"Guaymallén exige un intendente muy presente, capaz de estar con la gente" - Mendoza Post
Lunes 16 Sep 2019Lunes, 16/09/19 atrás
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

Esta entrevista con Alejandro Abraham comenzó con una charla previa, donde expresó su expectativa como renovado candidato a intendente de Guaymallén. Sabe que viene corriendo desde atrás y sosteniendo parte de la campaña provincial para Anabel Fernández Sagasti.

Es consciente que el actual jefe comunal Marcelino Iglesias sigue firme en las preferencias en las zonas más concentradas de votantes y es un pilar para el candidato oficialista a la gobernación Rodolfo Suarez.

Por eso Abraham se juega una apuesta fuerte a favor del proyecto provincial y nacional del peronismo y como kirchnerista.

Ya fue intendente en 2007 y fue reelecto en 2011 y no terminó su segundo mandato porque se convirtió en diputado nacional K. Ahora ocupa una banca en el Senado provincial y está de vuelta como candidato. Se autodefine con más experiencia y madurez para ofrecerle una alternativa a los guaymallinos. Veamos, son once preguntas para el postulante.

Tres preguntas personales

- ¿En qué momento de su carrera política pública se encuentra?

- Estoy en una etapa de madurez. He ocupado cargos ejecutivos y legislativos desde concejal, intendente, y legislador nacional y provincial. En 2007 llegué a la intendencia porque nadie quería y vino (Celso) Jaque y pidió ayuda y siempre me gustaron los desafíos complicados, así que vi luz y entré. Y con un trabajo muy territorial llegamos a la intendencia. Fue muy complicado porque no había servicios en Guaymallén ni siquiera se levantaba la basura. Nos dedicamos a gobernar Guaymallén y lo hicimos de menos a más, fue una etapa de mucha euforia. Y luego la diputación nacional creo que se dio por lealtad política, nunca defraudé. Toda esa experiencia me hizo madurar. Y en esta etapa de senador provincial es buena porque hay otra dinámica menos rígida donde se puede aportar más. Llegamos a este momento de la candidatura aunque soy partidario de la renovación pero en un departamento como Guaymallén cuesta instalar un candidato, y soy ahora un viejo conocido más maduro para los desafíos que se vienen. Y hay que tener una visión distinta a la de un intendente tradicional porque nos vamos a topar con hambre y falta de medicamentos entre los abuelos.

- ¿Qué pretende de la política?

A los vecinos les digo que la política y ellos me han honrado con todos los cargos. Lo que pretendo es devolver a la ciudadanía toda esta experiencia y la madurez para ser un intendente acorde a estos tiempos. Hay que dar un poco más y atender otras situaciones para ayudar. Por ejemplo, el comercio que se ha caído un 30 por ciento en el departamento y otros problemas complejos como es la seguridad. Esto exige un intendente muy presente, con experiencia y que sea capaz de estar con la gente.

- ¿Qué opinión tiene de la dirigencia política?

Hay una política en crisis porque hay un mecanismo de concentración del poder y de la riqueza que hace ver a la clase empresaria como la "buena" y a la política como la "mala". Creo que debemos dejar de ser timoratos y tenemos que dar un paso más para no quedarnos en la mediocridad. Por eso me gusta Anabel (Fernández Sagasti) como mujer, como dirigente, porque tiene ese grado de audacia.

Cuatro interrogantes al candidato

- ¿Qué lo impulsa a querer ser nuevamente intendente?

Hay un gran desafío para los argentinos y creo estar capacitado. Desde el año 2001 que estuve como secretario de Gobierno en el Municipio tuvimos que enfrentar toda la crisis. Toda esa experiencia tiene que estar al servicio de Guaymallén.

- ¿Qué hizo mal y se arrepiente de haberlo hecho en el cargo?

Siempre hay un grado subjetividad y quizá tendría que haber parado un poco la pelota para poder mirar todo. Haber estado en emergencia ejerciendo el cargo, es una vorágine. Eso hace que a veces "se te escape la tortuga". Es decir que quizá me falto más planificación como por ejemplo la vinculación (vial) de Guaymallén.

- ¿Qué hizo bien y no se valoró?

