Como loco malo: así fue el triste regreso de Bielsa a Montevideo

El futuro inmediato de la selección uruguaya aparece ahora rodeado de incertidumbre.

Como loco malo: así fue el triste regreso de Bielsa a Montevideo

Por: Deborah Puebla

La imagen resultó tan elocuente como devastadora. Sin recibimientos, sin dirigentes y envuelto en un clima de decepción generalizada, Marcelo Bielsa regresó a Montevideo después de la prematura eliminación de Uruguay en el Mundial 2026, un desenlace que puso punto final a uno de los ciclos más controvertidos y frustrantes de la historia reciente de la Celeste.  

El entrenador rosarino arribó a primera hora de este lunes en un vuelo comercial, luego de que la delegación uruguaya desarmara rápidamente su estadía mundialista tras quedar eliminada en la fase de grupos. 

La escena contrastó de manera brutal con la expectativa que había generado su llegada al seleccionado en mayo de 2023, cuando fue presentado como el conductor de una renovación futbolística e ideológica que prometía devolver a Uruguay al primer plano internacional.  

 Sin embargo, el Mundial terminó convirtiéndose en la confirmación de un proceso que venía mostrando señales de agotamiento. Uruguay cerró su participación sin victorias, con apenas dos empates y una derrota decisiva ante España, convirtiéndose en la única selección sudamericana eliminada antes de la fase de eliminación directa en la primera Copa del Mundo con formato de 48 equipos.  

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 La eliminación dejó al descubierto una profunda crisis interna. En las últimas semanas habían trascendido diferencias entre el cuerpo técnico y varios referentes del plantel, cuestionamientos a los métodos de entrenamiento y un creciente desgaste en la relación entre Bielsa y los futbolistas. Tras la eliminación, algunas voces del vestuario comenzaron a expresar públicamente su malestar, alimentando la sensación de que el proyecto había entrado en un punto de no retorno.

  El propio Bielsa asumió la responsabilidad por el fracaso deportivo durante su última conferencia de prensa en el Mundial. Con una autocrítica poco habitual incluso para sus estándares, reconoció que no había logrado dejar una huella positiva en el fútbol uruguayo y aceptó que los resultados estuvieron muy lejos de las expectativas generadas por su llegada.

El futuro inmediato de la selección uruguaya aparece ahora rodeado de incertidumbre. Aunque todavía resta una definición oficial sobre la continuidad del entrenador, distintos sectores del fútbol uruguayo ya comenzaron a debatir posibles sucesores y el rumbo que deberá adoptar la reconstrucción de una generación que no logró cumplir con las expectativas depositadas en ella.

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