Un cambio en las alianzas internacionales abre otra etapa para la cuestión Malvinas

El analista internacional Alejandro Corbacho sostuvo que los anuncios de Milei "replantean el tema Malvinas" desde tres dimensiones: diplomática, económica y militar. Señaló que el contexto internacional cambió, que Gran Bretaña está "debilitada" y que la posición de Estados Unidos abre una oportunidad para que Argentina recupere presencia en el Atlántico Sur.

Un cambio en las alianzas internacionales abre otra etapa para la cuestión Malvinas

El discurso de Javier Milei sobre las Islas Malvinas abrió, según el analista internacional Alejandro Corbacho, un escenario diferente al que Argentina venía transitando en los últimos años. En una entrevista con el programa "A pesar de las llamas," de Radio Post, sostuvo que el Gobierno está planteando una estrategia que combina acciones diplomáticas, económicas y militares, aunque remarcó que se trata de un proceso de largo plazo y que todavía habrá que observar cómo evoluciona.

"Yo le diré que replantea el problema, o sea, el tema Malvinas", explicó Corbacho. Y resumió su análisis en tres ejes: "Obviamente el eje diplomático", una dimensión económica y "el militar".

Un nuevo escenario diplomático

Para Corbacho, uno de los elementos centrales es que cambiaron las alianzas y el contexto internacional. "Cambian un poco las alianzas que lo respaldan, cambia el contexto donde esto ya no es la década de los 80, no es la década de los 90", señaló.

En ese marco, consideró que Argentina puede aprovechar una coyuntura internacional diferente para volver a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda.

"Todo ese contexto hace que nos volvamos estratégicamente importantes y podamos replantear el tema", afirmó.

El analista también destacó que la posición estadounidense introduce un elemento novedoso. Recordó que durante la administración de Joe Biden se había planteado incluso el envío de un buque guardacostas para colaborar con la Argentina frente a la presencia de la flota pesquera china en la milla 200.

"Ya venían, acuérdense ustedes que la administración Biden había ofrecido enviar un buque guardacostas para proteger los intereses o ayudar a la Argentina con la milla 201 frente al avance de la flota pesquera china", recordó.

Para Corbacho, por lo tanto, la discusión actual no puede analizarse únicamente desde la relación bilateral entre Argentina y el Reino Unido.

"Gran Bretaña está debilitada"

El escenario también habría cambiado del lado británico. Corbacho consideró que Gran Bretaña ya no aparece como un adversario con la misma fortaleza que décadas atrás.

"Gran Bretaña, por otro lado, también está cambiando, porque no es que adelante nuestro tenemos un adversario también sólido e inquebrantable. Tienen problemas internos, están debilitados", sostuvo.

A eso sumó un cambio en la mirada estratégica de Estados Unidos: "Los Estados Unidos en este nuevo tablero que tiene ahora, que tiene que ver más con el hemisferio, con toda nuestra región, no ve en Gran Bretaña un aliado confiable".

Sin embargo, Corbacho puso límites a las expectativas. Aclaró que esto no significa que Washington vaya a reconocer próximamente la soberanía argentina sobre las islas.

"Que esto, que Estados Unidos mañana va a decir: ‘No, nosotros declaramos que las Malvinas son argentinas'. Bueno, por ahí algún día lo hacen. Pero no quita que eso sí sería el gran cambio", explicó.

Mientras tanto, consideró que el nuevo escenario "redinamiza" una discusión que estaba prácticamente fuera de la agenda.

"Reencausa la discusión, la disputa con otras espaldas, con otro respaldo y por supuesto hay que tener paciencia", sostuvo.

Una estrategia económica frente al petróleo de Malvinas

El segundo eje planteado por Corbacho es el económico. Allí ubicó la explotación petrolera que avanzan empresas vinculadas con el Reino Unido e Israel en aguas disputadas.

La estrategia argentina, según su mirada, no debería limitarse a sancionar a las compañías involucradas, sino también a generar condiciones económicas para desarrollar los recursos del lado argentino.

"Hay que atacar el tema económico, los avances económicos que quieren hacer unilaterales por parte de los británicos y de los israelíes y acompañado por otros países", explicó.

Pero inmediatamente planteó que la respuesta también debe ser interna: "Desarrollar la economía argentina como tal".

¿En qué sentido? Corbacho lo sintetizó en la necesidad de "ordenarla, presentarla, presentar lo que sería la macroeconomía que esté funcionando como corresponde para un país serio con el cual puedan venir inversiones".

En ese escenario, consideró que Argentina debería desarrollar sus propias capacidades energéticas en el Atlántico Sur.

"Del lado nuestro desarrollamos también esa extracción, esas capacidades y nos convertiríamos en un polo logístico", afirmó.

Para el analista, esto permitiría además recuperar protagonismo en una región en la que considera que el país perdió presencia.

"Hemos retrocedido sistemáticamente en el Atlántico Sur"

Corbacho fue particularmente crítico con la falta de presencia argentina en el Atlántico Sur durante las últimas décadas.

