El empresario, una de las caras visibles del consorcio privado que remodeló la estación de ómnibus de Mendoza, sostuvo que la obra permitió recuperar un espacio que "no pasaba nada, se robaban muchas cosas" y remarcó el impacto en empleo, seguridad y servicios. También explicó por qué la ejecución se extendió durante años y aseguró que el complejo ya reúne a casi 1.300 trabajadores.
Badaloni reivindicó las obras de la nueva Terminal y la inversión privada
La inauguración del nuevo sector de la Terminal de Ómnibus de Mendoza dejó una foto política y de gestión, pero también abrió la discusión sobre una obra que se extendió durante años y que terminó de completarse con participación privada. En ese marco, el dueño de Andesmar, Mauricio Badaloni, defendió el proceso de remodelación, reivindicó el resultado final y aseguró que hoy la provincia cuenta con "la terminal más moderna de la Argentina".
Badaloni, una de las caras visibles del grupo empresario que llevó adelante la transformación del complejo junto con otras firmas, planteó que el cambio fue profundo tanto en la infraestructura como en el funcionamiento del predio. "Hoy pusimos un granito de arena: un edificio público de gestión privada que no pasaba nada, que se robaban muchas cosas, que es un hub de personas, es el segundo de mayor importancia de la Argentina después de Retiro", afirmó en Radio Post.
El empresario sostuvo además que la renovación no sólo modificó el edificio, sino también la dinámica comercial y laboral de la terminal. "Estamos todos los mendocinos y por supuesto nosotros también muy contentos, no sólo por la generación de empleo, que la verdad que nos pone orgullosos, sino por generar un montón de pymes junto con nosotros que han invertido", dijo.
Una obra larga, trabada por la burocracia, la pandemia y la macroeconomía
Durante la entrevista, Badaloni salió al cruce de las críticas por la demora en la ejecución de la obra, luego de que el gobernador Alfredo Cornejo deslizara que el Estado y los privados avanzaron a ritmos distintos. Sin confrontar de manera directa, el empresario sostuvo que para entender el proceso hay que mirar "la película entera" y repasó una serie de obstáculos que, según explicó, fueron estirando los plazos.
"Si han intervenido las cuatro alas, no son nueve años", planteó. Según reconstruyó, el primer tramo del proyecto quedó prácticamente frenado durante más de un año por cuestiones administrativas y de jurisdicción. "Nosotros ganamos una licitación con el Estado provincial, pero el edificio estaba en un lugar de Guaymallén y entonces ahí empezaron los problemas", señaló.
En esa enumeración incluyó a distintos organismos que debieron intervenir durante el proceso: "Habían dos municipalidades, estaba Irrigación, tenías Vialidad Nacional, Vialidad Provincial, Edemsa, Ecogas... fue complejo", resumió. A eso le sumó las trabas propias del contexto económico. "Terminamos el ala norte, tomamos crédito casi al 100% de tasa, se terminó el ala norte y entramos en pandemia; ahí nos relevó por lo menos dos años", afirmó.
También mencionó las dificultades para importar materiales específicos. "Me acuerdo que era una protección de los techos, que era un producto importado, y tuvimos que ir a decir: no podemos importar, no lo podemos traer", recordó. En ese punto insistió en que la obra estuvo condicionada por "los vaivenes de la economía, de la macro, de las importaciones, del precio del dólar".
De 117 locatarios a casi 70 locales nuevos
Uno de los ejes que más subrayó Badaloni fue el impacto comercial de la remodelación. Según explicó, cuando el consorcio privado tomó la terminal había 117 locatarios y, contra los pronósticos iniciales, casi todos se mantuvieron dentro del proyecto.
"Todo el mundo creía que los iban a sacar; se fueron cinco en todo el proceso de todo este tiempo", contó. Aclaró que no fueron desplazados por decisión empresaria, sino porque no aceptaron adaptarse a las nuevas condiciones del complejo. "Lo único que nosotros pedíamos era que, si nosotros íbamos a invertir, hicieran una franquicia, elevaran un poco el tipo de comercio y servicios que íbamos a prestar. Y la verdad que el 95% dijo que sí", sostuvo.
En esa línea, remarcó que la nueva etapa incorporó "casi 70 nuevos locales" y un fuerte crecimiento del empleo dentro del predio. "Partimos de 600 trabajadores en conjunto, no solamente de la terminal sino también de todos los locatarios, y hoy hay casi 1.300 personas, un poquito más", detalló.
El empresario puso como ejemplo el caso del local de McDonald's que funciona dentro de la terminal. "Hoy el McDonald's es el primero del interior del país en venta", afirmó, como muestra del movimiento comercial que alcanzó el espacio.
"La parte que inauguramos ayer genera 250 nuevos empleos"
Badaloni insistió en que una de las principales virtudes del proyecto fue su impacto sobre el empleo en un contexto económico complejo. "En un proceso complejo como el que estamos viviendo en la Argentina, que es siempre el desempleo, hoy tener un lugar que sólo en un ala desarrolla 250 nuevos empleos, la verdad que esa es la parte que inaugurábamos ayer", destacó.
