Reducir la jornada laboral, ¿es posible en Argentina?

La CGT sostuvo en el acto del Día del Trabajador que la actual jornada de ocho horas es "una antigüedad". Qué dicen los empresarios sobre el tema y expertos en Recursos Humanos sobre este tema.

Reducir la jornada laboral, ¿es posible en Argentina?

Por:Mariano Rivas
Periodista

Argentina es uno de los países con la jornada laboral más extensa de Latinoamérica. La ley marca que la duración del trabajo no puede exceder de ocho horas al día o cuarenta y ocho horas semanales -con algunas excepciones-. Mientras tanto, en varios países gana terreno la idea de reducir la carga horaria de ocho a seis horas. Otra modalidad que se ha discutido es trabajar cuatro días a la semana en lugar de cinco.

El cotitular de la CGT, Héctor Daer, lanzó en el último acto por el Día del Trabajador su intención de "acabar con la jornada laboral semanal de 48 horas", una "antigüedad porque la productividad de hombres y mujeres se multiplicó exponencialmente". Su par, Carlos Acuña, propuso bajar la jornada laboral a 6 horas "para que en lugar de que haya tres puestos de trabajo, pasen a ser cuatro".

Qué es la jornada laboral y qué dice la ley argentina al respecto

La jornada laboral es el período de tiempo que establece la ley en la que los trabajadores realizan sus labores. La cantidad de horas máximas que se permite trabajar varía dependiendo del país. 

La mayoría de los empleos en Argentina se rigen por el límite de 8 horas al día y 48 a la semana. 

En Argentina, la legislación que regula esto es la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744. La jornada laboral máxima es de 8 horas diarias o 48 horas semanales para los trabajadores en relación de dependencia. No obstante, la misma norma prevé excepciones de acuerdo al sector. Y hay que tener en cuenta que en Argentina el 45% de los trabajadores son informales, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Otros países que establecen el límite de 48 horas a la semana son Bolivia, Colombia, Costa Rica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. 

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El gobierno de Gabriel Boric, en Chile, estableció por ley la jornada reducida de 40 horas semanales. Se sumó así a Ecuador y Venezuela, en Latinoamérica, y a gran parte de países de Europa que manejan ese máximo. Hay estados en los que se trabaja menos de 40 horas, como Francia (35), Dinamarca (37) y Australia (38).

Francia, que elevó la edad jubilatoria, es el país con una de las menores jornadas laborales del mundo: 35 horas por semana.

Si bien hay estudios puntuales -en Suecia e Islandia, por ejemplo- que sugieren que una reducción de la jornada laboral puede aumentar la productividad, las investigaciones siempre aclaran que hace falta realizar otras para llegar a conclusiones más generales. De todos modos, la tendencia es a ir reduciendo la carga horaria.

El POST habló con algunos empresarios y con un especialista en Recursos Humanos (RRHH) para conocer qué piensan de esta demanda, que de a poco se va abriendo camino en el resto del mundo y que amaga con hacerlo en Argentina.

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"Únicamente puede darse en países del 'primer mundo', de alta actividad comercial e industrial, nada que ver con Argentina", sostuvo el presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), Daniel Ariosto. "Estamos en año electoral y la política lo cubre y abarca todo. Creemos que lo planteado puede estar teñido de una política partidista. Es un tema delicado que debe ser muy bien analizado y en consenso", añadió el referente empresarial.

Daniel Ariosto.

Quien tampoco se mostró muy entusiasta fue Rubén David, gerente del mayorista Oscar David. "Me parece que si le damos entidad y lo debatimos antes de una elección, lo único que va a hacer es crear una grieta entre empleados y empresarios. (...). Lo que tenemos que tratar de hacer acá es darles a los empleados más plata para que puedan vivir mejor", opinó.

El empresario dijo que no lo pondría en discusión en este momento y citó el ejemplo chileno: "Fue una promesa de Boric y después la tuvo que aprobar. Ahora están viendo las consecuencias de haberlas aprobado, los costos que tiene". Respecto de esto, un informe de la Universidad Diego Portales, del país trasandino, concluyó que el impacto de la política de las 40 horas semanales, sumada al aumento del salario mínimo, redundará en un aumento del costo salarial por hora cercano al 22%.

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A eso también se refirió Sergio Pasquier, consultor de RRHH. "Si reducís las horas a seis, tenés que contratar una persona más para completar el día, con lo cual estás aumentando el costo. Lo que hay que hablar es de una reforma laboral integral, que tampoco quiere decir sacar beneficios a los trabajadores, algo que me parece muy difícil en este país".

Rubén David, gerente del mayorista Oscar David.

Los jóvenes quieren trabajar menos tiempo

Más allá de eso, el especialista dijo que de acuerdo a su experiencia, los jóvenes cada vez llegan con pretensiones de trabajar menos horas y buscan jornadas híbridas. En una oportunidad, uno de los que buscó su asesoramiento llegó a rechazar una propuesta de trabajo que implicaba una jornada de ocho horas. "Quería media jornada. Tuve que decirle que ni se presentara a la entrevista laboral, porque con esa demanda no lo iban a aceptar", relató Pasquier.

Trabajo a distancia, híbrido, sin horario fijo, algunas de las tendencias que complejizan el debate sobre la reducción de la jornada laboral.

En los años que lleva trabajando en este sector, Pasquier trabajó en reducciones de jornada laboral. En Edemsa, logró reducir de 8 horas al día a 7, con buenos resultados en el caso de los cargos administrativos. De todos modos, para él es una discusión "abstracta" porque depende del trabajo: "Todo depende de si hablamos de una pyme, una empresa grande, de la industria minera, petrolera, etcétera".

En ese sentido, Ariosto agregó que la reducción de la jornada puede no afectar la productividad en algunas actividades de comercio, servicios e industria. Pero no le parece un método estratégico de combatir el desempleo, como lo planteó la CGT. "¿Está el empresariado pyme dispuesto a tomar más personal? ¿De dónde surgen los recursos para cubrir esas dos horas faltantes?", preguntó.

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