Backrooms: el film nacido en YouTube que busca cambiar el cine de terror

La nueva apuesta transforma un fenómeno de Internet en una experiencia inquietante que ya se perfila como uno de los mayores éxitos comerciales del año.

Backrooms: el film nacido en YouTube que busca cambiar el cine de terror

Por: Federico Lemos

 El cine de terror encontró una nueva cantera de talentos en las plataformas digitales. Tras el fenómeno de Obsesión, dirigida por el youtuber Curry Barker, ahora llega Backrooms: Sin salida, el debut cinematográfico del británico Kane Parsons, conocido en Internet como Kane Pixels. La producción, impulsada por A24 y Atomic Monster, desembarcó en los cines con una fuerte expectativa comercial y ya consiguió ubicarse entre las películas más vistas en distintos mercados, incluida la Argentina.

Basada en la exitosa webserie The Backrooms, que Parsons desarrolló entre 2022 y 2025, la película cuenta con un presupuesto de 10 millones de dólares y un elenco encabezado por Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve. La historia transcurre en 1990 y sigue a Clark, un vendedor de muebles marcado por el alcoholismo, el fracaso personal y sueños profesionales inconclusos. Su vida cambia cuando descubre un acceso oculto hacia un extraño universo compuesto por interminables pasillos, oficinas vacías y espacios aparentemente abandonados.

A medida que explora ese laberinto, Clark comienza a registrar fenómenos difíciles de explicar y presencias que alteran la percepción de la realidad. Cuando desaparece sin dejar rastros, su terapeuta, Mary Kline, decide ingresar a ese inquietante mundo para intentar descubrir qué ocurrió. Desde allí, la película construye un misterio que avanza más por la sugestión que por las explicaciones tradicionales.

Uno de los aspectos más destacados de la propuesta es su identidad visual. Parsons toma elementos reconocibles de obras como Eraserhead, Cube y producciones vinculadas al found footage, además de influencias de series como Twin Peaks. El resultado es una experiencia que apuesta por la incomodidad, la tensión permanente y la sensación de desorientación antes que por los sobresaltos convencionales.

La película también explora el concepto de los espacios liminales, escenarios que funcionan tanto como lugares físicos como representaciones psicológicas. En torno a estos ambientes surgieron numerosas interpretaciones dentro de comunidades de Internet, donde conceptos como Creepypasta o No-clipping forman parte de una mitología digital que fue creciendo durante los últimos años y que ahora encuentra una nueva ventana en la pantalla grande.

Lejos de seguir la fórmula clásica del terror comercial, Backrooms: Sin salida privilegia la construcción de atmósferas opresivas y perturbadoras. Esa decisión puede dividir opiniones entre quienes esperan una sucesión de sustos o escenas sangrientas, pero también le otorga una personalidad propia dentro de un género que suele repetir esquemas conocidos.

Según destaca la crítica especializada de Otros Cines, la película resulta hipnótica incluso cuando prioriza la experiencia sensorial por encima de la acción. Más allá de su recepción artística, el verdadero interrogante pasa por el impacto industrial: si este tipo de producciones surgidas desde YouTube, los videojuegos y las comunidades digitales logrará consolidarse como una nueva fuente de franquicias para Hollywood.