Qué hay en la cabeza de los jóvenes destacados de Mendoza, parte 3 - Mendoza Post
Qué hay en la cabeza de los jóvenes destacados de Mendoza, parte 3

Qué hay en la cabeza de los jóvenes destacados de Mendoza, parte 3

Viernes 23 Oct 2015
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

En la tercera entrevista a los ternados para competir como jóvenes destacados de la provincia que otorga cada año el Consejo Empresario Mendocino (CEM), el Post se enfocó en la categoría “liderazgo, compromiso y logros en el aporte a los derechos humanos, niñez, y servicio solidario, humanitario y voluntario”.

Anteriormente, publicamos las ternas “liderazgo, compromiso y logros científicos y/o tecnológicos” y “liderazgo, compromiso y logros académicos”:

En esta oportunidad, hablamos con María del Carmen Ahumada (36 años), arquitecta y fundadora y coordinadora de la Agrupación de voluntarios Arquitectos SOS, creada en el año 2012, como respuesta a la voluntad de un grupo de profesionales y estudiantes con ansias de trabajar por un mundo mejor.

Entre las intervenciones llevadas adelante por María del Carmen y la agrupación se destacan las siguientes: donación de mobiliario urbano para el proyecto MAO en Guadalupe, Tupungato. Intervención Merendero B° Sargento Cabral: remodelación, diseño y armado de mobiliario interior y exterior. Intervención salones de Caritas, B° San Martín. Intervención Escuela El Pastal, Las Heras, octubre 2014: diseño de juegos y amoblamiento exterior. Gestión para la realización de un centro comunitario en Lagunas de Bartolucci, Lavalle.

Otro de los postulados es Cristian Javier Montenegro (34 años), licenciado en Tecnología Educativa, Egresado de la Universidad Tecnológica Nacional; Analista de Sistemas Informáticos, y Guía de Turismo.

En el 2013 presentó en la convocatoria mundial que realiza la Universidad de Sancti Spiritus y la Red Mundial de Educación, un trabajo de investigación llamado “Las TIC como recurso pedagógico terapéutico”, el cual quedó seleccionado entre los 5 mejores siendo convocado para exponerlo en Cuba, ante 43 países del Mundo. Este proyecto brinda a los chicos con Discapacidad la posibilidad de contar con tecnología que amplié las oportunidades de interactuar con su medio, e intenta lograr la inclusión de los mismos en una sociedad altamente desarrollada en el área tecnológica.

El tercero de los postulados es Víctor Hugo FESTA (40 años), asistente director de REMAR, quien no pudo asistir a la entrevista del Post por encontrarse en Buenos Aires.

-Cristian, ¿de qué se trata tu proyecto de TIC en el sistema pedagógico que presentaste en Cuba?

-En 2013 empecé a titularizar en una escuela para discapacitados intelectuales muy linda. Ahí conocí a una compañera que me planteó la cantidad de trabajo que quedaba por hacer en cuanto a discapacitados. Comenzamos a trabajar juntos con una psicóloga y con los recursos tecnológicos con los que contábamos, que es la netbook que proporciona el Estado. Mediante juegos de software libre que conseguimos de Chile, Colombia y España, y nos pusimos a trabajar con un grupo de 30 chicos y logramos hacerlo durante 9 meses. De allí surgió un trabajo de investigación que arrojó que el chico adquiere más habilidades y conocimientos con el uso de la tecnología. Tuvimos los resultados esperados. Se desarrolló la atención, la memoria, lo visual, lo escrito y toda la parte cognitiva. Realizamos dos aplicaciones, una para chicos con síndrome de Down y otra para chicos con autismo. Tienen que ver con que desarrollen sus propias habilidades y sean independientes.

-¿Cómo fue que llegaron a Cuba?

-Nos llegó un correo desde La Habana para postular nuestro trabajo; de muchos fuimos quedando nosotros, hasta que finalmente nos llegó el correo de felicitaciones. No sabíamos qué hacer, teníamos que ir a defender nuestro trabajo por nuestros propios medios a un lugar reconocido por su educación. Por suerte contamos con el apoyo de nuestra familia, amigos y un préstamo para viajar. Llegar a Cuba significó que nuestros títulos eran menores a los de nuestros competidores, pero quedó como uno de los mejores trabajos.

-María del Carmen, ¿por qué decidiste estudiar arquitectura?

-Siempre me gustó arquitectura y la profesión de arquitecto. Creo que es muy amplia y se pueden hacer muchas cosas, especialmente solidarias.

2-¿Qué te llevó a armar Arquitectos SOS?

-Desde que empecé a estudiar tenía ganas de armar un proyecto solidario, desarrollar una actividad en donde pudiéramos como arquitectos practicar, aprender y a la vez ayudar. Es lo que hacemos en el grupo. Ayudamos, trabajamos con la gente que nos contacta y simultáneamente aprendemos a hacer diferentes tareas que quizás el día de mañana nos toque supervisar.

3-¿Qué pensás acerca de los valores?

Creo que es muy importante desarrollar este tipo de actividades que reconfortan el espíritu de los que las hacen y que sirvan para contagiar a otros y así sumar esfuerzos.

-Cristian, ¿cómo es que estás en temas educativos y encima sos guía de Turismo?

-Todo empezó cuando se enfermó mi papá y me pidió que vuelva a San Carlos. Fui y me di cuenta de que no había ninguna carrera afín a lo que yo había estudiado. A su vez, necesitaba una carrera que me abriera la cabeza. Un amigo me ofreció trabajar ad honorem en turismo en la Municipalidad y eso hice, sobre todo porque me gusta hablar con la gente.

A eso le agregué una tecnicatura en turismo que hice en Tupungato y luego presenté varios proyectos en San Carlos.

Uno de ellos es “Turismo rural accesible”, que me llevó 8 o 9 meses de hablar con prestadores y recorrer plazas y lugares vinculados con lo turístico. Lo presenté en Buenos Aires, en el Turiciencia 2007 y quedé segundo. Recién en 2011 San Carlos se interesó por mi trabajo.

-¿Quién sponsorea tus viajes?

-Mis sponsors son mis viejos. La frase que siempre digo es “Papi, tengo que viajar a Buenos Aires”.

-Finalmente, ¿qué opinan sobre los valores morales?

-Cristian: Mis padres me inculcaron los valores de la vida. Tengo claro que todo tiene que ser hecho de acuerdo a los valores.

-Carmen: Es parte de lo que hacemos cada día, trabajando con la gente que es lo que nos gusta. Trabajar con la gente es muy bueno, les queda una semillita picando.