Dicen que jugó mejor, que estuvo con un jugador más y tuvo un penal a su favor. Sin embargo, Talleres perdió 1 a 0 con Gimnasia de Mendoza, en el Mario Kempes de Córdoba, en la final de vuelta del reducido y seguirá en el torneo Federal A.
Con desazón, la mayoría de los hinchas optaron por retirarse, pero otros pocos empezaron a generar disturbios. Y muy graves.
Según publica hoy diario La Voz del Interior, lo primero fue que algunos vándalos empezaron a romper los acrílicos que separan a la popular sur del campo de juego. Querían ingresar.
Luego de destrozar dos paneles, la Policía de Córdoba los detuvo a tiros con balas de goma y los hizo retroceder. Fue una lucha que duró varios minutos hasta que los violentos retrocedieron.
Mientas, en las afueras del Kempes, se escucharon varias explosiones de balas de goma de la fuerza de seguridad para dispersar a los violentos. Cientos de disparos sonaban en el aire, mientras miles de hinchas corrían para escapar de la barbarie.
La Lepra ganaba en su cancha y se subía a la cima de la tabla anual, pero en tiempo de descuento el Matador se lo empató, todo terminó 2 a 2 y el equipo de Alfredo Berti perdió el liderazgo de la clasificación general y quedó afuera de la zona de Libertadores.
El Lobo sumaba un punto valioso en Liniers, pero en los minutos finales el Fortín encontró el gol de la victoria y todo terminó 1 a 0. Pese a la derrota, Gimnasia sigue firme en puestos de clasificación.
El Globo superó por 1 a 0 a Juventud Antoniana y no le alcanzó para revertir el 3-0 sufrido en Salta. Fin del sueño para el conjunto mendocino en los 16avos de final de la Reválida.