El ministro anunció que las compañías podrán acceder a préstamos en moneda estadounidense aunque no generen ingresos en dólares. Aseguró que se mantendrán controles para evitar riesgos al sistema financiero y adelantó cambios en el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
Caputo habilitó créditos en dólares para las empresas y espera sumar u$s6.000 millones al financiamiento
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una flexibilización del régimen de créditos en dólares para las empresas, que a partir de ahora podrán acceder a este tipo de financiamiento aun cuando no tengan ingresos en moneda extranjera. La medida busca ampliar el mercado crediticio, reducir el costo del financiamiento y generar mayor profundidad financiera.
Según estimó el funcionario, la decisión permitirá movilizar al menos u$s6.000 millones adicionales en préstamos utilizando la capacidad disponible que hoy tienen los bancos. Actualmente, los depósitos en dólares del sistema financiero ascienden a más de u$s40.300 millones, mientras que los créditos otorgados en esa moneda representan alrededor del 61% de ese total.
Caputo sostuvo que la medida fue diseñada exclusivamente para el sector empresario y remarcó que estará acompañada por mayores exigencias regulatorias. "Macroprudencialmente, es lo más razonable", afirmó.
El ministro explicó que la flexibilización responde a pedidos formulados por distintos sectores productivos que reclamaban un acceso más amplio al financiamiento en dólares.
Controles para evitar un nuevo descalce financiero
El titular del Palacio de Hacienda aclaró que el esquema mantendrá límites destinados a preservar la estabilidad del sistema. Entre ellos, los bancos no podrán prestar más del 15% de sus depósitos en dólares, deberán cumplir mayores requisitos de capital y estarán sujetos a restricciones sobre su exposición crediticia.
En paralelo, el Banco Central dispuso exigencias adicionales para estas operaciones, con el objetivo de minimizar los riesgos derivados de eventuales movimientos del tipo de cambio y evitar situaciones similares a las registradas antes del fin de la convertibilidad.
Caputo señaló que la evaluación del riesgo seguirá siendo responsabilidad de las entidades financieras. "Es el trabajo de los bancos. El trabajo del BCRA es generar medidas macroprudenciales más exigentes para los bancos que si fuera un préstamo común. El riesgo en sí del crédito al que el banco le otorga el préstamo es el trabajo del departamento crediticio del banco", sostuvo.
También indicó que las tasas de interés surgirán del mercado y no estarán fijadas por el Gobierno.
Al justificar el momento elegido para implementar la medida, explicó: "Construcción, que vende en dólares, automotriz, venían pidiendo eso, y hoy el timing es apropiado. Las tasas en pesos todavía son altas, y hace que para muchos negocios sea más dificultoso".
Los préstamos se financiarán principalmente con los depósitos en dólares ya existentes, aunque las entidades también podrán obtener recursos mediante emisiones de obligaciones negociables. Además, continuará vigente la obligación de liquidar los fondos en el Mercado Libre de Cambios conforme a la normativa actual.
Buscan atraer los dólares fuera del sistema
La iniciativa se complementa con el proyecto de Ley de Inocencia Fiscal impulsado por el Gobierno, que apunta a incentivar el ingreso al sistema financiero de parte de los dólares que los argentinos mantienen fuera de los bancos.
La expectativa oficial es que un mayor volumen de depósitos permita ampliar la capacidad de otorgar créditos y desarrollar nuevos instrumentos financieros para captar esos ahorros.
Caputo insistió en que la flexibilización no implica volver al esquema que precedió a la crisis de 2001 y recordó que entonces los bancos financiaban préstamos hipotecarios en dólares a largo plazo con depósitos de muy corto plazo, lo que generó un fuerte descalce financiero.
El Gobierno analiza un nuevo rol para el FGS
Durante el anuncio, el ministro también se refirió al futuro del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, cuya utilización continúa siendo analizada junto al Ministerio de Capital Humano.
Descartó que el organismo compre carteras hipotecarias de los bancos, como proponían algunos sectores, y adelantó una alternativa diferente.
"El FGS no puede estar comprando hipotecas de personas. Estamos viendo formas más efectivas. Que el FGS licite plazos fijos de largo plazo. En nuestro mercado de capitales no hay depósitos a largo plazo, y las hipotecas son largas pero el fondeo es a 30 días. Dado que el FGS es un fondo con objetivos a largo plazo, podría licitar plazos fijos para que los bancos liciten las tasas", explicó.
Según Caputo, este mecanismo permitiría fortalecer el financiamiento de largo plazo y favorecer tanto a los desarrolladores inmobiliarios como a quienes buscan acceder a créditos.
Morosidad y críticas a las billeteras virtuales
El ministro reconoció que el incremento de la morosidad era un escenario previsto por el Gobierno y señaló que se trabajó con los bancos para facilitar procesos de refinanciación de deudas.
"Vimos venir que era un tema que podía pasar", afirmó, al tiempo que indicó que las entidades comenzaron a ofrecer refinanciaciones de hasta tres años con tasas de entre el 20% y el 25%.
También aclaró que la mejora en los indicadores de mora no será inmediata. "Pasar de moroso a no moroso no es inmediato. Se empieza a pagar y no cambia automáticamente. El traspaso puede tardar entre 6 y 12 meses", explicó.
Por último, cuestionó las elevadas tasas que aplican algunas billeteras virtuales en sus líneas de crédito.
"Si se están cobrando tasas del 700% y 400%, obviamente que son tasas abusivas. Hoy no hay nada que les impida a ellos hacerlo, es la realidad. No creo que puedan mantener realmente un negocio cobrando tasas de ese tipo", concluyó.