Para el empresario, ese dato sintetiza una experiencia de articulación entre el Estado y el sector privado que, a su entender, ofrece resultados concretos. "Lo interesante de la articulación público-privada, que a veces se habla mucho, es ver ejemplos concretos", dijo. Y remarcó que en este caso "no hubo financiamiento del Estado", sino que el rol del Gobierno provincial fue aprobar los proyectos y acompañar la resolución de problemas durante la obra.
Seguridad, cámaras y un nuevo esquema de monitoreo
Otro de los puntos sobre los que hizo foco Badaloni fue la seguridad, uno de los déficits históricos del predio. En ese sentido, aseguró que la terminal deja atrás una etapa marcada por robos y desorden, y que ahora contará con un sistema de videovigilancia mucho más robusto.
"Ayer justamente con la ministra de Seguridad le entregamos más de 100 cámaras", indicó. Explicó que ese sistema permite "monitorear en forma dinámica, tener objetos perdidos, reconocimiento facial", aunque aclaró que esa última herramienta deberá ser terminada por la Provincia dentro de su propio sistema.
Además, confirmó que el predio seguirá teniendo vigilancia privada, pero que el nuevo equipamiento quedará integrado al centro de monitoreo provincial. "Nosotros tenemos un sistema de vigilancia propio, pero las hemos puesto ahora ya a disposición y firmamos el convenio para que se puedan monitorear desde el centro de monitoreo de la provincia", precisó.
Un espacio pensado también para los mendocinos
Badaloni sostuvo que la nueva terminal no fue diseñada únicamente para los pasajeros, sino también para captar a los mendocinos como usuarios cotidianos del espacio. En esa lógica, explicó que el nuevo sector -denominado Espacio Costanera- busca funcionar como un polo gastronómico y de servicios, más allá del movimiento propio del transporte.
"La idea es justamente generar un espacio propio para los mendocinos, que el mendocino que pasa por ahí encuentre un lugar seguro, pueda comer, pueda disfrutar con los chicos en un espacio también de entretenimiento", explicó.
En esa misma línea, remarcó que cada ala tiene estacionamiento en la puerta y que el sistema de parking fue pensado como una condición central para atraer público.
"La terminal más moderna de la Argentina"
A lo largo de la entrevista, Badaloni volvió varias veces sobre una idea: que el nuevo complejo mendocino se ubica por encima del resto de las terminales del país en términos de servicios e infraestructura. "Hoy tenemos la terminal más moderna de la Argentina", aseguró, y enumeró algunos de los diferenciales que, según dijo, no existen en otros nodos de transporte del país.
"Es la única que tiene un hotel, la única que tiene una sala de lactancia, la única que tiene baños para familia", afirmó. Sobre este último punto, explicó que se trata de una respuesta a situaciones cotidianas que se repiten en un predio por el que circulan entre 50.000 y 70.000 personas por día. "Por ahí tenés tu hija y no sabés a qué baño ir porque son chiquitos; esas cosas, cuando tenés 50.000, 60.000, 70.000 personas que pasan por día, son muchos casos en el día. Entonces vos lo tenés que resolver", argumentó.
También destacó la creación de una "sala estanca para que la gente no se mezcle y te roben las cosas", y aseguró que con la nueva organización del predio quedaron atrás escenas frecuentes de personas durmiendo o circulando en condiciones de inseguridad dentro del edificio.
La situación del transporte y la competencia informal
En el tramo final de la entrevista, Badaloni se refirió a la situación del transporte de larga distancia, uno de los sectores en los que opera Andesmar. Allí afirmó que el negocio venía muy golpeado en los últimos años, pero que el nuevo esquema cambiario ayudó a estabilizar parte de la actividad frente a la competencia aérea.
"Hoy por hoy, como el dólar que pagamos es el mismo que pagamos todos y te encontrás con pasajes aéreos que cuestan 300.000 o 400.000 pesos, eso nos ha permitido a nosotros regularizar la situación de las empresas de transporte", explicó. Según dijo, en la etapa anterior las aerolíneas accedían a un "dólar mentiroso" que les permitía ofrecer tarifas muy bajas y competir de manera desigual con el transporte terrestre.
Pero más allá de esa mejora relativa, Badaloni advirtió sobre otro problema estructural: la informalidad. "Nosotros competimos prácticamente con el 70% de informalidad", afirmó. Y al ser consultado sobre si eso incluía servicios truchos de larga distancia, respondió sin dudar: "Por supuesto".
Según explicó, el sistema formal de micros de media y larga distancia reúne entre 3.000 y 3.500 vehículos, mientras que el universo total de unidades que prestan servicios rondaría las 10.000, lo que da cuenta del peso de la actividad no registrada. En ese marco, reclamó controles más exhaustivos en las rutas y volvió a cuestionar la presión impositiva sobre el sector formal.
"Entre la formalización y la informalización tenés casi 30 o 40% que son los impuestos que se lleva el Estado", sostuvo. Y agregó: "Cuando hablan de abuso de precio, no te olvides que en el medio tenés un Estado provincial, nacional y municipal que se llevan el 50%".




