El barrio mendocino sometido al fantasma de la Tupac - Mendoza Post
Lunes 24 Sep 2018
porFlorencia Silva
Editora Post

En Rodeo del Medio el inicio de la primavera se anuncia con un sol fuerte, bajo el cual se levantan el barrio Bombal y el barrio Tupac, en los terrenos que supo administrar en el pasado la agrupación kirchnerista Tupac Amaru, cuya referente en Mendoza es Nélida Rojas. 

Rojas estuvo presa junto a su clan por los delitos de asociación ilícita y coacciones agravadas, sin embargo la Justicia no pudo probar estos hechos y los liberaron en septiembre de 2017, aunque hay nuevos procesos judiciales.

 Sin embargo los hilos de la agrupación, abocada a la construcción de viviendas, siguen operando. Según el testimonio de las familias  que integran las cooperativas, el modus operandi incluye la coerción y las amenazas. Ellos denuncian que los obligan a trabajar, a participar de asambleas y otras serie de actividades a cambio de una vivienda.

La palabra del municipio

Los terrenos originariamente eran de Ferrocarriles Argentinos. Son 80 hectáreas de las cuales no todas son utilizables para vivienda porque anteriormente eran una cantera. En la Nación se la llama la "balastera" porque es de donde se saca el balasto, que es el material que va debajo de los durmientes del ferrocarril. Con los años quedó en desuso y se convirtió en un basural. 

El terreno donde las familias levantan sus casas.

 Allí los vecinos de la zona comenzaron a pedir el terreno para hacer viviendas y el municipio de Maipú hizo la gestión con la Agencia de Administración de Bienes del Estado y les cedieron el terreno a diferentes agrupaciones para que los administren: la más fuerte fue la Tupac Amaru, pero también está la 23 de agosto, la 24 de agosto y Unidos por una Esperanza.

Luis Novillo, director de Vivienda de Maipú, explicó cómo es la situación con este barrio, tras la disolución de la Tupac: "La gente de la Tupac, después de todo el revuelo que se armó, desapareció pero quedó gente que en algún momento se había asociado  y tenían la inquietud de construir ellos por cuenta propia. Ahí no hay ninguna operatoria de vivienda, no hay ningún programa ni plan de vivienda social, ni por el IPV, ni por la Nación ni el municipio. La gente está construyendo por cuenta propia un modelo de casa con un plano borrador."

Luis Novillo, director de Vivienda de Maipú.

"Todas esas cooperativas tienen una determinada cantidad de lotes o terrenos. La administración adentro de cada uno la hacen ellos, nosotros no intervenimos en la administración. Yo tengo entendido que cada uno tiene un adjudicatario, un pre adjudicatario. En este caso concreto, trabajan de forma mutua, construyen ellos y es cierto que se turnan para cuidar porque lo están haciendo ellos por ayuda mutua. Ahora si esta mujer está manejando la situación de manera prepotente, coercitivamente o amenaza a los socios, no tenemos conocimiento pero habrá que involucrarse para ver cual es la situación."

El cartel de la Tupac en el barrio.

La mujer que maneja toda la organización se llama Fany Gómez y aseguran que supo ser la mano derecha de Nélida Rojas. Las familias que integran las cooperativas pagan 150 pesos cada uno, conformando un fondo con el cual se compra material para construir las casas con sus propias manos. Sin embargo, aseguran que tanto ella como su entorno manejan la situación  con violencia y despotismo. Afirman que ellos deciden a quiénes se les da el terreno y a quiénes se les quita en función del cumplimiento de tareas a las que están  obligados. En el pasado, antes que se desarmara la Tupac, estas tareas incluían la asistencia a marchas y los vecinos afirman que muchas veces asistían hasta tres veces en un día a manifestaciones de este tipo.

El dato: Nélida Rojas continúa manejando la situación a través de sus colaboradoras. La prueba es este audio de agosto de 2018 en la cual Gómez le dice a las familias de la agrupación, que Rojas  le aviso que viene el camión con la mercadería que les reparten. Sin embargo, los denunciantes aseguran que tanto este beneficio como la repartición del material de construcción y la ayuda para levantar las casas no es para todos, se reparte bajo el criterio de premio/castigo.

En cuanto a la cuota que pagan por la casa, aseguran que ellos no han visto el material nuevo que se debía comprar con ese dinero y que no hay transparencia en el manejo de la plata.

