El titular de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, reclamó medidas para que las empresas puedan afrontar la apertura económica y recuperar competitividad. Crédito, menor presión impositiva, infraestructura y empleo, entre los principales pedidos al Gobierno.
"La industria está poniendo el hombro": el reclamo de la UIA a Milei
La Unión Industrial Argentina (UIA) aprovechó el Día de la Industria para plantear sus preocupaciones frente al escenario económico y pedirle al Gobierno condiciones que permitan al sector atravesar el proceso de apertura y estabilización sin profundizar la pérdida de actividad y empleo.
El presidente de la entidad, Martín Rappallini, fue el encargado de transmitir el mensaje ante unos 200 empresarios reunidos en la planta del laboratorio Elea, en Los Polvorines. Allí sostuvo que la industria debe ser parte del proceso de crecimiento y reclamó un cambio en el tono del debate público, especialmente frente a las críticas dirigidas a quienes producen.
Según publicó Clarín, el dirigente propuso construir un "puente" entre el modelo económico que está quedando atrás y el esquema productivo que la Argentina busca desarrollar hacia adelante.
Para Rappallini, la transformación de la economía necesita herramientas que permitan a las empresas adaptarse a un escenario de mayor competencia internacional.
En ese sentido, la UIA identificó siete áreas prioritarias: mejorar el acceso al financiamiento, reducir la carga que representa el denominado costo argentino, combatir la competencia desleal, garantizar una provisión de energía a precios competitivos, generar mecanismos para enfrentar la morosidad, acelerar las obras de infraestructura y disminuir los niveles de litigiosidad laboral.
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El reclamo apunta especialmente a los costos que enfrentan las compañías argentinas. Según el diagnóstico de la entidad industrial, durante años se acumularon impuestos, regulaciones, problemas logísticos, dificultades financieras y modificaciones constantes de las reglas de juego que terminaron debilitando la capacidad de competir desde el país.
Una industria que todavía no logra recuperarse
El pedido de los industriales se produce en un contexto de fuerte retroceso de la actividad manufacturera. De acuerdo con los números presentados por Rappallini, la producción se encuentra actualmente un 10% por debajo del nivel registrado en 2022.
La situación es todavía más complicada en algunos segmentos, donde las bajas llegan al 25% y, en determinados casos, al 30%.
El impacto también se trasladó al mercado laboral. Desde agosto de 2023, el sector industrial perdió alrededor de 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados, según las cifras mencionadas durante el encuentro.
Para la UIA, estos indicadores muestran que la estabilización macroeconómica todavía convive con una realidad complicada para las empresas y los trabajadores vinculados a la industria.
La apertura de importaciones, otro desafío
Uno de los principales puntos de preocupación para el sector es la mayor exposición a la competencia externa.
Rappallini planteó que las empresas que actualmente enfrentan esa presión necesitan contar con herramientas que les permitan atravesar el período de adaptación. La intención, según su planteo, no sería frenar la transformación, sino generar las condiciones para que el entramado productivo pueda sobrevivir y modernizarse.
El dirigente también destacó una diferencia importante entre la evolución de los precios de distintos sectores durante los últimos dos años. Mientras los servicios acumularon una suba cercana al 400% y el nivel general de precios aumentó aproximadamente 190%, los precios industriales avanzaron alrededor del 140%.
Desde la perspectiva de la UIA, ese comportamiento convirtió a la industria en uno de los sectores que colaboraron con la desaceleración inflacionaria, aun cuando el costo para el sector fue una fuerte caída de la actividad.



