Diez ideas para usar el pan de pita - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMiércoles 12 May 2021

El pan de pita es uno de los más elegidos en los países mediterráneos, algo que en nuestro país se utiliza en menor medida, pero que no deja de tener una buena parte del público interesado. 

Teniendo en cuenta esto, te contamos varios usos que podrás lograr con este producto y aprovecharlo así de la mejor manera posible.

Picatostes, croutons, crostini.

Otra cosa muy simple que puedes hacer con pan pita es convertirlo en tiras o cuadrados crujientes para incorporarlos a ensaladas al estilo panzanella o Cesár o para darle un toque crujiente a cremas y sopas. ¿Cómo hacerlo? Fácil: corta los panes en tiras o cuadrados y ponlos en una bandeja de horno con papel vegetal o aceite. Añádeles un chorrito de aceite de oliva por encima y hornea a 160ºC hasta que hayan perdido humedad y estén dorados. Si quieres darle un extra de sabor puedes añadir hierbas aromáticas como tomillo, orégano, albahaca o romero, pimienta, ajo -puedes hacerlo frotando los panes con un diente de ajo previamente-, queso rallado o algún otro tipo de especia que te guste.

Pizza-pita

Evidentemente no quedará igual que una masa de pizza pero un pan de pita puede funcionar muy bien como base para pizzas individuales. La combinación de ingredientes que puedes ponerles encima es tan infinita como pizzas existen en el mundo. Elige si quieres hacerla roja -con salsa de tomate- o blanca, sin ella, y a partir de ahí pon los ingredientes que quieras y llévala al horno. En las pizzas siempre es interesante agregar algún elemento en crudo después de sacarla del horno: burrata o ricota, tomate cortado en rodajas finas, hierbas aromáticas como albahaca u orégano o incluso alguna fruta -más allá de la piña- pueden darle el toque fresco que necesita.

Sándwich mixto

Si el pan pita es como un pan de bocadillo, ¿por qué no hacer un sándwich mixto? Para hacer el clásico, divide el pan en sus dos caras, úntalas en mantequilla y añade dos lonchas de jamón cocido y dos de queso -o las que quieras, vaya-, ambas de buena calidad. Llévalo a la sandwichera, si tienes una, hasta que esté fundido, dorado y crocante y el crepitar del pan y el queso te haga salivar. Si no tienes sandwichera puedes hacerlo en una sartén a fuego bajo poniéndole algo de peso -limpio- encima que tengas en la cocina. Caliéntalo un par de minutos por cada lado vigilando que el pan no se queme: así imitarás, más o menos, lo que hace una sandwichera. Si quieres algo más que el clásico, puedes añadirle una mezcla de mostaza antigua con mostaza Dijon para untar los panes, puedes utilizar una mezcla de quesos suaves e intensos, cambiar el jamón cocido por jamón serrano u otro embutido, añadir frutos secos picados o verduras asadas o seguir alguna de las ideas que puedes encontrar aquí.

Relleno de verduras asadas con salsa de yogur y menta

Las verduras asadas son una de las cosas más prácticas que puedes tener en la nevera para solucionar comidas durante la semana, de ahí que casi nunca falten en los batch cooking. 

Ver: Los mejores consejos para cultivar brócoli en casa

Para rellenar un pan de pita van de perlas las berenjenas, los calabacines, los pimientos, las cebollas e incluso las patatas o los boniatos asados. Puedes ponerles una salsa de yogur, limón y menta o preparar una salsa taratur o tarator, la que comúnmente se sirve con el shawarma, con 100 g de tahini, 50 ml de zumo de limón, 50 ml de agua, un diente de ajo y sal, todo bien triturado con la batidora o un robot de cocina.

Relleno de carne o pollo asado

Seguro que en algún momento tienes en tu nevera restos de pollo asado o de alguna carne que hiciste el fin de semana al horno. Desmenúzala -no demasiado- y utilízala para rellenar tu pan pita. Si lo combinas con un queso que funda bien tipo gouda, emmental o cheddar -del bueno, no del radioactivo- y unos encurtidos picados, tendrás un pan pita para resucitar a un muerto.

Taco refrescante

Si divides el pan de pita en dos tendrás una especie de tortillas que puedes utilizar para preparar algo así como unos tacos. Para un bocado refrescante pica tomate y cebolla morada, abre una lata del marisco que más te guste y mézclalo todo con zumo de limón, un poco de sal y cilantro. Ponlo encima de la "tortilla" pasada previamente por una sartén caliente y a comer. Puedes hacer esto mismo con este falso ceviche de berberechos o hacer unos tacos mexicanos con ingredientes de aquí.

Si está en tus planes hacer una barbacoa en un futuro próximo puedes cambiar las chuletas de siempre por unas sabrosas brochetas que te sirvan para comer con pan de pita. Una buena opción es prepararlas al estilo shish taouk, típico de la cocina libanesa. 

Ver: Receta fácil: budín de pan barato, rico y con toque argentino

Para ello hay que marinar dos pechugas de pollo cortadas en cubos en el zumo de un limón, un yogur natural, tres dientes de ajo, cuatro cucharadas de aceite de oliva, una cucharada de tomate triturado, una cucharadita de tomillo seco, una cucharadita de pimentón, pimienta negra recién molida y una cucharadita de sal. Se deja reposar como mínimo durante cuatro horas e idealmente durante toda la noche, se colocan los trozos de pollo en brochetas y se cocinan a la barbacoa. Se pueden servir en el pan con una salsa de yogur o tzatziki -o una versión de la tzatziki como esta-, rodajas de tomate y pepino. O puedes aprovechar la barbacoa y servirlo con tomates cherry, pimiento o cebolla asados.

French toast

No todo iba a ser salado: también se pueden hacer recetas dulces como estas french toast de Martha Stewart. Basta con mezclar seis huevos, 350 ml de leche, 100 g de azúcar, dos cucharadas de ralladura de limón, una pizca de nuez moscada y una pizca de sal, cortar cuatro panes en cuartos y sumergirlos en la mezcla durante 15 minutos. Transcurrido ese tiempo, cocinar los cuartos de pan en una sartén con mantequilla hasta que estén dorados por ambos lados. Servir con azúcar glas por encima, fruta troceada o, para nivel goloso máximo, con una bola de helado.

Chips dulces con canela

¿Recuerdas los triángulos fritos de los que hablábamos al principio? Pues aquí el procedimiento es el mismo, solo que una vez que lo fríes debes pasarlos inmediatamente por una mezcla de canela y azúcar. Por cada cucharada de azúcar pon aproximadamente media cucharadita de canela en polvo. Se pueden comer tal cual o pueden servir como decoración y parte crujiente de un helado, unas natillas o un arroz con leche.

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