Argentinas consultados por este diario, a los que pararon les cabe el descuento del día, porque la medida no fue comunicada de modo legal. También puede haber multas contra los sindicatos, e incluso denuncias penales.

Pero el daño, una cabronada mayúscula, ya está hecho.