El índice de precios mayoristas volvió a acelerarse en abril y mostró una suba del 5,2%, muy por encima de la inflación minorista del mismo mes. El principal motor del incremento fueron los productos nacionales vinculados al petróleo, combustibles y químicos.
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La inflación mayorista volvió a tomar velocidad en abril. Según informó el INDEC, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una suba de 5,2% en el cuarto mes del año, casi el doble del 2,6% que había marcado el IPC minorista.
El dato mostró, además, una aceleración respecto de marzo y dejó en evidencia qué sectores están presionando con más fuerza sobre la estructura de costos de la economía.
El principal impulso vino de los productos nacionales, que aumentaron 5,3%, mientras que los importados avanzaron 2,5%. Pero al mirar "puertas adentro" del componente nacional aparecen los verdaderos protagonistas de la suba.
En el primer lugar quedaron el petróleo crudo y el gas, que volvieron a encabezar los incrementos. Detrás se ubicaron los productos refinados del petróleo, es decir combustibles y derivados energéticos, un rubro que suele tener efecto cascada sobre transporte, logística y producción.
Más atrás aparecieron las sustancias y productos químicos, otro sector sensible porque impacta sobre industrias muy distintas entre sí: desde alimentos hasta limpieza, plásticos y agroquímicos. También, en menor medida, tuvieron incidencia los alimentos y bebidas y los artículos de caucho y plástico.
En otras palabras, el aumento mayorista no estuvo explicado por un solo rubro aislado, sino por una combinación de energía, combustibles e insumos industriales que atraviesan buena parte de la economía.
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Cabe recordar que el precio del petróleo depende de la interacción entre la oferta global, la demanda energética y factores geopolíticos, como la guerra en Irán y lo que ella trajo aparejado. También influyen los mercados financieros, donde el crudo se negocia como activo, lo que introduce volatilidad adicional en su cotización.
El dato también deja una señal de alerta hacia adelante. Aunque la inflación minorista mostró una desaceleración en abril, los precios mayoristas suelen anticipar futuros movimientos en góndolas y servicios, especialmente cuando la presión viene desde sectores energéticos y de producción básica.
En términos interanuales, la inflación mayorista acumuló 30,8%, mientras que en el primer cuatrimestre del año ya suma 11,6%.



