El autor introduce un concepto económico que crece en los esquemas nacionales e internacionales. el uso estratégico del poder económico para alcanzar objetivos políticos y geopolíticos.
Geoeconomía, la economía mundial que viene
Los actuales y futuros eventos de la economía mundial incorporan el concepto de geoeconomía (el uso estratégico del poder económico para alcanzar objetivos políticos y geopolíticos). La diplomacia y las organizaciones de carácter internacional comienzan a ser desplazadas como herramientas para fijar posición y los Estados otorgan al comercio, aranceles, subsidios, finanzas y la tecnología un rol específico para presionar o disuadir a otras naciones.
Los conflictos en Medio Oriente, en la Región del Sahel, la crisis del Mar Rojo y la guerra Ucrania-Rusia, explican que aproximadamente el 16% de la población mundial está actualmente expuesta a conflictos bélicos o de violencia. Mas allá de las argumentaciones de los diversos actores que participan y profundizan los enfrentamientos, el origen de estas acciones se pueden asociar en casi su totalidad a una disputa de elites económicas y financieras que proyectan un escenario mundial en el cual alimentos y energía serán los vectores de sustentabilidad del mundo próximo.
Bajo este esquema de fuerzas y contrafuerzas, las tierras cultivables, los yacimientos de minerales estratégicos y el acceso al agua, adquieren una valorización económica incremental y si estos recursos están fuera del mapa de los conflictos armados su valor podría ser varias veces superior a los precios vigentes.
Un claro ejemplo de lo expuesto precedentemente es el Estrecho de Ormuz, las primeras reacciones al enfrentamiento armado fueron, son y seguirá siendo el precio del petróleo, pero si la contienda se prolonga en el tiempo, el agua potable será el elemento disruptivo. Oriente Medio concentra aproximadamente el 42% de la capacidad mundial de desalinización, estas plantas son vitales para la supervivencia donde no hay ríos ni lluvias regulares. El nivel de dependencia es absoluto, en Kuwait un 90% de su agua proviene de la desalinización, en Omán un 86%, Arabia Saudita un 70% y Emiratos Árabes Unidos un 42%. Una serie de ataques deliberados contra plantas desalinizadoras podría agravar la inestabilidad regional y desencadenar nuevas catástrofes humanitarias o crisis migratorias en el Golfo.
El presidente norteamericano D. Trump, y su grupo de apoyo institucional y económico ha vuelto poner sobre la mesa la doctrina Monroe (América para los americanos) pero en esta oportunidad la mirada esta puesta en los recursos naturales del rio Bravo (frontera natural entre México y Estados Unidos) hasta Tierra del Fuego. El primer capítulo fue la extracción y traslado a territorio de EE.UU. del presidente Nicolas Maduro de Venezuela que ha reconfigurado la relación bilateral entre ambos países. El restablecimiento de los nexos diplomáticos y consulares, han impulsado una serie de acuerdos que incluyen licencias para operar en el sector petrolero y aurífero venezolano.
La compatibilidad ideológica de un grupo de presidente latinoamericanos en algunos casos y la imposibilidad de continuidad de una línea de gestión de objetivos propios expone condiciones de mayor linealidad con la administración Trump.
Las agendas de las principales potencias del mundo procuran asegurase el abastecimiento de insumos específicos que les otorgue certeza en la generación de energía bajo los nuevos formatos tecnológicos y una línea de producción, elaboración y transporte de alimentos a sus centros urbanos. El litio, mineral clave en la transición de la economía mundial de los combustibles fósiles a las energías renovables, permite otorgar a los países del "Triángulo del litio" (Argentina, Bolivia y Chile), un rol preponderante, por lo tanto el no involucramientos de referentes nacionales de forma individual o colectiva y dejar la exclusividad de su explotación a grupos empresarios privados y/o estatales de naciones avanzadas, la ecuación es simple: el acceso a fuentes de energía es igual a poder.
El listado de recursos que Latinoamérica registra en su territorio (Amazonía que alberga el 10 % de la biodiversidad mundial conocida, la cordillera de los Andes cuyas reservas de recursos naturales son las más ricas del mundo, potencial hídrico y recursos energéticos) es de vital importancia para los estados y empresas internacionales que integran un reducido grupo cuyas decisiones impactan a nivel global.
Argentina no ha logrado desarticular un esquema neoliberal establecido a fines de la década de 1970, dicho estado de situación bajo la actual administración de J. Milei profundiza la desindustrialización y una dependencia económica, política y tecnológica unidireccional. La continua y constante destrucción de las capacidades científico-tecnológicas, conlleva romper la relación generación de ciencia y su aplicación en procesos industriales, que deja al país sin objetivos y herramientas de autonomía, anulando competitividad y modernización.
Analizar la política internacional desde esta óptica (geoeconómica) amplía la capacidad de interpretación del funcionamiento del sistema internacional en el siglo XXI. La economía y el poder no son esferas separadas, sino dimensiones interdependientes de una misma realidad.




