El "Machu Picchu" oculto del Norte argentino que deslumbra a todos

Entre cerros de colores y cardones gigantes, este antiguo asentamiento omaguaca es uno de los destinos más fascinantes del país y atrae a miles de turistas cada año.

El "Machu Picchu" oculto del Norte argentino que deslumbra a todos

Por: Franco Cerroni

Entre cerros multicolores, pueblos detenidos en el tiempo y sabores típicos del norte argentino, la Quebrada de Humahuaca guarda uno de los tesoros arqueológicos más impactantes del país. En lo alto de un cerro jujeño, a más de 2.500 metros de altura, el Pucará de Tilcara sorprende a los viajeros con paisajes imponentes, construcciones de piedra y una historia que todavía genera debate.

Muchos turistas lo comparan con Machu Picchu por su ubicación estratégica y su aire ancestral. Sin embargo, detrás de las postales típicas del norte argentino se esconde una verdad poco conocida: el sitio no fue construido originalmente por los incas.

A más de 2.500 metros de altura, el Pucará ofrece vistas panorámicas únicas de la Quebrada de Humahuaca.  

El error histórico que repiten muchos visitantes

Existe la creencia popular de que el Pucará fue una fortaleza levantada por el Imperio Inca. Pero los estudios arqueológicos indican que sus primeros habitantes fueron los tilcaras, pertenecientes al pueblo originario omaguaca, quienes comenzaron a construirlo alrededor del siglo XI.

Mucho antes de la expansión incaica hacia el actual territorio argentino, el lugar ya funcionaba como una pequeña ciudad fortificada. Allí convivían espacios defensivos, viviendas y sectores religiosos destinados a proteger recursos agrícolas y controlar el valle.

Recién hacia 1480, los incas avanzaron sobre la región y tomaron el control del asentamiento. En lugar de destruirlo, aprovecharon su ubicación estratégica y lo transformaron en una "llacta", un centro administrativo y militar clave para el traslado de metales preciosos hacia Cusco.

Miles de turistas visitan cada año este rincón de Jujuy comparado muchas veces con Machu Picchu.

La polémica detrás de las ruinas

Otro de los aspectos menos conocidos del sitio tiene que ver con su aspecto actual. Lo que hoy recorren miles de turistas cada año es, en gran parte, una reconstrucción realizada durante el siglo XX.

El sitio arqueológico fue descubierto a comienzos de 1900 por los arqueólogos Juan Bautista Ambrosetti y Salvador Debenedetti, cuando gran parte de las estructuras estaban derrumbadas.

Décadas después, entre los años 40 y 50, se impulsó una restauración orientada al turismo. Algunos historiadores sostienen que muchas de las reconstrucciones se realizaron tomando como referencia modelos arquitectónicos incaicos del Perú y no necesariamente el estilo original omaguaca.

Incluso, la famosa pirámide trunca ubicada en la cima del cerro -uno de los puntos más fotografiados del lugar- no pertenece a la cultura prehispánica. Se trata de un monumento inaugurado en 1935 en homenaje a los investigadores que trabajaron en el descubrimiento del Pucará.

Este sitio está ubicado a pocos minutos del centro de la ciudad jujeña y puede recorrerse caminando. 

Qué hacer allí

El Pucará de Tilcara se encuentra a apenas un kilómetro y medio del centro de Tilcara y puede visitarse caminando o en vehículo.

Dentro del predio se pueden recorrer antiguas viviendas de piedra reconstruidas, corrales, espacios ceremoniales y un Jardín Botánico de Altura con enormes cardones típicos de la región.

Además de la riqueza histórica, el lugar ofrece algunas de las mejores vistas panorámicas de toda la Quebrada de Humahuaca, especialmente durante el atardecer.

Para quienes buscan comprender mejor el pasado del sitio, una de las recomendaciones más valoradas es realizar la visita junto a guías locales o recorrer el centro de interpretación, donde se explica el verdadero origen del asentamiento y la evolución de las distintas culturas que habitaron la zona.

Leer: Horóscopo de hoy: qué esperan los signos para este miércoles 20

Las construcciones de piedra fueron levantadas originalmente por los pueblos omaguacas siglos antes de la llegada de los incas.  

Cómo llegar desde Mendoza capital

Desde Mendoza hasta el Pucará de Tilcara hay un trayecto de aproximadamente 1.430 kilómetros por ruta. El viaje en auto demanda cerca de 19 horas, dependiendo de las paradas y el estado del tránsito.

El camino más habitual es por la Ruta Nacional 40, para luego desviarse hacia la RN52 (pasando por Pumamarca) y finalmente tomar la RN9, que conduce directamente hasta la ciudad de Tilcara, atravesando provincias como San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y finalmente Jujuy. Muchos turistas eligen dividir el recorrido en dos jornadas para hacerlo más cómodo.

También se puede llegar en avión hasta San Salvador de Jujuy o Salta y desde allí continuar por vía terrestre hasta Tilcara.

Más allá de las comparaciones con Machu Picchu, el encanto del Pucará está en su propia identidad: una mezcla de historia andina, paisajes únicos y vestigios de una cultura que todavía permanece viva en el corazón del norte argentino.

Ver además: El combo que puede ayudar a bajar el colesterol: almendras y chocolate

Esta nota habla de: