El director de Cultura de Mendoza, Diego Gareca destacó en Radio Post, la trayectoria y el impacto internacional del artista, fallecido a los 96 años. Lo ubicó junto a Quino, Tejada Gómez, Leonardo Favio y Julio Le Parc como parte de una "generación dorada" que proyectó a Mendoza hacia el mundo.
Carlos Alonso y el legado de una generación dorada de artistas mendocinos
La muerte de Carlos Alonso generó homenajes en distintos ámbitos de la cultura argentina y puso nuevamente en primer plano la dimensión de una obra que trascendió las fronteras de Mendoza. Para el director de Cultura de la provincia, Diego Gareca, el artista fue parte de una generación de creadores que tuvo una influencia decisiva en la cultura nacional.
"Ha partido uno de los más notables pintores que dio Mendoza", señaló Gareca al referirse al fallecimiento de Alonso. Según explicó, la repercusión de la noticia pudo verse en los mensajes publicados por artistas y figuras de distintas disciplinas, entre ellos Víctor Heredia y Fito Páez.
Gareca también destacó que el impacto de Alonso excedió ampliamente a la pintura. "Acá Carlos Alonso lo mencionan Los Estelares en una de sus canciones, creo que es ‘Rimbaud'", contó, y agregó que durante los homenajes descubrió que el artista rosarino Enrique Roiz también le había dedicado una canción.
Una generación que llevó a Mendoza al mundo
El funcionario definió a Alonso como integrante de una generación que tuvo representantes en distintas ramas del arte y que logró una proyección internacional. Mencionó, entre otros, a Armando Tejada Gómez, Quino, Enrique Dussel, Leonardo Favio, Julio Le Parc y Tito Francia.
"Yo le digo la generación dorada de la cultura de Mendoza", sostuvo Gareca.
En ese grupo, explicó, hubo artistas provenientes de distintos puntos de la provincia y de orígenes humildes que consiguieron trascender el ámbito local. "Todos estos hombres y mujeres nacieron en Mendoza. O sea, de acá salieron al mundo", afirmó.
Para Gareca, aquella generación también se desarrolló en un contexto muy diferente al actual. "Ellos lograron instalarse en un contexto donde no había, o sea, cero tecnología. No existía nada de lo que nosotros tenemos", señaló.
Buenos Aires funcionaba entonces como un centro fundamental para la circulación de las obras y las carreras artísticas. Muchos creadores mendocinos tuvieron que trasladarse a la capital para ampliar sus posibilidades, aunque no todos siguieron ese camino.
"Buenos Aires fue durante muchos años un gran centro editorial", explicó Gareca, quien recordó incluso una conversación con el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, quien le contó que había dudado entre publicar su primer libro en México o Buenos Aires y finalmente lo hizo en la Argentina.
El funcionario consideró que en ese escenario nacional tuvo especial importancia la presencia de los artistas mendocinos. "Hay como un condimento que a esa escena argentina con sede en Buenos Aires tuvo el protagonismo de estos mendocinos", afirmó.
El legado de Alonso en Mendoza
Gareca también recordó el vínculo del artista con el Museo Carlos Alonso, ubicado en la Mansión Stoppel, en la calle Emilio Civit. Allí se conserva una colección de ilustraciones originales que el artista realizó, entre ellas varias vinculadas con El matadero.
La colección fue donada por Jacobo Fiterman, amigo y mecenas de Alonso. "Ustedes abren este espacio, yo voy a donar esta colección que tengo de Carlos", recordó Gareca sobre aquella donación.
El funcionario destacó además otra obra de Alonso que fue donada al Museo Nacional de Bellas Artes y que está vinculada con el período de la última dictadura argentina. En esos trabajos, explicó, aparecen imágenes relacionadas con la carne y los mataderos como representación del horror de aquella etapa.
La historia personal del artista también quedó atravesada por la dictadura y por la desaparición de su hija, Paloma. "Es una vida atravesada como la de muchos argentinos. Nada más que Carlos eligió el lenguaje del arte y se convirtió en un gran exponente de eso", expresó Gareca.
A partir de la muerte de Alonso, el funcionario planteó también una reflexión sobre la generación que se está despidiendo. "Se empieza a cerrar un círculo de esa generación", dijo, en referencia a los artistas que superaron los 90 años y que progresivamente dejan su lugar y sus obras como legado.
Para Gareca, queda abierta la pregunta sobre si Mendoza volverá a producir figuras con una proyección similar: "Cómo saber si tenemos entre nosotros un Quino o tantos otros. Bueno, el tiempo nos lo dirá".
El Museo Carlos Alonso permanece abierto al público de 9 a 18, con entrada gratuita. "Es muy recomendable poder pasar y disfrutar un poco de la obra de Alonso", concluyó el director de Cultura.
Editó Carina Pérez




