Mendoza pone la lupa sobre Cacheuta para buscar nuevos recursos petroleros

La Provincia lanzó una licitación para estudiar en profundidad la formación que dio origen al petróleo de la Cuenca Cuyana. El objetivo es determinar si parte de los hidrocarburos quedaron retenidos en la roca madre y si existe una oportunidad de desarrollo no convencional.

Mendoza pone la lupa sobre Cacheuta para buscar nuevos recursos petroleros

Mendoza inició un proceso de evaluación técnica para determinar el potencial energético de la Formación Cacheuta, una de las estructuras geológicas más importantes de la historia petrolera provincial y considerada la roca madre del sistema hidrocarburífero de la Cuenca Cuyana.

A través del Ministerio de Energía y Ambiente, el Gobierno provincial abrió una licitación pública para contratar una firma especializada que realice un estudio integral sobre la posibilidad de desarrollar recursos no convencionales de shale oil y shale gas en esta formación.

La iniciativa busca ordenar y actualizar la información geológica acumulada durante décadas, transformándola en una herramienta para definir futuras estrategias de inversión en el sector energético. El estudio tendrá como objetivo reducir la incertidumbre técnica y establecer si existen zonas con condiciones adecuadas para avanzar hacia nuevas etapas de exploración.

"Lo que buscamos es transformar esa información en conocimiento útil para tomar mejores decisiones, reducir incertidumbre y evaluar con seriedad si Cacheuta puede representar una oportunidad futura", explicó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.

La funcionaria señaló que el trabajo permitirá "recopilar la información existente, integrarla, analizarla en profundidad y determinar si existen sectores de la formación con condiciones geológicas, geoquímicas, petrofísicas y geomecánicas que justifiquen futuras etapas de estudio".

La roca que generó el petróleo mendocino

La Formación Cacheuta ocupa un lugar central en la historia petrolera de Mendoza. Se trata de la roca que generó gran parte de los hidrocarburos de la Cuenca Cuyana, aunque durante décadas la producción se concentró en reservorios hacia donde esos fluidos migraron luego de abandonar la roca madre.

El interrogante que ahora busca responder la Provincia es si una parte de esos hidrocarburos pudo haber quedado atrapada dentro de la propia formación, tal como ocurre en otros sistemas de explotación no convencional.

Para eso, el estudio contempla la creación de bases de datos, mapas estructurales y sedimentarios, análisis geoquímicos, mediciones de carbono orgánico total, estudios de madurez térmica, caracterización petrofísica, análisis mineralógicos y evaluaciones geomecánicas.

Además, se deberán elaborar escenarios posibles de desarrollo, estimaciones de potencialidad y una selección de las áreas con mejores condiciones técnicas y económicas.

Cacheuta no es Vaca Muerta

Desde la Dirección de Hidrocarburos destacaron que el desafío no consiste en confirmar si Cacheuta generó petróleo -algo que ya está comprobado- sino en determinar cuánto hidrocarburo pudo haber quedado retenido dentro de la roca y en qué sectores podría existir una oportunidad para su explotación.

"El valor estratégico de la licitación está en responder cuánto hidrocarburo pudo haber quedado retenido dentro de la propia roca madre, sin ser expulsado, y en qué sectores ese hidrocarburo potencial podría tener condiciones para ser considerado una oportunidad no convencional", explicó el director de Hidrocarburos, Lucas Erio.

El funcionario remarcó que Cacheuta tiene características propias y que no puede analizarse como una réplica directa de otros desarrollos como Vaca Muerta.

Mientras Vaca Muerta corresponde a un sistema marino con una curva tecnológica de desarrollo avanzada, Cacheuta tiene un origen lacustre continental. Esa diferencia obliga a estudiar con precisión aspectos como la composición mineralógica, el comportamiento mecánico de la roca, el contenido orgánico y la respuesta frente a tecnologías de estimulación.

Un estudio de 14 meses para definir el potencial

La Cuenca Cuyana cuenta con una superficie aproximada de 66.348 kilómetros cuadrados, 35 áreas delimitadas, unos 3.100 pozos perforados y más de 1.700 kilómetros cuadrados de sísmica 3D, información que servirá como base para la evaluación.

El trabajo tendrá un plazo máximo de 14 meses y estará dividido en distintas etapas: recopilación de información, organización de datos, análisis técnico, modelado y elaboración de un informe final.

La apertura de ofertas está prevista para el próximo 4 de agosto de 2026.

Con esta iniciativa, Mendoza busca ampliar su mapa de oportunidades energéticas y definir, con respaldo técnico, si la Formación Cacheuta puede convertirse en una nueva alternativa para el desarrollo hidrocarburífero provincial.

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