Las transferencias automáticas de la Nación cayeron 4,1% interanual en términos reales durante junio, afectadas principalmente por la menor recaudación del impuesto a las Ganancias. Todas las jurisdicciones registraron retrocesos y algunas sufrieron bajas superiores al promedio nacional.
Las provincias recibieron menos fondos por coparticipación y acumulan una pérdida superior a $1,1 billones
Las finanzas provinciales volvieron a resentirse en junio como consecuencia de la caída de los recursos que la Nación distribuye de manera automática. Según un informe de Politikon Chaco, las transferencias automáticas a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registraron una baja real del 4,1% respecto del mismo mes de 2025, en un contexto de menor recaudación de impuestos coparticipables.
Durante junio, los envíos totalizaron $6,95 billones. Además del retroceso interanual, las transferencias también disminuyeron 15,2% en términos reales respecto de mayo, reflejando la volatilidad que vienen mostrando los ingresos provinciales durante los últimos meses.
La caída de Ganancias volvió a impactar en la coparticipación
El principal motivo del descenso fue el comportamiento de la Coparticipación Federal de Impuestos, que representa alrededor del 77% de las transferencias automáticas.
Ese componente registró una baja real interanual del 8,4%, impulsada principalmente por una disminución del 14,2% en la recaudación del Impuesto a las Ganancias, uno de los tributos con mayor incidencia en el reparto de fondos entre Nación y provincias.
A ese resultado se sumó una caída del 4,1% en la recaudación del IVA, además de menores ingresos provenientes de impuestos internos y otros tributos coparticipables.
Los recursos especiales no alcanzaron para compensar
Aunque otros fondos mostraron una evolución favorable, el crecimiento fue insuficiente para revertir el resultado general.
Los recursos distribuidos mediante leyes y regímenes especiales crecieron 12,9% en términos reales, impulsados por una mayor recaudación de Bienes Personales, el Impuesto a los Combustibles, el Régimen de Energía Eléctrica y el Monotributo.
Asimismo, los fondos correspondientes a la Compensación del Consenso Fiscal aumentaron 17,4% interanual. Sin embargo, esas mejoras no lograron compensar el deterioro registrado en la coparticipación tradicional.
Todas las jurisdicciones recibieron menos recursos
El informe señala que ninguna provincia logró escapar a la caída de las transferencias, aunque el impacto fue diferente según la composición de los recursos que recibe cada distrito.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue nuevamente la jurisdicción más perjudicada, con una disminución del 8,1% interanual.
Según Politikon Chaco, esa diferencia responde a que la Ciudad prácticamente no participa en la distribución de los recursos provenientes de leyes especiales, lo que limita su capacidad para amortiguar el descenso de la coparticipación.
Entre las provincias, las mayores bajas correspondieron a San Juan (-4,9%), Santa Fe (-4,8%), Santiago del Estero (-4,8%), Mendoza (-4,8%), La Rioja (-4,8%), Entre Ríos (-4,8%) y San Luis (-4,7%).
También registraron caídas superiores al promedio nacional Formosa y Chaco, con descensos del 4,6%, mientras que Jujuy y La Pampa retrocedieron 4,5%.
En el extremo opuesto se ubicaron Córdoba (-2,4%), Salta (-2,6%) y Catamarca (-2,7%), que lograron reducir el impacto gracias a una mayor participación de los fondos provenientes de la Compensación del Consenso Fiscal.
El primer semestre terminó con saldo negativo
El desempeño de junio consolidó un semestre adverso para las cuentas provinciales.
Entre enero y junio, las transferencias automáticas acumularon una caída real del 2,8% respecto del mismo período de 2025.
En valores nominales, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires recibieron $36,92 billones, aunque descontando el efecto de la inflación los recursos quedaron por debajo de los niveles registrados no solo en 2025, sino también en 2023, 2022 y 2021.
De acuerdo con las estimaciones de Politikon Chaco, esa reducción equivale a una pérdida de aproximadamente $1,11 billones para el conjunto de las jurisdicciones durante el primer semestre del año.
Un escenario que preocupa a los gobernadores
En el acumulado del año, todas las provincias presentan variaciones negativas.
Las menores caídas corresponden a Catamarca (-1,3%) y Buenos Aires (-2,1%), mientras que la Ciudad de Buenos Aires vuelve a ubicarse al final del ranking con un descenso acumulado del 4,2%.
La evolución de la coparticipación es seguida de cerca por los gobernadores debido a que constituye una de las principales fuentes de financiamiento de las administraciones provinciales. En un contexto de menor recaudación de impuestos nacionales y de una política fiscal restrictiva por parte del Gobierno, la reducción de estos recursos incrementa la presión sobre las cuentas públicas de las provincias.