"Desde 1998 que alcanzamos el acuerdo de los vuelos y alcanzamos toda una serie de acuerdos, hemos estado retrocediendo sistemáticamente en el Atlántico Sur", sostuvo.

Y fue todavía más contundente: "Básicamente lo abandonamos".

A su entender, una de las razones centrales es la falta de capacidad militar para ejercer una presencia efectiva. Pero aclaró que eso no significa plantear una acción bélica.

"Nos hemos debilitado en eso, hemos abandonado espacios comunes que, aunque vos te sientes a escuchar, estás presente y los estás mirando a la cara", explicó.

Por eso, consideró que reforzar la capacidad militar argentina debe tener como objetivo principal recuperar presencia.

"El forzar en la capacidad militar que no es para invadir o atacar, pero sí es para poder expresar presencia y presencia real", señaló.

La explotación petrolera y el riesgo para las empresas

Consultado sobre las sanciones que el Gobierno podría aplicar a las empresas que participan de la explotación petrolera en Malvinas, Corbacho consideró que una medida de ese tipo podría generarles incertidumbre sobre sus inversiones.

"Les pone una precariedad", sostuvo, y explicó que el problema aparece si "cambian las reglas".

"¿Qué pasa si se da vuelta la tortilla, como decía mi abuela? Si se da vuelta la tortilla y ahora los que tienen infracción son ellos. Los pone en un área en disputa", afirmó.

En ese sentido, destacó que las inversiones petroleras requieren grandes desembolsos y que cualquier modificación del escenario político y jurídico puede afectar las decisiones empresariales.

"Uno de los temas que la extracción petrolera o todo este tema implica una gran inversión de recursos. Enorme, enorme, enorme", remarcó.

Corbacho interpretó la actual situación como una suerte de advertencia de Washington a Londres. "Yo creo que Gran Bretaña está probando una cucharada de su propia medicina", dijo.

Y recurrió a una frase que, según recordó, suele utilizarse para explicar la política internacional: "Los países no tienen amigos, tienen intereses permanentes".

En su interpretación, Estados Unidos le estaría transmitiendo al Reino Unido: "Vos no sos mi amigo, sos un interés permanente y vos no lo estás cumpliendo".

"Eso no les da mucha tranquilidad" a las empresas, concluyó.

La oportunidad de desarrollar el petróleo argentino

El analista también planteó que Argentina debería aprovechar el escenario para explorar y desarrollar los recursos petroleros existentes en su propio territorio marítimo.

"Pero nosotros también tenemos que explorar. Si ese petróleo está también del lado argentino", sostuvo.

Ante la referencia a que se trata de una zona disputada, respondió con una pregunta: "¿Por qué no estamos del otro lado nosotros desarrollándolo, con todo, para crear un polo de apoyo logístico?".

Según Corbacho, la falta de desarrollo de las provincias patagónicas con salida al Atlántico constituye parte del problema.

"No lo hemos hecho, hemos empobrecido nuestras provincias patagónicas frente al Atlántico, están empobrecidas, realmente están llenas de problemas internos", señaló.

Por eso, consideró que la situación actual puede transformarse en una oportunidad.

"Esta es una oportunidad", afirmó, al tiempo que cuestionó que toda la estrategia energética argentina se haya concentrado en Vaca Muerta: "Se ha concentrado en Vaca Muerta todo".

Un cambio respecto del discurso de Milei

Durante la entrevista, Corbacho también fue consultado sobre si el nuevo enfoque supone una "malvinización" del Gobierno de Milei.

El analista relativizó esa interpretación. "Todos los gobiernos han estado trabajando y siempre trabajan en el tema Malvinas", sostuvo, pero reconoció que durante la actual administración la cuestión "no era el gran tema".

"Se volvió gran tema porque se volvió gran tema", resumió.

En ese sentido, consideró que hubo un cambio importante respecto de la posición que Milei había sostenido anteriormente.

"Hubo como un darse cuenta de Milei, ¿no? En esta historia, porque la verdad que no era el relato y no era lo que él venía sosteniendo hasta acá", señaló.

"No hubo un dislate"

A pesar de las dudas y de los interrogantes que todavía genera la nueva estrategia, Corbacho evaluó positivamente la forma en que se planteó el reclamo.

"Yo no lo veo con optimismo en el sentido estoy contento de que no hubo un dislate, que no se dijo ninguna barbaridad, que no hubo insultos, que nunca te portás como un país impredecible", afirmó.

Para el especialista, esa cuestión es central para que Argentina pueda sostener una estrategia internacional de largo plazo.

"Está muy bien. Y entonces, ese es el punto. Veremos qué pasa", concluyó.

Su advertencia final fue que la cuestión Malvinas debe pensarse como un proceso prolongado y no como una disputa que pueda resolverse de inmediato. "Esto es un proceso", insistió, y sostuvo que ahora "la pelota le cae a Gran Bretaña".

"Los que están complicados son ellos, no nosotros. O sea, nosotros tenemos que actuar como debe actuar un país serio", afirmó.

Y cerró con una definición que resume su mirada sobre el nuevo escenario: "Esto es un principio. Veremos qué pasa".


Editó Carina Pérez

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