Hubo obras muy importante como el (espacio cultural) Le Parc, el centro deportivo Nicolino Locche, la escuela Rock, o la comedia Municipal, o hicimos escuelas de verano con doce mil pibes o trabajamos con tres mil adultos mayores. No pido reconocimiento sino que me molesta que todo se haya perdido o haya quedado sin efecto. Pasar de semejante desarrollo deportivo a poner unas "pelopinchos" en el Le Parc... en fin.

- ¿Cuál es la demanda principal de los vecinos?

Hay dos demandas principales. La primera es la común a todos los argentinos: la economía o como se le representa con "la heladera". La segunda que se aparece en un segundo plano y que está saliendo a la superficie otra vez que es la seguridad. Es un síntoma de la crisis pero también es una señal de que no se está haciendo nada por solucionar el problema. El intendente no se tiene que desentender de esto porque quien puede gestionar ante el Ministerio de Seguridad para que haya más presencia policial en el departamento es el intendente. Si egresan cien cadetes a Guaymallén le corresponde por proporción poblacional veinte, pero si no se reclaman, se los llevará otro municipio que los pida. Hoy tenemos en Guaymallén la mitad de los policías que los que debería tener. El Municipio hoy está muy presente con la obra pública como la vial y las cloacas y está muy bien, pero está muy ausente en la seguridad, la salud, en educación (reparación de escuelas) y obviamente en la cultura.

Mendoza, Argentina y la yapa K  

- ¿Qué es Mendoza para la Nación?

Creo que el mendocino es como una isla. Es una característica montañesa, es una persona un tanto cerrada y orgullosa de sí misma y de su provincia. El mendocino debe ser el más "europeo" de los argentinos. Es muy exigente. Se dice que si un artista triunfa aquí ,triunfa en todo el mundo. Somos demasiado exigentes en algunos casos y por esa exigencia nunca concretamos nada. Hay provincias que por su tarea en base a sus capacidades crecen como San Juan que siempre la miramos con desdén desde aquí ha crecido o San Luis también y no es el mérito de los gobernantes sino de los pueblos que acompañan a sus gobernantes. Se dice que Mendoza es una isla y puede ser muy bueno pero también nos lleva a no poder resolver las problemáticas de las que nos quejamos siempre.

- ¿Por qué Mauricio Macri termina su mandato sumido en una crisis?

Era inevitable. Considero que Macri cometió una estafa electoral cuando prometió "pobreza cero", "lluvia de inversiones", que la Argentina "producía dólares", que el peso no se iba a evaluar o que en unas semanas terminaba con la inflación, Todo eso que se dijo en esa campaña en 2015 se dijo sólo para obtener votos y nada más. Termina así porque es típico de los sistemas neoliberales. Apenas asumió quitó las retenciones a la soja, a la producción minera y la renta financiera. Eso le produjo un "rojo" inmediato. Él pensó que los mercados te solucionan la vida y está probado que no es así. Ese rojo, ese desfinanciamiento al haber transferido esa riqueza a los sectores más concentrados, se terminó cubriendo con más préstamos y endeudamientos y ajuste interno. Fijate la pelea que hay entre China y Estados Unidos, se produce porque ambos defienden sus propios mercados internos.

- ¿Por qué Alberto Fernández puede ser el próximo presidente?

Porque la gente se merece tener un proyecto de país distinto donde se proteja a la industria, el ingreso, el salario. Alberto dice que la economía se inicia cuando uno la "enciende" y es cuando haces entrar la plata por "abajo" y entonces levantás las jubilaciones y salarios y arranca la economía porque reinicia el consumo y eso permite que las actividades no se caigan porque nunca el crecimiento económico deviene de arriba. La teoría del derrame no existe. La gente necesita una esperanza y Macri perdió esa esperanza. Y Alberto no es "el candidato de Cristina", quizá lo fue del modo en que llegó pero ahora está haciendo todo para ser su propio candidato por su propio volumen político.

- ¿Qué piensa cuando al kirchnerismo lo vinculan con la corrupción?

Las preguntas que me hago sobre esto son: ¿Nosotros somos los chorros, y jubilamos a tres millones y medio de personas, desendeudamos a la Argentina, le pagamos al FMI al Club de Paris, hicimos un millón de viviendas, dos mil escuelas y pusimos un satélite en órbita? ¿Y estos que son los honestos, endeudaron al país y así lo dejaron? ¿No será una construcción para denostar a los gobiernos populares?