Increíble y emocionante anécdota de Maradona durante una internación - Mendoza Post
Por: Mendoza PostViernes 26 Feb 2021

 A tres meses de la muerte de Diego Maradona, se viralizó en Twitter una historia protagonizada por una joven con depresión que le agradece al Diez haberle salvado la vida. El hilo fue escrito el 4 de noviembre del año pasado, poco antes del fallecimiento del más grande futbolista de todos los tiempos, y se viralizó en las últimas horas.

La anécdota ocurrió en marzo del 2007 en una clínica de rehabilitación, cuando coincideron el astro mundial con Mariana Copland, quien vive en Buenos Aires trabaja como social media. Ella misma lo contó en su espacio personal sin tener idea que casi cuatro meses después tendría la exposición que tuvo.

Incluso respondieron las hijas de Maradona y Claudia Villafañe, Dalma y Gianinna, y la historia hasta fue compartida por importantes celebridades.

La historia que emocionó a Twitter

Por Mariana Copland

Nada de lo que pueda escribir define quien soy. Mi locura por Messi no se compara con mi fanatismo por Maradona. Pero a mí, Maradona, me salvó la vida. En algún momento del 2007 (algún momento es marzo, esas fechas no se olvidan), coincidimos en una clínica de rehabilitación. Él por sus problemas de alcoholismo, yo por una depresión espantosa. Pensé, en ese momento, que era el peor momento de mi vida. Después con los años uno ve el jardín de la casa de los abuelos más chico, la humanidad más grande y el dolor más profundo... no era así.

"Dios aún existe": la emotiva carta de Palermo para Maradona

Yo fui internada antes que él. Un mes y medio antes. Cuando él llegó yo empezaba a ver que había algo más. Me ayudó a querer levantarme, jugamos al voley, me apodó "lapicera veloz" porque me la pasaba escribiendo. Hasta que un día desaté una crisis horrible y entre tres enfermeros para calmar la angustia me ataron a la cama de un primer piso y me dieron una sobredosis de midax. Al otro día me levanté con la mitad de cuerpo paralizada. Era un ente. Babeaba. No podía caminar. Tenía dormida la mitad de mi cuerpo.

Después de que mi médico firmara un acta en la que se explicitaba que no podían drogarme sin su consentimiento, tres días después, los mismos tres enfermeros vinieron a por mí por una nueva crisis. Pero Diego se paró adelante, abrió los dos brazos, me hizo casita, y dijo: "¡Con la nena no!".

Discutieron varios minutos , yo lloraba. Hasta que pidió que le trajeran el teléfono para conectar a la ficha del SUM donde todos compartíamos los días. Entonces me pidió el número de mi mamá y la llamó. Y cuando mamá, harta del dolor de saberme internada lo atendió, él dijo: "Señora, soy Diego, la nena está, tranquila, pero mejor que no pase la noche acá".

Y no se despegó de mí un minuto. Recuerdo que antes de cortar le dijo "vos tranquila, podría ser mi hija, tranquila te esperamos acá". Nunca más dormí ahí.

Son muchas las cosas, la ideas, los valores que me separan de él. Pero un día, solo, me dijo "vos, lapicera veloz ( porque me pasaba el día escribiendo) dame una hoja". Le di una A5, como sabía que mi crisis había sido desatada por un novio que me dejó, escribió: "Nicolás sos un pelele". 

Me miró después de firmar y me dijo "no seas cagona, dáselo". Nicolas, si leés esto, siempre fuiste un pelotudo pero hasta que Maradona no me lo explicó no lo entendí y me costó eso, 8 años al lado tuyo. Y al margen de eso y de lo que a dos personas puede separar, yo le deseo vida, amor de hijos, abrazos de nietos. Porque hoy yo puedo decir que ¿sai perche' mi batte il corazon? ¡Ho visto Maradona!

Esta nota habla de: