Tristeza por la muerte de la leyenda que le dijo que no a la NBA

Dejó una marca imborrable en el básquet mundial, ya que es el máximo anotador de la historia de los Juegos Olímpicos y forma parte del Salón de la Fama. Cuando lo buscó la NBA, pensó con el corazón y rechazó la propuesta.

Tristeza por la muerte de la leyenda que le dijo que no a la NBA

Por: Lucas Burgoa

El mundo del básquet se vio sacudido este viernes por la noticia de una leyenda mundial, que dejó una marca imborrable en la disciplina y que, cuando lo buscó la NBA, respondió sin vueltas "no, gracias".

Se trata del brasileño Oscar Schmidt, quien falleció hoy a los 68 años en la ciudad de São Paulo debido a un paro cardíaco.

El histórico número 14 de la Selección de Brasil, apodado "Mano Santa", dejó una huella en su país, liderando a una generación dorada que hizo historia.

Schmidt fue la figura de la Selección que en agosto de 1987 venció a Estados Unidos en la gran final de los Juegos Panamericanos que se jugaron nada menos que en suelo estadounidense.

Schmidt durante la final del Mundial 2019 que España le ganó a Argentina.

Aquél día, la Verdeamarela remontó una desventaja de 20 puntos y terminó ganando por 120 a 115 con 46 puntos de Oscar Schmidt a un combinado que contaba con figuras como David Robinson, hoy miembro del Salón de la Fama y dos veces campeón de la NBA.

Tres años antes de aquella gesta, a Schmidt lo buscaron los New Jersey Nets (hoy Brooklyn Nets), que lo eligieron en la sexta ronda del Draft de 1984, algo que lo fastidió porque se sintió subestimado, cuando ya era una estrella de su Selección.

A pesar de eso, el brasileño fue al Training Camp de ese año, donde se destacó de tal manera que le ofrecieron un contrato, pero el basquetbolista se negó por una sencilla razón: si aceptaba, no podría jugar para su Selección.

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Y es que en aquella época, tanto la FIBA como la NBA impedían que jugadores de dicha liga pudieran jugar para sus países.

La NBA se lo perdió, pero en Europa disfrutaron de su magia, donde disputó 11 temporadas en Italia jugando para Caserta y Pavia, convirtiéndose en el primero en superar los 10.000 puntos en el torneo local. También pasó por el Valladolid de España antes de regresar a Brasil.

Schmidt aguanta la marca de Scottie Pippen durante los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

Fue profesional durante 29 años y se retiró en 2003 como el máximo anotador de la historia del baloncesto, con 49,737 puntos, una marca que recién fue superada en 2024 por LeBron James.  En 2010 ingresó al Salón de la Fama FIBA, mientras que tres años después entró al Basketball Hall of Fame, que solamente ha destacado a cuatro sudamericanos en toda su historia, incluyendo al argentino Emanuel Ginobili.

En los Juegos Olímpicos, sigue siendo el máximo anotador de todos los tiempos (1.093 puntos en cinco ediciones), y tiene el récord de más puntos en un solo partido olímpico: 55 contra España en Seúl 1988.

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