La joya patagónica que combina aguas turquesas, montañas y cerezas

Este pueblo de Santa Cruz se encuentra a orillas de un enorme lago compartido con Chile y ofrece miradores, senderos, chacras y paisajes cordilleranos.

La joya patagónica que combina aguas turquesas, montañas y cerezas

Por: Franco Cerroni

En el extremo noroeste de Santa Cruz, un pequeño pueblo combina montañas, chacras, bosques y uno de los lagos más imponentes de la Patagonia. Se trata de Los Antiguos, una localidad ubicada sobre la margen sur del Lago Buenos Aires, a pocos kilómetros de la frontera con Chile.

El paisaje es uno de sus principales atractivos: desde distintos puntos de la localidad se pueden observar las aguas del lago, la cordillera y el valle productivo que rodea al pueblo. Además, su cercanía con Chile permite sumar al recorrido una visita a Chile Chico, del otro lado de la frontera.

El Lago Buenos Aires es uno de los grandes atractivos naturales de Los Antiguos.

Los Antiguos y el enorme lago que comparte con Chile

El Lago Buenos Aires, denominado Lago General Carrera en territorio chileno, es uno de los grandes protagonistas de esta región patagónica. Sus aguas y las montañas que lo rodean forman un paisaje que puede contemplarse desde diferentes miradores y sectores de la localidad.

Uno de los puntos destacados es el Mirador Uendeunk, desde donde se obtiene una vista panorámica de Los Antiguos, las chacras y el lago. También se encuentra el Mirador del río Jeinimeni, ubicado sobre el acceso a la Ruta Provincial 41, con una vista amplia del valle y del entorno cordillerano.

La zona también permite realizar actividades al aire libre como senderismo, trekking, pesca deportiva, cabalgatas, cicloturismo y deportes náuticos. La Reserva Urbana Laguna de los Juncos, además, ofrece un espacio para observar distintas especies de aves.

El pueblo santacruceño se encuentra muy cerca de la frontera con Chile.

Un pueblo marcado por las chacras y las cerezas

Más allá del paisaje, Los Antiguos tiene una característica que forma parte de su identidad: es conocida como la Capital Nacional de la Cereza.

Las chacras familiares y establecimientos productivos son parte de la propuesta turística de la localidad. Según la época del año, los visitantes pueden recorrer plantaciones y conocer la producción de frutas finas como cerezas, frutillas y frambuesas, además de probar productos elaborados en la zona.

La producción de cerezas es uno de los principales atractivos de la localidad santacruceña. 

Entre ellos aparecen dulces, mermeladas, conservas, licores y otros productos regionales. La temporada de cosecha también permite acercarse a la vida cotidiana de las familias rurales que trabajan en estas tierras.

El entorno productivo se explica, en parte, por las características particulares del lugar. Los Antiguos cuenta con un microclima asociado a su ubicación y a la presencia del enorme lago, condiciones que favorecieron históricamente el desarrollo de la actividad agrícola.

Una escapada que también permite conocer el Parque Nacional Patagonia

A unos 20 kilómetros de Los Antiguos se encuentra el área La Ascensión, dentro del Parque Nacional Patagonia. El lugar funcionó antiguamente como una estancia lanera y actualmente cuenta con un centro de visitantes, espacios culturales, refugios y senderos.

Desde allí se pueden realizar caminatas hacia las playas del Lago Buenos Aires y distintos sectores del área protegida, además de acceder a miradores, cerros y lagunas.

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El Parque Nacional Patagonia, ubicado en las cercanías de Los Antiguos, es otro de los atractivos de la zona. 

Otro recorrido destacado es la Ruta Provincial 41, un camino escénico que parte desde Los Antiguos y atraviesa distintos paisajes cordilleranos. El recorrido permite acercarse al Monte Zeballos, atravesar bosques y sectores de alta montaña y continuar hacia la zona de los lagos Posadas y Pueyrredón.

Por su combinación de naturaleza, producción regional y cercanía con Chile, Los Antiguos se presenta como una alternativa diferente dentro de la Patagonia. Un destino donde un lago de enormes dimensiones, la cordillera y las chacras de frutas finas conviven a pocos kilómetros de la frontera internacional.

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