El Ejecutivo nacional quiere avanzar con decisiones que estimulen el mercado y permitan una mejora del consumo
El gobierno toma la iniciativa con medidas extrañas a la ortodoxia
Esta semana salieron desde el gobierno señales para estimular el mercado, aunque cuidando de no incurrir en nuevos gastos que puedan comprometer el equilibrio fiscal. En primer término, el ministro Caputo anunció la asignación de 2 billones de pesos destinados a financiar préstamos hipotecarios. El fondeo provendrá del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) integrado con los recursos que administraban las AFJP cuando se liquidó el sistema de capitalización.
Estos préstamos hipotecarios serían para compra, construcción o ampliación de viviendas. Se calcula que se podría llegar a unos 20.000 préstamos. Si bien no es muy grande. Sería juna operatoria similar a lo que fue el Procrear, que se fondeó del mismo origen. No obstante, y dado que el comprador debe aportar de sus ahorros un 25% del valor del inmueble, es probable que aparezcan en el mercado unos 490 millones de dólares adicionales, para monetizar el mercado.
Anteriormente, el gobierno había autorizado a los bancos a prestar en dólares no solo a exportadores sino también a otras personas. Era una forma de ampliar la oferta monetaria toda vez que, al no emitir más moneda, en el último año, con una inflación del 30%, oferta monetaria se devaluó y por ende bajó su disponibilidad.
Por otra parte, en una renovación de letras del Tesoro se liberaron unos $ 500.000 millones que viene a apuntar a la oferta monetaria y con la intención de bajar las tasas de interés. No obstante, el mercado está pensando en las elecciones del año próximo y, ante el riesgo de un cambio de gobierno, todos se cubren aumentando las tasas de intereses.
Otra decisión surgió en una negociación con los gremios en vista de actualizar el salario mínimo, vital y móvil. En este caso el gobierno propuso crear un nuevo instituto que sería el Salario Mínimo Garantizado, que actuaría como un piso en las próximas negociaciones salariales. Esto es una clara intervención, conducta que es contraria a la ortodoxia de este gobierno, que está buscando formas de arrimarles plata a las personas sin que salgan de su bolsillo.
Los morosos en el eje del debate
Como siempre que hay un tema sensible, todos quieren quedar bien y ya hay 50 proyectos en el Congreso intentando aliviar la situación. Desde los más disparatados hasta los más inocuos.
Por ahora el gobierno no quiere intervenir para nada en el tema ya que, sostiene, es un tema entre privados. No obstante, en silencio, las entidades bancarias afirman estar solucionando el tema con muchos deudores con planes aptos para recuperar sus créditos y ordenar la sanidad de la cartera. De todos modos, y según afirman de las billeteras virtuales, el mayor monto de préstamos irregulares lo tienen los bancos, mientras que las fintech solo tiene una cantidad menor en monto, aunque mucha cantidad de tomadores de créditos.
Muchos legisladores quieren regular de alguna forma, con lo cual conseguirán que no haya créditos o que sean más caros. Es increíble el nivel de ignorancia de los legisladores respecto del funcionamiento de estos sistemas.
Aumenta la presión sobre el dólar
Esta semana se vio un deslizamiento del valor del dólar mayorista que, por primera vez, superó el valor de los $1500. Todos calculaban que este sería un ritmo normal, ya que en el mes había subido 1,7%, igualando el nivel de inflación esperada. No obstante, el viernes pasado el Tesoro intervino con bonos dólar linked y con operaciones de futuros para frenar el valor que estaba sufriendo una presión de cobertura, por fin de mes y por las futuras elecciones.
Hay que recordar que el Banco Central no puede intervenir si el dólar no llega al techo de la banda, que hoy está en $1840. Pero el ministro no quiere que se escape y sigue interviniendo en lugar de permitir un acompañamiento de los valores del mercado a la tasa de inflación. El tema es que hoy la llegada de dólares sigue siendo muy abundante, a pesar de que es baja en relación a los granos, pero es cada vez más alta por las exportaciones de petróleo y energía.
Las consultoras del REM creen que el dólar mayorista llegaría a fin de año a valores entre $1640 y $1730, pero parece que el ministro se enamoró del ancla del dólar sin medir las consecuencias y pretende mantenerlo. Por ahora, permitió que supere los $1500 pero no quiere que avance mucho más. Lo importante es que el Banco Central siguió comprando reservas. Aunque el ritmo es menor, los dos últimos días de la semana aceleró un poco y ha superado los us$14.000 millones comprados desde el 1 de enero.
En el cierre del mes comenzarán las especulaciones sobre la evolución de los precios y los cálculos iniciales de algunas consultoras revelan relevamientos que oscilan entre 1,9% y 1,6%. Habrá que ver los cierres porque este resultado sería importante para reafirmar la confianza en el proceso