El testimonio de las familias

En el barrio afirman que casi nadie quiere hablar por miedo a las represalias. Sin embargo, un grupo que se rebeló ante la situación contó los detalles.

Las familias que brindaron su testimonio.

" Yo estaba en el terreno que están construyendo. Entré en el 2014, estaba en el grupo de jóvenes y me sacaron. El nene se me cayó, se me golpeó en la cabeza una noche que estábamos haciendo pizzas para vender y juntar plata para comprar material.  Se me cayó, se golpeó y lo llevé al médico, esto fue un día sábado. El día lunes tenía que venir a limpiar el terreno y alambrar y no pude venir porque había ido con el nene al médico, tenía recetas, todo y ya habían decidido que me sacaban porque había faltado", afirma Janet Aguilera.

"Los terrenos los manejan como si fueran propios, cuando no lo es. El municipio los cedió para construir pero ellos deciden quién queda y quién no. Supuestamente, las adjudicaciones y todo eso se maneja con los votos de los compañeros, pero ella nos atropella. Yo tenía recetas que justificaban mi falta y ella dijo que si yo me quedaba ella se iba como delegada, entonces todos cambiaron y decidieron que yo me fuera. Me sacó a mi y ahí nomás puso a la hija de ella en mi lugar, que es una chica que no tiene hijos", agregó la joven mamá.

El estado de las casas, algunas sin tanque de agua.

"Nosotros estamos obligados a ir a asambleas, a trabajar, a estar en el grupo de jóvenes. Trabajamos para juntar fondos pero nosotros no sabemos adónde van a parar esos fondos, no vemos que se invierta en nada. Supuestamente era para la compra de materiales, pero nunca vimos material nuevo", afirma Rosa López.

"Yo tengo ya mi casa, pero a mi me la dieron sin terminar, en el baño lo único que tengo es la taza del baño. Mesada tampoco tengo. El cuadrado de la ventana, revocar, todo eso lo hicimos nosotros con plata de nosotros. El pozo séptico, todo lo hicimos nosotros porque ella no me quería dar las cosas porque ella se enojó con mi marido", contó Elsa Díaz.

"Cuando nosotros fuimos a vivienda de Maipú, el Director de Vivienda nos dijo que si no era ella, a nosotros no nos iba a decir nada, que era Fany la cabeza visible acá. Yo tengo entendido que en Lavalle, cuando quedó todo como acá, el mismo municipio les informa a los vecinos del barrio en que instancia están para seguir adelante o no, pero acá no. Es más, cuando vas y preguntás, ella se entera", agregó Díaz.

El frente de las casas con avance de obra.

"La violencia es constante. Yo estuve siete años para tener la casa, yendo a marchas y todo. Pero por ejemplo si un día llegabas un ratito más tarde por cualquier motivo o no le avisabas a ella, te hacía pasar vergüenza delante de todos, con insultos. Yo agachaba la cabeza y me largaba a llorar para no perder mi casa, porque ya me cansaba de estar rodando para un lado u otro", dijo una joven que se identificó como Sabrina.

"Ninguno se ha animado a hacer una denuncia formal por miedo a que nos quiten las casas. Pero hemos participado de tantas marchas... Hasta la fecha, aún cuando ya no existe la Tupac, ella nos dice que al que se porte mal, lo saca porque acá ninguno es propietario y no tenemos ningún papel", aseguró Rosa López.

¿Y la escritura?

Ninguno de los vecinos que ya están instalados en las casas tiene escritura de la propiedad. Sobre este punto, el director de Vivienda explicó la situación: 

"No lo tienen porque todavía se está resolviendo con el IPV la terminación del barrio, porque están habitando las casas después que se armó todo este problema con la Tupac y lo terminaron como pudieron. Pero todavía no tienen la adjudicación definitiva por parte del IPV."

"Y por otro lado, ninguno de esos terrenos tiene todavía escritura porque falta terminar un trámite con la Nación que es la venta de ese terreno al municipio para que a su vez el municipio lo transfiera a las distintas asociaciones. Se hizo una evaluación, un tasación, vino gente del Tribunal Nacional de Tasación y cotizaron el terreno. Lo que está faltando es la devolución de esa tasadora que diga este terreno vale tanto y tienen que pagarlo de tal forma. Hasta que eso no suceda no se va a poder escriturar" dijo.

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