Los Azules prepara una oferta pública de acciones para captar unos US$ 300 millones. La empresa también analiza un mecanismo para que los inversores argentinos puedan participar del desarrollo de la mina sanjuanina.
El primer proyecto de cobre argentino llega a la Bolsa
El proyecto cuprífero Los Azules, ubicado en San Juan, avanza con un nuevo paso en su estrategia de financiamiento: antes de que termine el año prevé realizar una oferta pública inicial de acciones (IPO) en la Bolsa de Toronto, una operación con la que buscará captar alrededor de US$ 300 millones para avanzar en el desarrollo de la futura mina.
La compañía ya designó a tres entidades financieras -dos bancos canadienses y uno estadounidense- para coordinar el proceso de salida al mercado, que se realizará en Canadá por tratarse de una de las principales plazas bursátiles especializadas en proyectos mineros.
Además de captar capital en el exterior, la empresa analiza alternativas para que los inversores argentinos también puedan participar de la operación. Entre las opciones figuran la emisión de un CEDEAR o un esquema de doble cotización que permita negociar las acciones en el mercado local.
Desde la firma explicaron que el objetivo de abrir una ventana para los pequeños inversores argentinos responde tanto a una decisión simbólica como financiera, con la intención de que el desarrollo de uno de los proyectos mineros más importantes del país también pueda ser acompañado por el ahorro local.
Un proyecto que requiere más de US$ 4.000 millones
La salida a Bolsa representa apenas una parte del ambicioso esquema financiero diseñado para construir la mina, cuya puesta en marcha está prevista para 2030. La inversión total necesaria supera los US$ 4.000 millones.
Según explicó el director ejecutivo de McEwen Copper, Michael Meding, el capital propio (equity) demandará alrededor de US$ 1.600 millones.
"Un posible mix de financiamiento podría ser cerca de US$ 300 millones del IPO, un aporte de US$ 600 millones de los socios actuales, otros US$ 600 millones de un nuevo socio que podría sumarse como offtaker y el remanente de fondos especializados en energía y minería", detalló el ejecutivo.
La empresa también busca incorporar un socio estratégico vinculado al consumo de cobre, como grandes compañías comerciales o conglomerados industriales interesados en asegurarse el abastecimiento del mineral.
"Podría ser una compañía grande de trading o conglomerados industriales como los japoneses que así se aseguran poder comprar ese cobre que es clave para sus procesos productivos, especialmente en un contexto en el que el mundo corre para asegurarse el abastecimiento futuro", sostuvo Meding.
El resto del financiamiento llegará vía créditos
El 60% restante de la inversión será cubierto mediante deuda. La compañía mantiene negociaciones con organismos multilaterales, agencias de crédito a la exportación y bancos internacionales para estructurar un paquete de financiamiento cercano a los US$ 2.400 millones.
Entre las instituciones con las que trabaja figuran la Corporación Financiera Internacional (IFC), el brazo privado del Banco Mundial; IDB Invest, del Banco Interamericano de Desarrollo; la CAF y diversas agencias estatales que respaldan exportaciones de bienes de capital.
Para coordinar esas negociaciones, McEwen Copper contrató al banco francés Société Générale, especializado en financiamiento de grandes proyectos de infraestructura.
"En los últimos cuatro años hemos tenido reuniones con unas 20 organizaciones a nivel mundial de este tipo. Recibimos distintas ofertas y contratamos a Société Générale para que nos apoye en la organización de préstamos y lleve adelante esos paquetes", explicó Meding.
El ejecutivo indicó que una parte importante de esos créditos estaría vinculada a la compra de equipamiento pesado fabricado en países como Estados Unidos, Alemania, Finlandia, Suecia, Italia o Japón.
"Ellos están acostumbrados a hacer financiamiento atado a la importación de equipos para apoyar la economía de sus países. Suelen dar muy buenas tasas y plazos de 10 a 15 años con transferencia de tecnología y contratos de servicio técnico. Este tipo de transacciones crean relaciones beneficiosas de largo plazo para el país de exportación y de importación; se recibe tecnología, financiamiento, es un win-win para todos", afirmó.
Interés internacional por el cobre argentino
El proyecto ya cuenta con inversores de peso. La minera Rio Tinto, a través de su unidad tecnológica Nuton, posee el 17,2% del emprendimiento tras invertir US$ 100 millones, mientras que el grupo automotriz Stellantis también participa como accionista.
En paralelo, el creciente interés internacional por los minerales críticos suma respaldo a la iniciativa. En ese contexto, Meding reveló que recientemente conversó con el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania sobre la posibilidad de abastecer con cobre argentino a la industria alemana, luego del acuerdo de cooperación minera firmado entre ambos países.
La decisión final de inversión está prevista para fines de 2026 y, si se completa el esquema de financiamiento, la construcción de la mina comenzaría durante 2027. El proyecto apunta a convertirse en uno de los principales productores de cobre del país y en un actor relevante para abastecer la creciente demanda global de minerales vinculados a la transición energética.




