Malvinas: advierten que las nuevas medidas abren interrogantes sobre el rol de Estados Unidos

El excombatiente Daniel Guzmán cuestionó el anuncio de nuevas sanciones a petroleras porque existe una ley vigente desde hace años y puso bajo la lupa el proyecto de Base Naval Integrada en Ushuaia. "Hay que ver cuál es la intervención que hace Estados Unidos", señaló.

Malvinas: advierten que las nuevas medidas abren interrogantes sobre el rol de Estados Unidos

Los anuncios realizados por el Gobierno nacional sobre las Islas Malvinas, las empresas petroleras que operan en la zona y la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego generaron distintas lecturas en la provincia. En diálogo con el programa " A pesar de las llamas", por Radio Post, el excombatiente y director del portal Agenda Malvinas, Daniel Guzmán, cuestionó algunos aspectos de las medidas y advirtió sobre el posible papel de Estados Unidos detrás del desarrollo militar en el extremo sur.

Uno de los primeros puntos que puso en discusión fue el anuncio de nuevas sanciones para las empresas que exploten recursos hidrocarburíferos en las islas. Según explicó, Argentina ya cuenta con una legislación que permite avanzar contra compañías que desarrollen ese tipo de actividades.

"Ya había una ley que buscaba impedir lo que está ocurriendo ahora en Malvinas, que es el comienzo ya de la explotación petrolera, que es inminente", señaló.

Se trata de la Ley 26.659, impulsada durante el kirchnerismo por el entonces senador Pino Solanas. Guzmán explicó que esa normativa surgió precisamente para impedir que empresas que hubieran recibido concesiones o realizado actividades petroleras en Malvinas pudieran incorporarse al proceso hidrocarburífero argentino.

Por eso, ante la consulta sobre si el Gobierno argentino ya tenía herramientas para sancionar a las petroleras involucradas en el proyecto offshore, fue contundente: "Por supuesto, por supuesto".

El proyecto petrolero que estuvo frenado

Guzmán reconstruyó además cómo comenzó el desarrollo petrolero en las aguas próximas a Malvinas.

Según explicó, en 2010 se abrió una segunda etapa de licitación petrolera en Malvinas, que calificó de "ilegal" porque fue realizada por Gran Bretaña "a través de la colonia implantada".

En ese proceso apareció Rockhopper, una empresa que, según Guzmán, "es muy poco conocida, no es de los grandes cárteles petroleros del mundo".

La compañía realizó tareas de exploración y encontró importantes volúmenes de petróleo. "Hace una exploración, que es eso, es hacer un escaneo, un trabajo que a veces profunda. Es una ecografía para ver", explicó durante la entrevista.

A partir de ese descubrimiento, Rockhopper comenzó a buscar socios hasta incorporar a Navitas.

Guzmán señaló que durante ese proceso se realizó la exploración y certificación de las reservas y que distintas empresas certificadoras determinaron la existencia de no menos de 910 millones de barriles de petróleo.

El paso siguiente llegó en diciembre del año pasado, cuando las compañías anunciaron que habían conseguido el financiamiento necesario para comenzar el desarrollo: "Se habían reunido 1.810 millones de dólares para empezar la explotación".

"En 2015 inició una acción penal"

El entrevistado también recordó que durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner la Argentina ya había iniciado acciones contra las compañías involucradas.

"En 2015 Cristina Fernández de Kirchner, a través de la PROSEQLAC, inició una acción penal federal en el juzgado federal justamente de Río Grande contra estas petroleras", afirmó.

Según Guzmán, aquella intervención tuvo un efecto concreto: "La sola eso hizo que muchas petroleras se retiraran y el proyecto se quedó detenido".

Sin embargo, sostuvo que el escenario cambió durante el gobierno de Mauricio Macri, a partir del acuerdo conocido como Foradori-Duncan.

"Cuando asume Mauricio Macri firma un nuevo acuerdo con Gran Bretaña, el conocido como Foradori-Duncan, donde en el capítulo Atlántico Sur especifica levantar todas las restricciones a favor de Gran Bretaña, en materia de comunicación, transporte, pesca, petróleo y turismo", afirmó.

Por eso, Guzmán planteó que el desarrollo actual de la explotación petrolera también tiene antecedentes en decisiones adoptadas por gobiernos argentinos anteriores.

