Durante una conferencia en Mendoza, Arriazu sostuvo que el país vive un cambio de paradigma económico, explicó por qué la actividad no termina de despegar y destacó el potencial que tiene la minería mendocina para los próximos años.
Ricardo Arriazu: "Por primera vez en la historia sobran dólares y falta empleo"
En un diagnóstico sobre los cambios estructurales que, a su juicio, atravesará la economía argentina durante los próximos años, el economista Ricardo Arriazu -cuya prédica encuentra una fuerte resonancia en la Casa Rosada- sostuvo que el país ingresará en una etapa inédita: la de una economía con abundancia de divisas, pero con dificultades para generar trabajo. "Por primera vez en la historia sobran dólares y falta empleo", planteó este miércoles en Mendoza, en una exposición que realizó en el hotel Hyatt, organizada por Raizon Consultora.
Para Arriazu, la transformación responde al cambio de la matriz productiva argentina. Reiteró que los motores de crecimiento son la energía, la minería y el agro, actividades con una enorme capacidad para exportar y generar dólares, aunque con una demanda de mano de obra considerablemente menor que la de otros sectores tradicionales. Y en el otro extremo, la industria, la construcción y el comercio pierden protagonismo, precisamente los sectores que históricamente concentraron la mayor generación de puestos de trabajo.
Esa combinación, sostuvo, explica por qué el país podría enfrentar por primera vez una situación en la que sobren dólares, pero falten puestos de trabajo.
Ante esto, Arriazu buscó explicar por qué, pese a la mejora de los principales indicadores macro, la actividad económica todavía no logra despegar de manera sostenida. Según planteó, con inflación en descenso, equilibrio fiscal, una reducción del riesgo país y mejores perspectivas para la inversión, la economía debería estar creciendo, pero los datos muestran un comportamiento fluctuante. "Lo único que explica esto es lo monetario", afirmó.
De acuerdo con Arriazu, el problema radica en que el crecimiento de los depósitos bancarios no se está transformando en una mayor oferta de créditos para el sector privado. "Hay más depósitos, pero no hay más préstamos", resumió, y sostuvo que esta situación se genera por los elevados requisitos de encajes (el porcentaje de los depósitos que un banco está obligado a inmovilizar y no puede prestar) que exige el Banco Central.
"Ahora, la tasa pasiva es del 16/17 por ciento, pero la tasa activa es altísima. Y si bien todos le pegan a los bancos, lo que pasa es que te tienen que cobrar sobre lo que prestan, pero también por lo que no pueden prestar, que son los encajes", sostuvo, explicando así la alta tasa de interés de los préstamos en Argentina.
Si bien recientemente el BCRA redujo los encajes bancarios, los niveles siguen siendo elevados. Por ejemplo, los depósitos a la vista (cajas de ahorro y cuentas corrientes) quedaron en el 40%, mientras que los plazos fijos tradicionales se ubicaron entre el 15% y el 20%. Por comparación, Brasil tiene un encaje bancario a la mitad del argentino.
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De todos modos, aunque Arriazu destacó la mejora de las variables macroeconómicas, sostuvo que el principal desafío sigue siendo la credibilidad. Según explicó, los mercados todavía descuentan la posibilidad de que el país vuelva a modificar el rumbo económico después de las elecciones, lo que mantiene elevado el riesgo país pese al superávit fiscal y al ordenamiento de las cuentas públicas.
"Tenemos el segundo peor riesgo país de América Latina. ¿Por qué? La gente no es tonta. La gente recuerda. Los mercados recuerdan que defaulteamos cantando el himno. Entonces dicen: '¿Qué me importa cómo es la situación actual si yo no sé cómo va a ser la situación futura?'. Y ese es el gran problema que tiene la Argentina: el problema de confianza y credibilidad", afirmó.
El economista también advirtió el proceso de apertura económica tendrá costos durante la transición: "El que vivía del proteccionismo es perdedor. Y siempre la destrucción es más rápida que la creación. Por eso hace un año dije que esto puede generar bolsones de pobreza y desempleo e incertidumbre justo en la mayor zona electoral (conurbano bonaerense, por ejemplo). Hay que estudiar el tema para ver cómo se puede atenuar. Lamentablemente nadie me hizo caso".
Mendoza dentro del mapa petrolero y minero
Hacia el final de la presentación, Arriazu se dedicó a hablar de minería. Sostuvo que el potencial minero argentino es muy superior al que tradicionalmente se creyó y aseguró que las campañas de exploración de los últimos años modificaron por completo el mapa de los recursos del país.
"Era imposible que todos los recursos estén del otro lado (por Chile). Del lado argentino era el perro del hortelano (no come ni deja comer). Bueno, se comenzó a explorar y todos los números dicen: 'Mirá, hay un montón'. La lonja chilena parece estar reproducida en la lonja argentina. Nadie sabe de cuánto es la lonja; cada vez que van más abajo siguen encontrando, van al costado y siguen encontrando. Lo que se ha encontrado es enorme", describió Arriazu.
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Incluso comparó el momento que atraviesa la minería con los primeros años de Vaca Muerta. "Es como Vaca Muerta en el 2013, excepto que el boom de la minería va a ser más lento y requiere más inversión", aseguró.
A partir de ese diagnóstico, sostuvo que existe una percepción equivocada sobre el potencial minero de las provincias. Según explicó, muchos creen que San Juan concentra las mayores reservas del país, cuando en realidad ese lugar le corresponde a La Rioja. Sin embargo, señaló que esa provincia mantiene prácticamente frenado el desarrollo de la actividad, al igual que Chubut y buena parte de Santa Cruz.
En el caso de Mendoza, consideró que durante años se instaló una falsa dicotomía entre la minería y actividades tradicionales como el agro o la vitivinicultura. Como contracara mencionó a Salta, donde -según explicó- el desarrollo minero logró integrarse con las comunidades locales mediante la generación de empleo, infraestructura y escuelas.
Sobre Mendoza, destacó el proyecto San Jorge (PSJ Cobre Mendocino), al considerar que podría convertirse en el primer emprendimiento de cobre del país en entrar en producción en los próximos años, incluso antes que otros proyectos de mayor escala.
No obstante, advirtió que Mendoza todavía explota apenas una parte de su potencial. "Hoy Mendoza es marginalmente beneficiada por los hidrocarburos y la minería. Por los hidrocarburos, le tocó una porción de Vaca Muerta; y la minería tiene potencial, pero tampoco se ha medido bien todo. Pero es obligación de los mendocinos desarrollar ese beneficio marginal", concluyó.
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