"Fue la propia Argentina, más allá del color político, que habilitó este proceso", sostuvo.

Una base proyectada hace 54 años

El otro anuncio que analizó fue el de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. En este caso, Guzmán remarcó que tampoco se trata de un proyecto nuevo.

"La base naval integral es un proyecto de la Armada desde el año 1972. O sea que estamos a nada más ni nada menos que a 54 años de ese momento", explicó.

Según detalló, la iniciativa apunta a concentrar capacidades de las distintas fuerzas armadas para fortalecer la proyección argentina hacia la Antártida.

"La base naval integrada es la conjunción de las tres fuerzas, Ejército, Marina y Fuerza Aérea, para el desarrollo antártico. Esa es la planificación", afirmó.

El proyecto tendría como eje la zona de Ushuaia, particularmente el área de la península cercana al aeropuerto.

Guzmán sostuvo además que ya existen obras realizadas en el lugar. "Se han hecho las estructuras, las fundaciones, las bases, donde se va a sentar el comando de operaciones de esto", detalló.

La planificación contempla además la construcción de un puerto de grandes dimensiones que permita brindar apoyo logístico a las Fuerzas Armadas argentinas y eventualmente a fuerzas de otros países.

"Se va a planificar la unidad en un desarrollo naval con la creación de un gran puerto para dar asistencia a las Fuerzas Armadas Argentinas y a su vez a otras naciones", explicó.

El antecedente estadounidense

Uno de los aspectos centrales del análisis de Guzmán estuvo relacionado con la participación de Estados Unidos.

El excombatiente recordó que en 2023, durante la visita de la entonces jefa del Comando Sur estadounidense, Laura Richardson, ya se había anunciado el desarrollo de una Base Naval Integrada con participación y fondos de Estados Unidos.

A partir de ese antecedente, Guzmán cuestionó que ahora el proyecto vuelva a presentarse como una iniciativa argentina sin recursos claramente explicitados.

"En el contexto nacional sin plata, sin fondo, con una caída abrupta del desarrollo industrial, ¿cómo podría por sí mismo encarar este Milei este proyecto?", preguntó.

Y enseguida planteó su hipótesis: "Evidentemente, volvemos a decir, está detrás la administración Trump, Estados Unidos potenciando estos procesos".

Por eso, consideró necesario observar cómo se desarrollará la iniciativa en los próximos meses: "Hay que ver cómo se va materializando y cómo se va desplegando y cuál es la intervención que hace Estados Unidos en este aspecto en materia militar, en materia de defensa".

Una base para operaciones de submarinos

Guzmán también recordó una declaración de un exjefe del Comando Sur estadounidense durante una visita a la Argentina. Según relató, el funcionario había manifestado el interés de Estados Unidos en contar con infraestructura en Tierra del Fuego.

"Ellos tenían intenciones de tener en Tierra del Fuego también una base para las operaciones permanentes de sus submarinos", aseguró.

En ese sentido, planteó que el desarrollo de la infraestructura militar debe observarse dentro de una estrategia estadounidense más amplia en la región.

El proyecto, según explicó, podría además ofrecer servicios logísticos a fuerzas extranjeras. "Van a tener este espacio logístico en ese sector", afirmó, en referencia a la posibilidad de brindar apoyo a las marinas de España, Brasil y Estados Unidos.

La pregunta por el petróleo y Estados Unidos

Sobre el final de la entrevista, Guzmán introdujo otra cuestión que consideró clave para entender el escenario: los intereses petroleros estadounidenses en América Latina.

"Estados Unidos está con los grandes cárteles petroleros presionando en toda América Latina para quedarse con esa mesa", sostuvo.

Esa afirmación abrió una pregunta sobre el futuro de los recursos hidrocarburíferos de Malvinas y sobre quién podría terminar beneficiándose del conflicto entre Argentina y el Reino Unido.

La cuestión, planteó el periodista, no debería reducirse simplemente a sacarles el negocio a los británicos. "No es sacárselo ahora a los británicos para dárselo a los norteamericanos", fue la advertencia que quedó planteada durante la conversación.

Para Guzmán, todavía es temprano para sacar conclusiones definitivas. "Esto es una noticia en pleno desarrollo", remarcó.

Editó Carina Pérez

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